<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584</id><updated>2011-10-16T10:02:46.786-07:00</updated><title type='text'>:: LABORATORIO DE POESÍA ::</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-1260158133162146342</id><published>2011-09-07T07:19:00.001-07:00</published><updated>2011-09-07T07:20:45.456-07:00</updated><title type='text'>César Vallejo. Poesía nueva.</title><content type='html'>Poesía nueva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. &lt;br /&gt;Poesía nueva ha dado en llamarse a los versos cuyo léxico está formado de las palabras "cinema, motor, caballos de fuerza, avión, jazz-band, telegrafía sin hilos", y en general, de todas las voces de las ciencias e industrias contemporáneas, no importa que el léxico corresponda o no a una sensibilidad auténticamente nueva. Lo importante son las palabras. &lt;br /&gt;. . . Pero no hay que olvidar que esto no es poesía nueva ni antigua, ni nada. Los materiales artísticos que ofrece la vida moderna han de ser asimilados por el espíritu y convertidos en sensibilidad. El telégrafo sin hilos, por ejemplo, está destinado, más que a hacernos decir "telégrafo sin hilos", a despertar nuevos temples nerviosos, profundas perspicacias sentimentales, amplificando videncias y comprensiones y densificando el amor; la inquietud entonces crece y se exaspera, y el soplo de la vida se aviva. Ésta es la cultura verdadera que da el progreso; éste es su único sentido estético, y no el de llenarnos la boca con palabras flamantes. Muchas veces las voces nuevas pueden faltar. Muchas veces un poema no dice "cinema", poseyendo, no obstante, la emoción cinemática, de manera oscura y tácita, pero efectiva y humana. Tal es la verdadera poesía nueva. &lt;br /&gt;. . . En otras ocasiones el poeta apenas alcanza a cambiar hábilmente los nuevos materiales artísticos y logra así una imagen o un rapport más o menos hermoso y perfecto. En este caso, ya no se trata de una poesía nueva a base de palabras nuevas como en el caso anterior, sino de una poesía nueva a base de metáforas nuevas. Mas también en este caso hay error. En la poesía verdaderamente nueva pueden faltar imágenes o rapports –función ésta de ingenio y no de genio–, pero el creador goza o padece allí una vida en que las nuevas relaciones y ritmos de las cosas se han hecho sangre, célula, algo, en fin, que ha sido incorporado vitalmente en la sensibilidad. &lt;br /&gt;. . . La poesía nueva a base de palabras o de metáforas nuevas se distingue por su pedantería de novedad y, en consecuencia, por su complicación y barroquismo. La poesía nueva a base de sensibilidad nueva es, al contrario, simple y humana y a primera vista se la tomaría por antigua o no atrae la atención sobre si es o no moderna. &lt;br /&gt;. . . Es muy importante tomar nota de estas diferencias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;César Vallejo &lt;br /&gt;Amauta, no. 3, 1926. &lt;br /&gt;Tomado de Las vanguardias latinoamericanas. Textos programáticos y críticos, de Jorge Schwartz, Fondo de Cultura Económica, 2002.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-1260158133162146342?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/1260158133162146342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/1260158133162146342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2011/09/cesar-vallejo.html' title='César Vallejo. Poesía nueva.'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-2635904099951520682</id><published>2011-01-16T15:53:00.000-08:00</published><updated>2011-01-16T16:01:22.614-08:00</updated><title type='text'>Cernuda y Las nubes. Edgardo Dobry</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;i&gt;Cernuda y Las nubes (1937-1940)&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;por Edgardo Dobry&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con Las nubes (1940) la Historia irrumpe en el virtuosismo melódico de Cernuda. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con Las nubes, Cernuda se vuelve el poeta que lleva la poesía en lengua castellana hasta su contemporaneidad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al momento puro, a la dormida o agitada luz mediterránea, al goce o tormento del deseo de sus primeros libros, suceden el destierro, el dominio hispánico de la muerte, la lucha dramática —también en el sentido teatral del término— contra “el español terrible”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ese es, al mismo tiempo, el proceso por el cual la poesía española se abre a la posibilidad de una objetivación de la experiencia (histórica, erótica, estética). La Guerra Civil, que lo echa de España, arroja a Cernuda a la historia de España: en Escocia, en Inglaterra, en Estados Unidos o en México (donde muere a los 61 años), Cernuda es contemporáneo de su tierra y del mundo, mucho más de lo que pudo serlo durante su juventud de impecable dandy andaluz. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desterritorializado, luchando contra las tendencias tradicionales de la poesía castellana, Cernuda es, hasta su muerte, el primer poeta de España, en todos los sentidos de esta formulación. Jorge Guillén fue, en este sentido, su figura simétrica: toda su poesía permanece detenida en la epifanía del mediodía mediterráneo. Guillén y Pedro Salinas —lo testimonia la extensa correspondencia entre ambos[1]— representan el esfuerzo supremo por mantener a la poesía lejos del lodo del mundo, que por aquellos años era lodo de sangre y fuego. También en esto fueron herederos puros de Juan Ramón Jiménez.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La irrupción de la Historia en la poesía de Cernuda no es, entonces, una fatalidad: es una elección y un ejercicio estético y moral de una dificultad extrema. Que él fue del todo consciente de la necesidad de tal empresa queda claro, por otra parte, cuando rememora su devoción juvenil por Juan Ramón Jiménez: “Cuánto trabajo me costaría luego librarme de ese tipo de poesía personal subjetiva, desatenta por completo ante la vida y el mundo”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pasar de lo personal subjetivo a la objetivación: he ahí la forma en que Cernuda asume, en soledad y en posición extrínseca, el paso que la poesía española pedía a gritos sin que nadie más que él pudiera escucharla, aturdidos o enceguecidos como estaban todos por la hiperestesia juanramoniana y la católica luminosidad de Guillén. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso señala: “Creo que fue Pascal quien escribió: «No me buscarías si no me hubieras encontrado», y si yo busqué aquella enseñanza y experiencia de la poesía inglesa fue porque ya la había encontrado, porque para ella estaba predispuesto”. A partir de los años sesenta —piénsese en el retraso y la dificultad con que se accedía en la Península a la obra de los exiliados—, los jóvenes poetas que en España intentaban no seguir repitiendo la misma canción lo tomaron como faro; Gil de Biedma, por ejemplo, escribe en 1962: “[Cernuda] no influye, enseña. Cernuda es hoy por hoy, al menos para mí, el más vivo, el más contemporáneo entre todos los grandes poetas del 27, precisamente porque nos ayuda a liberarnos de los grandes poetas del 27”. Donde por “los grandes poetas del 27” debe entenderse sin duda a Guillén, a quien Gil de Biedma dedica más de la tercera parte de sus ensayos reunidos[2]. Y, a través de Gil de Biedma, buena parte de la poesía que se escribe hoy en España desciende directamente del Cernuda de madurez.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El esfuerzo de Cernuda por encontrar las formas de objetivar la experiencia, auténtica obsesión de su obra desde Las nubes, es parte esencial de ese “trabajo” por alejarse de “la poesía personal subjetiva”. No hay posibilidad de error en este punto; en “Historial de un libro”[3] subraya aun, refiriéndose a su Invocaciones, el libro anterior a Las nubes: “me [sentía] capaz (perdóneseme la presunción) de decirlo todo en el poema, frente a la limitación mezquina de aquello que en los años inmediatos anteriores se llamó poesía «pura»”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es cierto que ya en sus primeros libros —los que abarca la primera edición deLa realidad y el deseo, de 1936— se nota una cierta tensión que aviva la impecable composición de sus ejercicios clásicos. No es difícil adivinar que esa inquietud está relacionada con la homosexualidad. A partir de Égloga, elegía, oda (1928) y de Invocaciones (1935) el amor está cada vez más presente, y el objeto amoroso es cada vez más claramente masculino. En esos libros hay casi un exhibicionismo de precisión métrica y acentual. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La bacanal rubendariana muestra allí una de sus dos claras posteridades: en América Latina, el posmodernismo fue hacia la vanguardia y derivó en un verso de métrica irregular, muy libre, que cultivaron Huidobro, Borges, Neruda, más tarde Lezama Lima. En España hay un retraimiento hacia las formas tradicionales, como en el Romancero de García Lorca, en el Cántico de Guillén o en aquellos libros primeros de Cernuda. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde un principio es notoria la madurez estética de Cernuda, pero también cierta limitación de registro temático, que lo impulsa a una épica del amor materializada con frecuencia en una imaginería visiblemente influida por el surrealismo. Allí Cernuda tiene momentos de una precisión memorable, como en el famoso “No decía palabras”:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Porque ignoraba que el deseo es una pregunta&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;cuya respuesta no existe,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una hoja cuya rama no existe,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un mundo cuyo cielo no existe.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero también una visión extasiada del paisaje, que esconde bajo su perfección formal la amenaza de un exceso de abstracción; peligro, por otra parte, que acechaba —cuando no arruinaba— a las grandes masas de líquido verbal que surgieron en castellano bajo la égida de Rimbaud y de Breton:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mas hoy es imposible&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Buscar la luz entre barcas nocturnas;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alguien cortó la piedra en flor,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin que pudiera el mundo&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Incendiar la tristeza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo un lugar existe, cuyos días&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nada saben de aquello,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque todo allí sea mortal, el miedo, hasta las plumas;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mas las olas abrazan&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A tanta luz aún viva.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el Cernuda anterior a la Guerra Civil la grandeza es también el límite: la sutileza de un oído preparado para asumir la perfección del metro y el ritmo. Es allí donde se hace evidente el magisterio de los grandes clásicos, sobre todo de Góngora y Garcilaso. A partir de Las nubes[4] la inflexión cambia de signo; la filigrana de la estrofa empieza a disolverse, la síncopa del verso se fuerza hasta el borde del disloque (Cernuda siempre dijo que el jazz formaba parte de sus fuentes de inspiración), aunque nunca abandona del todo su sujeción a esquemas métricos que formen un sistema del todo coherente dentro de cada composición. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sucede, sin embargo, un hecho que no debe pasarse por alto: Las nubes empezó a escribirse en Valencia, en mayo de 1937; el primer poema escrito fuera de España es probablemente “La fuente”, de la primavera de 1938, compuesto en París tras un paseo por los Jardines de Luxemburgo; y la primera página escrita en Londres es “Niño muerto”, poco posterior a aquélla. Estos datos son significativos puesto que el cambio de inflexión no se da de un solo golpe sino a través de numerosos vaivenes, más o menos paralelos a los desplazamientos que Cernuda hizo por entonces, hasta asumir que no podía volver a España y aceptar un cargo de profesor en Inglaterra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las nubes puede leerse, entonces, como un hiperpoema o largo metapoema acerca del complejo paso de lo “personal subjetivo” a la poesía atenta “ante la vida y el mundo”, puesto que está allí la búsqueda de las diversas formas de objetivación de la experiencia. Es curioso, y no poco significativo, que Cernuda haya elegido para ello algunos temas bíblicos, como en “Lázaro” o “La educación de los Magos”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El inicio de la Guerra Civil, el asesinato de García Lorca, el Congreso Antifascista de Valencia encuentran a un Cernuda preparado para convertirse en el artífice de la incorporación de esos golpes a la poesía en lengua castellana: no mediante un mero cambio de argumento sino a través de una entera mutación de la manera de asimilar y transformar el asunto del poema. La labor no era sencilla; Cernuda iba hacia una forma de decir en verso a la que, como apunta Gil de Biedma, “tampoco se pliega fácilmente el idioma castellano”. De allí la rareza de su acento, que suena a veces como un amargo matiz extranjero en la dulzura del habla andaluza[5].&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se trata de un acontecimiento dinámico, en el que Cernuda encarna la historia de la poesía castellana de los últimos siglos, aceptando —quizá sin plena conciencia de ello, es decir de que esa empresa no atañía sólo a su obra— el desafío de su transformación. Así, en Las nubes, empieza por remedar ese romanticismo que la poesía española —a pesar de la devoción de Cernuda por Bécquer— nunca tuvo de forma seria. El primer poema del libro, “Noche de luna”, carecería enteramente de sentido (y, por tanto, Cernuda no lo hubiera escrito) si España hubiera tenido, a su debido tiempo, alguna figura comparable a la de Leopardi, evidente influencia de esa página:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;... Aquella diosa virgen&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que misteriosamente, desde el cielo,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;con amor apacible&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;asiste a sus vigilias&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en el silencio dulce de las noches.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Parece que el poeta necesitara este escalón para saltar hacia otra cosa, para cumplir el proceso hacia una forma nueva de pensar la poesía en castellano. Incluso en la segunda pieza, “A un poeta muerto”, donde el asunto es el fusilamiento de García Lorca y, por tanto, señala la primera irrupción precisamente fechada de la Historia en la poesía de Cernuda, la mentalidad sigue siendo romántica: García Lorca aparece como el artista por antonomasia, víctima propiciatoria de una sociedad brutal que no puede tolerar la finura de su espíritu, no muy lejos de “esa rara especie de hombre” que es el poeta muerto de frío por la crueldad de “El rey burgués” en el primer cuento de Azul, de Darío. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, en la segunda estrofa de este poema, vemos la transición que lleva de una visión típicamente romántica del poeta (pocos años atrás Cernuda había traducido, con la ayuda del escritor alemán Hans Gebser, algunos poemas de Hölderlin, cuyo eco parece oírse aquí) a la dureza de una mirada sobre la idiosincrasia española:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leve es la parte de la vida&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que como dioses rescatan los poetas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El odio y destrucción perduran siempre&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sordamente en la entraña&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;toda hiel sempiterna del español terrible,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;que acecha lo cimero&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;con su piedra en la mano.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los tres últimos versos —ya más cerca de Unamuno y del Machado de Campos de Castilla (“Castilla miserable, ayer dominadora,/ envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora”) que de cualquiera de aquellas estampas románticas o de cualquier versión juanramoniana de la “poesía desnuda”— marcan la dirección que seguirá a partir de entonces. Sin embargo, todo Las nubes está marcado por la tensión entre ambos polos; sin dejar el poema sobre la muerte de Lorca leemos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La muerte se diría&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;más viva que la vida&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;porque tú estás con ella,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;pasado el arco de su vasto imperio,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;poblándola de pájaros y hojas&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;con tu gracia y tu juventud incomparables.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Versos hermosos, pero de un lirismo un tanto vago, en parte por los adjetivos hiperbólicos. Cernuda luchó denodadamente por vencer esta tendencia de sí mismo, que él identificaba con la parte perniciosa de la tradición española; deliberadamente o no, en todo “Historial de un libro” habla no sólo como un poeta español, sino como la poesía española misma. Por eso rechaza, en ese texto fundamental, no sólo algunos de sus poemas de los años 30 sino el elogio que de ellos hizo la crítica del momento: “Se nota también, en el tono de los mismos, ampulosidad; de ahí que me parezca absurda la pretensión de algunos de que «El joven marino» sea el poema mejor que yo haya escrito. En realidad si les parece así es a causa de esos dos defectos que acabo de indicar, garrulería y ampulosidad, que tan característicos son de nuestros gustos literarios tradicionales”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y también, al referirse al beneficio de su intenso contacto con la poesía en lengua inglesa: “Aprendí a evitar, en lo posible, dos vicios literarios que en inglés se conocen, uno, como pathetic fallacy (...), lo que pudiera traducirse como engaño sentimental, tratando de que el proceso de mi experiencia se objetivara, y no deparase sólo al lector su resultado, o sea, una impresión subjetiva; otro, como purple patch o trozo de bravura, no condescendiendo con frases que me gustaran por sí mismas y sacrificándolas a la línea del poema, al dibujo de la composición” (el subrayado es nuestro).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quizás nunca consiguió del todo estos objetivos elevadísimos, pero desde Las nubes toda su producción traza una curva asintótica con ese eje. “Lázaro”, al que él llama “una de mis composiciones preferidas”, compuesto a partir de un pasaje del Evangelio de San Juan, es uno de los poemas fundamentales en esa línea: constituye uno de sus primeros intentos de monólogo dramático, tal como lo había formulado Robert Browning, y no casualmente es el primer poema del libro que mezcla versos de metro diverso, entre el heptasílabo y su reduplicación, el alejandrino:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos le rodearon en la mesa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Encontré el pan amargo, sin sabor las frutas,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;el agua sin frescor, los cuerpos sin deseo;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;la palabra hermandad sonaba falsa,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;y de la imagen del amor quedaban&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;sólo recuerdos vagos bajo el viento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Él conocía que todo estaba muerto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;en mí, que yo era un muerto&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;andando entre los muertos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un exiliado en la Europa de la Segunda Guerra: un fantasma en el reino de las sombras. Lázaro sólo resucita para comprobar que todo en el mundo es muerte. Desde entonces, la presencia de la muerte es cada vez mayor: “Vivir sin estar viviendo”, “Con las horas contadas”, “Desolación de la Quimera” son títulos de la última época de Cernuda. Pero si, en “Lázaro”, la referencia explícita es Browning, sin duda la apoyatura teórica está tomada de Eliot y su idea del “correlato objetivo”. En todo caso, en 1959, durante una entrevista en la que le preguntan por “los poetas máximos del mundo a esta hora”, Cernuda cita, además de Eliot y otros nombres, a “Cavafy, el poeta griego de Alejandría. De este último no conozco sino algunos poemas en traducción inglesa; pero aquél sobre tema de Plutarco, donde Marco Antonio oye en la noche la música que acompaña al cortejo invisible de los dioses, que la abandonan, me parece una de las cosas más definitivamente hermosas de que tenga noticia en la poesía de este tiempo”. Curiosamente, la necesidad de objetivación, que responde a los golpes de la realidad, se materializa en el mito. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allí parecen fundirse, o al menos superponerse, la realidad como experiencia común y el deseo como situación subjetiva. El concepto de poesía de la experiencia, hoy socorrido hasta vaciarlo de cualquier sentido serio, aparece aquí en su exponente más brillante en lengua castellana. A más de sesenta años de su primera edición, Las nubes representa hoy la posibilidad de una lectura en todo su espesor: como el comienzo de una era de nuestra poesía que todavía no se ha cerrado; como documento de un poeta en el que la sensualidad y la sordidez de un mundo lleno de muerte se funden en una horma única. En la soledad y el aislamiento, donde toda una hora del mundo se detiene en un poema.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-2635904099951520682?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/2635904099951520682'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/2635904099951520682'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2011/01/cernuda-y-las-nubes-edgardo-dobry.html' title='Cernuda y Las nubes. Edgardo Dobry'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-9011003724937027842</id><published>2011-01-16T15:25:00.000-08:00</published><updated>2011-01-16T15:51:29.915-08:00</updated><title type='text'>Las nubes.  Luis Cernuda</title><content type='html'>[1937-1940]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOCHE DE LUNA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vida tras vida, fueron&lt;br /&gt;Olvidando los hombres&lt;br /&gt;Aquella diosa virgen&lt;br /&gt;Que misteriosamente, desde el cielo,&lt;br /&gt;Con amor apacible&lt;br /&gt;Asiste a sus vigilias&lt;br /&gt;En el silencio dulce de las noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ella ha sido quien viera a los abuelos&lt;br /&gt;Remotos, cuando abordan&lt;br /&gt;En sus pintados barcos,&lt;br /&gt;y ágiles y desnudos se apoderan&lt;br /&gt;Con un trémulo imperio de esta tierra,&lt;br /&gt;Así como el amante&lt;br /&gt;Arrebata y penetra el cuerpo amado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Sus trabajos vio luego, sus cohabitaciones,&lt;br /&gt;y otros seres menudos,&lt;br /&gt;Inhábiles, gritando entre los brazos&lt;br /&gt;De los dominadores, y sus mujeres lánguidas&lt;br /&gt;Sonreír débilmente a la raza naciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Miró sus largas guerras&lt;br /&gt;Con pueblos enemigos&lt;br /&gt;y el azote sagrado&lt;br /&gt;De luchas fratricidas;&lt;br /&gt;Contempló esclavitudes y triunfos,&lt;br /&gt;Prostituciones, crímenes,&lt;br /&gt;Prosperidad, traiciones,&lt;br /&gt;El sordo griterío,&lt;br /&gt;Todo el horror humano que salva la hermosura,&lt;br /&gt;y con ella la calma,&lt;br /&gt;La paz donde brota la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;También miró al arado&lt;br /&gt;Con el siervo pasando&lt;br /&gt;Sobre el antiguo campo de batalla,&lt;br /&gt;Fertilizado por tanto cuerpo joven;&lt;br /&gt;y en ese mismo suelo ha visto correr luego&lt;br /&gt;Al orgulloso dueño sobre caballos recios,&lt;br /&gt;Mientras la hierba, ortiga y cardo&lt;br /&gt;Brotaban por las vastas propiedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuánta sangre ha corrido&lt;br /&gt;Ante el destino intacto de la diosa&lt;br /&gt;Cuánto semen viril&lt;br /&gt; Vio surgir entre espasmos&lt;br /&gt;De cuerpos hoy deshechos&lt;br /&gt;En el viento y el polvo,&lt;br /&gt;Cuyos átomos yerran en leves nubes grises,&lt;br /&gt;Velando el embeleso de vasta descendencia&lt;br /&gt;Su tranquilo semblante compasivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuántas claras ruinas,&lt;br /&gt;Con jaramago apenas adornadas,&lt;br /&gt;Como fuertes castillos un día las has visto;&lt;br /&gt;Piedras más elocuentes que los siglos,&lt;br /&gt;Antes holladas por el paso leve&lt;br /&gt;De esbeltas cazadoras, un neblí sobre el puño,&lt;br /&gt;Oblicua la mirada soñolienta&lt;br /&gt;Entre un aburrimiento y un amor clandestino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sombras, sombras efímeras,&lt;br /&gt;En tanto ella, adolescente&lt;br /&gt;Como en los prados de la edad de oro,&lt;br /&gt;Vierte, azulada urna,&lt;br /&gt;Su embeleso letal&lt;br /&gt;Sobre nuevos cuerpos oscuros&lt;br /&gt;Que la primavera enfebrece&lt;br /&gt;Con agudos perfumes vegetales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Allá tras de las torres, su reflejo&lt;br /&gt;Delata la presencia del mar,&lt;br /&gt;Mientras los hombres solitarios duermen&lt;br /&gt;Inermes en su lecho y confiados.&lt;br /&gt;Los enemigos yacen confundidos.&lt;br /&gt;Algo inmenso reposa, aunque la muerte aceche.&lt;br /&gt;y el mágico reflejo entre los árboles&lt;br /&gt;Permite al soñador abandonarse al canto,&lt;br /&gt;Al placer y al reposo,&lt;br /&gt;A lo que siendo efímero se sueña como eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mas una noche, al contemplar la antigua&lt;br /&gt;Morada de los hombres, sólo ha de ver allá&lt;br /&gt;Ese reflejo de su dulce fulgor,&lt;br /&gt;Mudo y vacío entonces,&lt;br /&gt;Estéril tal su hermosura virginal;&lt;br /&gt;Sin que ningunos ojos humanos&lt;br /&gt;Hasta ella se alcen a través de las lágrimas,&lt;br /&gt;Definitivamente frente a frente&lt;br /&gt;El silencio de un mundo que ha sido&lt;br /&gt;y la pura belleza tranquila de la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A UN POETA MUERTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(F. G. L.)&lt;br /&gt;Así como en la roca nunca vemos&lt;br /&gt;la clara flor abrirse,&lt;br /&gt; Entre un pueblo hosco y duro&lt;br /&gt;N o brilla hermosamente&lt;br /&gt;El fresco y alto ornato de la vida.&lt;br /&gt;Por esto te mataron, porque eras&lt;br /&gt;Verdor en nuestra tierra árida&lt;br /&gt;y azul en nuestro oscuro aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leve es la parte de la vida&lt;br /&gt;Que como dioses rescatan los poetas.&lt;br /&gt;El odio y destrucción perduran siempre&lt;br /&gt;Sordamente en la entraña&lt;br /&gt;Toda hiel sempiterna del español terrible,&lt;br /&gt;Que acecha lo cimero&lt;br /&gt;Con su piedra en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Triste sino nacer&lt;br /&gt;Con algún don ilustre&lt;br /&gt;Aquí, donde los hombres&lt;br /&gt;En su miseria sólo saben&lt;br /&gt;El insulto, la mofa, el recelo profundo&lt;br /&gt;Ante aquel que ilumina las palabras opacas&lt;br /&gt;Por el oculto fuego originario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La sal de nuestro mundo eras,&lt;br /&gt;Vivo estabas como un rayo de sol,&lt;br /&gt;y ya es tan sólo tu recuerdo&lt;br /&gt;Quien yerra y pasa, acariciando&lt;br /&gt;El muro de los cuerpos&lt;br /&gt;Con el dejo de las adormideras&lt;br /&gt;Que nuestros predecesores ingirieron&lt;br /&gt;A orillas del olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si tu ángel acude a la memoria,&lt;br /&gt;Sombras son estos hombres&lt;br /&gt;Que aún palpitan tras las malezas de la tierra;&lt;br /&gt;La muerte se diría&lt;br /&gt;Más viva que la vida&lt;br /&gt;Porque tú estás con ella,&lt;br /&gt;Pasado el arco de su vasto imperio,&lt;br /&gt;Poblándola de pájaros y hojas&lt;br /&gt;Con tu gracia y tu juventud incomparables.&lt;br /&gt;Aquí la primavera luce ahora.&lt;br /&gt;Mira los radiantes mancebos&lt;br /&gt;Que vivo tanto amaste&lt;br /&gt;Efímeros pasar juntos al fulgor del mar.&lt;br /&gt;Desnudos cuerpos bellos que se llevan&lt;br /&gt;Tras de sí los deseos&lt;br /&gt;Con su exquisita forma, y sólo encierran&lt;br /&gt;Amargo zumo, que no alberga su espíritu&lt;br /&gt;Un destello de amor ni de alto pensamiento.&lt;br /&gt;Igual todo prosigue,&lt;br /&gt;Como entonces, tan mágico,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Que parece imposible&lt;br /&gt;La sombra en que has caído.&lt;br /&gt;Mas un inmenso afán oculto advierte&lt;br /&gt;Que su ignoto aguijón tan sólo puede&lt;br /&gt;Aplacarse en nosotros con la muerte.&lt;br /&gt;Como el afán del agua,&lt;br /&gt;A quien no basta esculpirse en las olas,&lt;br /&gt;Sino perderse anónima&lt;br /&gt;En los limbos del mar.&lt;br /&gt;Pero antes no sabías&lt;br /&gt;La realidad más honda de este mundo:&lt;br /&gt;El odio, el triste odio de los hombres,&lt;br /&gt;Que en ti señalar quiso&lt;br /&gt;Por el acero horrible su victoria,&lt;br /&gt;Con tu angustia postrera&lt;br /&gt;Bajo la luz tranquila de Granada,&lt;br /&gt;Distante entre cipreses y laureles,&lt;br /&gt;y entre tus propias gentes&lt;br /&gt;y por las mismas manos&lt;br /&gt;Que un día servilmente te halagaran.&lt;br /&gt;Para el poeta la muerte es la victoria;&lt;br /&gt;Un viento demoníaco le impulsa por la vida,&lt;br /&gt;y si una fuerza ciega&lt;br /&gt;Sin comprensión de amor&lt;br /&gt;Transforma por un crimen&lt;br /&gt;A ti, cantor, en héroe,&lt;br /&gt;Contempla en cambio, hermano,&lt;br /&gt;Cómo entre la tristeza y el desdén&lt;br /&gt;U n poder más magnánimo permite a tus amigos&lt;br /&gt;En un rincón pudrirse libremente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenga tu sombra paz,&lt;br /&gt;Busque otros valles,&lt;br /&gt;Un río donde el viento&lt;br /&gt;Se lleve los sonidos entre juncos&lt;br /&gt;y lirios y el encanto&lt;br /&gt;Tan viejo de las aguas elocuentes,&lt;br /&gt;En donde el eco como la gloria humana ruede,&lt;br /&gt;Como ella de remoto,&lt;br /&gt;Ajeno como ella y tan estéril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Halle tu gran afán enajenado&lt;br /&gt;El puro amor de un dios adolescente&lt;br /&gt;Entre el verdor de las rosas eternas;&lt;br /&gt;Porque este ansia divina, perdida aquí en la tierra,&lt;br /&gt;Tras de tanto dolor y dejamiento,&lt;br /&gt;Con su propia grandeza nos advierte&lt;br /&gt;De alguna mente creadora inmensa,&lt;br /&gt;Que concibe al poeta cual lengua de su gloria&lt;br /&gt;y luego le consuela a través de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;ELEGíA ESPAÑOLA [1]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime, háblame&lt;br /&gt;Tú, esencia misteriosa&lt;br /&gt;De nuestra raza&lt;br /&gt;Tras de tantos siglos,&lt;br /&gt;Hálito creador&lt;br /&gt;De los hombres hoy vivos,&lt;br /&gt;A quienes veo por el odio impulsados&lt;br /&gt;Hasta ofrecer sus almas&lt;br /&gt;A la muerte, la patria más profunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando la primavera vieja&lt;br /&gt;Vuelva a tejer su encanto&lt;br /&gt;Sobre tu cuerpo inmenso,&lt;br /&gt;¿Cuál ave hallará nido&lt;br /&gt;y qué savia una rama&lt;br /&gt;Donde brotar con verde impulso?&lt;br /&gt;¿Qué rayo de la luz alegre,&lt;br /&gt;Qué nube sobre el campo solitario,&lt;br /&gt;Hallarán agua, cristal de hogar en calma&lt;br /&gt;Donde reflejen su irisado juego?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Háblame, madre;&lt;br /&gt;y al llamarte así, digo&lt;br /&gt;Que ninguna mujer lo fue de nadie&lt;br /&gt;Como tú lo eres mía.&lt;br /&gt;Háblame, dime&lt;br /&gt;Una sola palabra en estos días lentos.&lt;br /&gt;En los días informes&lt;br /&gt;Que frente a ti se esgrimen&lt;br /&gt;Como cuchillo amargo&lt;br /&gt;Entre las manos de tus propios hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No te alejes así, ensimismada&lt;br /&gt;Bajo los largos velos cenicientos&lt;br /&gt;Que nos niegan tus anchos ojos bellos.&lt;br /&gt;Esas flores caídas,&lt;br /&gt;Pétalos rotos entre sangre y lodo,&lt;br /&gt;En tus manos estaban luciendo eternamente&lt;br /&gt;Desde siglos atrás, cuando mi vida&lt;br /&gt;Era un sueño en la mente de los dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres tú, son tus ojos lo que busca&lt;br /&gt;Quien te llama luchando con la muerte,&lt;br /&gt;A ti, remota y enigmática&lt;br /&gt;Madre de tantas almas idas&lt;br /&gt;Que te legaron, con un fulgor de piedra clara,&lt;br /&gt;Su afán de eternidad cifrado en hermosura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no eres tan sólo&lt;br /&gt; Dueña de afanes muertos;&lt;br /&gt;Tierna, amorosa has sido con nuestro afán viviente,&lt;br /&gt;Compasiva con nuestra desdicha de efímeros.&lt;br /&gt;¿Supiste acaso si de ti éramos dignos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contempla ahora a través de las lágrimas:&lt;br /&gt;Mira cuántos traidores,&lt;br /&gt;Mira cuántos cobardes&lt;br /&gt;Lejos de ti en fuga vergonzosa,&lt;br /&gt;Renegando tu nombre y tu regazo,&lt;br /&gt;Cuando a tus pies, mientras la larga espera,&lt;br /&gt;Si desde el suelo alzamos hacia ti la mirada,&lt;br /&gt;Tus hijos sienten oscuramente&lt;br /&gt;La recompensa de estas horas fatídicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabe qué es la vida&lt;br /&gt;Quien jamás alentó bajo la guerra.&lt;br /&gt;Ella sobre nosotros sus alas densas cierne,&lt;br /&gt;y oigo su silbo helado,&lt;br /&gt;y veo los muertos bruscos&lt;br /&gt;Caer sobre la hierba calcinada,&lt;br /&gt;Mientras el cuerpo mío&lt;br /&gt;Sufre y lucha con unos enfrente de esos otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé qué tiembla y muere en mí&lt;br /&gt;Al verte así dolida y solitaria,&lt;br /&gt;En ruinas los claros dones&lt;br /&gt;De tus hijos, a través de los siglos;&lt;br /&gt;Porque mucho he amado tu pasado,&lt;br /&gt;Resplandor victorioso entre sombra y olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tu pasado eres tú&lt;br /&gt;y al mismo tiempo es&lt;br /&gt;La aurora que aún no alumbra nuestros campos.&lt;br /&gt;Tú sola sobrevives .&lt;br /&gt;Aunque venga la muerte;&lt;br /&gt;Sólo en ti está la fuerza&lt;br /&gt;De hacernos esperar a ciegas el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que por encima de estos yesos muertos&lt;br /&gt;y encima de estos yesos vivos que combaten,&lt;br /&gt;Algo advierte que tú sufres con todos.&lt;br /&gt;y su odio, su crueldad, su lucha,&lt;br /&gt;Ante ti vanos son, como sus vidas,&lt;br /&gt;Porque tú eres eterna&lt;br /&gt;y sólo los creaste&lt;br /&gt;Para la paz y gloria de su estirpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SCHERZO PARA UN ELFO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delicada criatura:&lt;br /&gt;No deseo a mi voz&lt;br /&gt; Que turbe el embeleso&lt;br /&gt;Amarillo del bosque,&lt;br /&gt;Tu elemento nativo.&lt;br /&gt;Por los troncos oscuros&lt;br /&gt;Sustentado hasta el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quisiera, por este&lt;br /&gt;Atardecer traslúcido,&lt;br /&gt;Denso tal un racimo,&lt;br /&gt;Trazarte huella o forma,&lt;br /&gt;Pulsando ramas, hojas,&lt;br /&gt;Tú con el viento en duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Difuso aroma, vagas&lt;br /&gt;Con paso gris de sueño,&lt;br /&gt;Te pierdes en la niebla&lt;br /&gt;Que exhala del estanque.&lt;br /&gt;Pensamiento gracioso&lt;br /&gt;De un dios enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inspiras todo el aire,&lt;br /&gt;Bajo tu magia abre,&lt;br /&gt;Como una flor, tan libre,&lt;br /&gt;El deseo del hombre&lt;br /&gt;Con un alto reposo&lt;br /&gt;Que alivia de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre incierta, tal eco&lt;br /&gt;De algún labio, a lo lejos,&lt;br /&gt;Entre aliso y aliso&lt;br /&gt;De nórdica blancura,&lt;br /&gt;Vibra tu esbelta música&lt;br /&gt;y en un fuego suspira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Acaso el amor pesa&lt;br /&gt;a tu cuerpo invisible,&lt;br /&gt;y sus burlas oscuras&lt;br /&gt;Sobre el mundo recuerdan&lt;br /&gt;En ti, anhelo eterno,&lt;br /&gt;A nosotros efímeros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonríe, dime, canta,&lt;br /&gt;Si eres tú ese arrebato&lt;br /&gt;Que lleva hojas ardientes,&lt;br /&gt;Dejos de tu guirnalda,&lt;br /&gt;Con pasión insaciable&lt;br /&gt;A realizarse en muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Mueres tú también, mueres&lt;br /&gt;Como lo hermoso humano,&lt;br /&gt;Hijo sutil del bosque?&lt;br /&gt;Te aquietas por el musgo,&lt;br /&gt;Callas entre la niebla,&lt;br /&gt;Alguna nube esculpe,&lt;br /&gt;Iris de leve nácar,&lt;br /&gt;Tu hastío de los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún creo ver tus ojos,&lt;br /&gt;Su malicia serena,&lt;br /&gt;Tras las desnudas cimas,&lt;br /&gt;Por el aire, profundo&lt;br /&gt;y ya frío, con la noche&lt;br /&gt;Que imperiosa se calza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SONANDO LA MUERTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una blanca rosa&lt;br /&gt;Cuyo halo en lo oscuro los ojos no perciben;&lt;br /&gt;Como un blanco deseo&lt;br /&gt;Que ante el amor caído invisible se alzara;&lt;br /&gt;Como una blanca llama&lt;br /&gt;Que en aire torna siempre la mentira del cuerpo,&lt;br /&gt;Por el día solitario y la noche callada&lt;br /&gt;Pasas tú, sombra eterna,&lt;br /&gt;Con un dedo en los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vas en la blanca nube que orlándose de fuego&lt;br /&gt;De un dios es ya el ala transparente;&lt;br /&gt;En la blanca ladera, por el valle&lt;br /&gt;Donde velan, verdes lebreles místicos, los chopos;&lt;br /&gt;En la blanca figura de los hombres,&lt;br /&gt;De vivir olvidados con su sueño y locura;&lt;br /&gt;En todo pasas tú, sombra enigmática,&lt;br /&gt;y quedamente suenas&lt;br /&gt;Tal un agua a esta fiebre de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la blanca juventud miro caída,&lt;br /&gt;Manchada y rota entre las grises horas;&lt;br /&gt;Cuando la blanca verdad veo traicionada&lt;br /&gt;Por manos ambiciosas y bocas elocuentes;&lt;br /&gt;Cuando la blanca inspiración siento perdida&lt;br /&gt;Ante los duros siglos en el dolor pasados,&lt;br /&gt;Sólo en ti creo entonces, vasta sombra,&lt;br /&gt;Tras los sombríos mirtos de tu pórtico&lt;br /&gt;única realidad clara del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SENTIMIENTO DE OTOÑO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Llueve el otoño aún verde como entonces&lt;br /&gt;Sobre los viejos mármoles,&lt;br /&gt;Con aroma vacío, abriendo sueños,&lt;br /&gt;y el cuerpo se abandona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hay formas transparentes por el valle;&lt;br /&gt;Embeleso en las fuentes,&lt;br /&gt;y entre el vasto aire pálido ya brillan&lt;br /&gt;Unas celestes alas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras de las voces frescas queda el halo&lt;br /&gt;Virginal de la muerte.&lt;br /&gt;Nada pesa ganado ni perdido.&lt;br /&gt;Lánguido va el recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Todo es verdad, menos el odio, yerto&lt;br /&gt;Como ese gris celaje&lt;br /&gt;Pasando vanamente sobre el oro,&lt;br /&gt;Hecho sombra iracunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A LARRA&lt;br /&gt;CON UNAS VIOLETAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1837-1937]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún se queja su alma vagamente,&lt;br /&gt;El oscuro vacío de su vida.&lt;br /&gt;Mas no pueden pesar sobre esa sombra&lt;br /&gt;Algunas violetas,&lt;br /&gt;y es grato así dejarlas,&lt;br /&gt;Frescas entre la niebla, .&lt;br /&gt;Con la alegría de una menuda cosa pura&lt;br /&gt;Que rescatara aquel dolor antiguo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quien habla ya a los muertos,&lt;br /&gt;Mudo le hallan los que viven.&lt;br /&gt;y en este otro silencio, donde el miedo impera,&lt;br /&gt;Recoger esas flores una a una&lt;br /&gt;Breve consuelo ha sido entre los días&lt;br /&gt;Cuya huella sangrienta llevan las espaldas&lt;br /&gt;Por el odio cargadas con una piedra inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la. muerte apacigua&lt;br /&gt;Tu boca amarga de Dios insatisfecha,&lt;br /&gt;Acepta mí don tan leve, sombra sentimental,&lt;br /&gt;En esa paz que bajo tierra te esperaba,&lt;br /&gt;Brotando en hierba, viento y luz silvestres,&lt;br /&gt;El fiel y último encanto de estar solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curado de la vida, por una vez sonríe,&lt;br /&gt;Pálido rostro de pasión y de hastío.&lt;br /&gt; Mira las calles viejas por donde fuiste errante,&lt;br /&gt;El farol azulado que te guiara, carne yerta,&lt;br /&gt;Al regresar del baile o del sucio periódico,&lt;br /&gt;y las fuentes de mármol entre palmas:&lt;br /&gt;Aguas y hojas, bálsamo del triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tierra ha sido medida por los hombres,&lt;br /&gt;Con sus casas estrechas y matrimonios sórdidos,&lt;br /&gt;Su venenosa opinión pública y sus revoluciones&lt;br /&gt;Más crueles e injustas que las leyes,&lt;br /&gt;Como inmenso bostezo demoníaco;&lt;br /&gt;No hay sitio en ella para el hombre solo,&lt;br /&gt;Hijo desnudo y deslumbrante del divino pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;y nuestra gran madrastra, mírala hoy deshecha,&lt;br /&gt;Miserable y aún bella entre las tumbas grises&lt;br /&gt;De los que como tú, nacidos en su estepa,&lt;br /&gt;Vieron mientras vivían morirse la esperanza,&lt;br /&gt;y gritaron entonces, sumidos por tinieblas,&lt;br /&gt;A hermanos irrisorios que jamás escucharon.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir en España no es llorar, es morir,&lt;br /&gt;Porque muere la inspiración envuelta en humo,&lt;br /&gt;Cuando no va su llama libre en pos del aire.&lt;br /&gt;Así, cuando el amor, el tierno monstruo rubio,&lt;br /&gt;Volvió contra ti mismo tantas ternuras vanas, .&lt;br /&gt;Tu mano abrió de un tiro, roja y vasta, la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Libre y tranquilo quedaste en fin un día,&lt;br /&gt;Aunque tu voz sin ti abrió un dejo indeleble.&lt;br /&gt;Es breve la palabra como el canto de un pájaro,&lt;br /&gt;Mas un claro jirón puede prenderse en ella&lt;br /&gt;De embriaguez, pasión, belleza fugitivas,&lt;br /&gt;y subir, ángel vigía que atestigua del hombre,&lt;br /&gt;Allá hasta la región celeste e impasible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LAMENTO Y ESPERANZA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñábamos algunos cuando niños, caídos&lt;br /&gt;En una vasta hora de ocio solitario&lt;br /&gt;Bajo la lámpara, ante las estampas de un libro,&lt;br /&gt;Con la revolución. y vimos su ala fúlgida&lt;br /&gt;Plegar como una mies los cuerpos poderosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Jóvenes luego, el sueño quedó lejos&lt;br /&gt;De un mundo donde desorden e injusticia,&lt;br /&gt;Hinchiendo oscuramente las ávidas ciudades,&lt;br /&gt;Se alzaban hasta el aire absorto de los campos.&lt;br /&gt;y en la revolución pensábamos: un mar&lt;br /&gt;Cuya ira azul tragase tanta fría miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El hombre es una nube de la que el sueño es viento.&lt;br /&gt;¿Quién podrá al pensamiento separarlo del sueño?&lt;br /&gt;En la calma este soplo de muerte que nos lleva&lt;br /&gt;Pisando entre ruinas un fango con rocío de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un continente de mercaderes y de histriones,&lt;br /&gt;Al acecho de este loco país, está esperando&lt;br /&gt;Que vencido se hunda, solo ante su destino,&lt;br /&gt;Para arrancar jirones de su esplendor antiguo.&lt;br /&gt;Le alienta únicamente su propia gran historia dolorida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si con dolor el alma se ha templado, es invencible:&lt;br /&gt;Pero, como el amor, debe el dolor ser mudo:&lt;br /&gt;No lo digáis, sufrid lo en esperanza. Así este pueblo iluso&lt;br /&gt;Agonizará antes, presa ya de la muerte.&lt;br /&gt;y vedle luego abierto, rosa eterna en los mares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA FUENTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia el pálido aire se yergue mi deseo,&lt;br /&gt;Fresco rumor insomne en fondo de verdura,&lt;br /&gt;Como esbelta columna, mas truncada su gracia&lt;br /&gt;Corona de las aguas la calma ya celeste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Plátanos y castaños en lisas avenidas&lt;br /&gt;Se llevan a lo lejos mi suspiro diáfano,&lt;br /&gt;De las sendas más claras a las nubes ligeras,&lt;br /&gt;Con el lento aleteo de las palomas grises.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al pie de las estatuas por el tiempo vencidas,&lt;br /&gt;Mientras copio su piedra, cuyo encanto ha fijado&lt;br /&gt;Mi trémulo esculpir de líquidos momentos,&lt;br /&gt;Única entre las cosas, muero y renazco siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este brotar continuo viene de la remota&lt;br /&gt;Cima donde cayeron dioses, de los siglos&lt;br /&gt;Pasados, con un dejo de paz, hasta la vida&lt;br /&gt;Que dora vagamente mi azul ímpetu helado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por mí yerran al viento apaciguados dejos&lt;br /&gt;De las viejas pasiones, glorias, duelos de antaño,&lt;br /&gt;y son, bajo la sombra . naciente de la tarde,&lt;br /&gt;Misterios junto al vano rumor de los efímeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El hechizo del agua detiene los instantes:&lt;br /&gt;Soy divino rescate a la pena del hombre,&lt;br /&gt;Forma de lo que huye de la luz a la sombra,&lt;br /&gt;Confusión de la muerte resuelta en melodía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELEGIA ESPAÑOLA [II]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Vicente Aleixandre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya la distancia entre los dos abierta&lt;br /&gt;Se lleva el sufrimiento, como nube&lt;br /&gt;Rota en lluvia olvidada, y la alegría,&lt;br /&gt; Hermosa claridad desvanecida;&lt;br /&gt;Nada altera entre tú, mi tierra, y yo,&lt;br /&gt;Pobre palabra tuya, el invisible&lt;br /&gt;Fluir de los recuerdos, sustentando&lt;br /&gt;Almas con la verdad de tu alma pura.&lt;br /&gt;Sin luchar contra ti ya asisto inerte&lt;br /&gt;A la discordia estéril que te cubre,&lt;br /&gt;Al viento de locura que te arrastra.&lt;br /&gt;Tan sólo Dios vela sobre nosotros,&lt;br /&gt;Árbitro inmemorial del odio eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus pueblos han ardido y tus campos&lt;br /&gt;Infecundos dan cosecha de hambre;&lt;br /&gt;Rasga tu aire el ala de la muerte;&lt;br /&gt;Tronchados como flores caen tus hombres&lt;br /&gt;Hechos para el amor y la tarea;&lt;br /&gt;Y aquellos que en la sombra suscitaron&lt;br /&gt;La guerra, resguardados en la sombra,&lt;br /&gt;Disfrutan su victoria. Tú en silencio,&lt;br /&gt;Tierra, pasión única mía, lloras&lt;br /&gt;Tu soledad, tu pena y tu vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fiel aún, extasiado como el pájaro&lt;br /&gt;Que en primavera hacia su nido antiguo&lt;br /&gt;Llegaba a ti y en ti dejaba el vuelo,&lt;br /&gt;Con la atracción remota de un encanto&lt;br /&gt;Ineludible, rosa del destino,&lt;br /&gt;Mi espíritu se aleja de estas nieblas,&lt;br /&gt;Canta su queja por tu cielo vasto,&lt;br /&gt;Mientras el cuerpo queda vacilante,&lt;br /&gt;Perdido, lejos, entre sueño y vida,&lt;br /&gt;y oye el susurro lento de las horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si nunca más pudieran estos ojos&lt;br /&gt;Enamorados reflejar tu imagen.&lt;br /&gt;Si nunca más pudiera por tus bosques,&lt;br /&gt;El alma en paz caída en tu regazo,&lt;br /&gt;Soñar el mundo aquel que yo pensaba&lt;br /&gt;Cuando la triste juventud lo quiso.&lt;br /&gt;Tú nada más, fuerte torre en ruinas,&lt;br /&gt;Puedes poblar mi soledad humana,&lt;br /&gt;y esta ausencia de todo en ti se duerme.&lt;br /&gt;Deja tu aire ir sobre mi frente,&lt;br /&gt;Tu luz sobre mi pecho hasta la muerte,&lt;br /&gt;Única gloria cierta que aún deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NIÑO MUERTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si llegara hasta ti bajo la hierba&lt;br /&gt;Joven como tu cuerpo, ya cubriendo&lt;br /&gt; Un destierro más vasto con la muerte,&lt;br /&gt;De los amigos la voz fugaz y clara,&lt;br /&gt;Con oscura nostalgia quizá pienses&lt;br /&gt;Que tu vida es materia del olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recordarás acaso nuestros días,&lt;br /&gt;Este dejarse ir en la corriente&lt;br /&gt;Insensible de trabajos y penas,&lt;br /&gt;Este apagarse lento, melancólico,&lt;br /&gt;Como las llamas de tu hogar antiguo,&lt;br /&gt;Como la lluvia sobre aquel tejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tal vez busques el campo de tu aldea,&lt;br /&gt;El galopar alegre de los potros,&lt;br /&gt;La amarillenta luz sobre las tapias,&lt;br /&gt;La vieja torre gris, un lado en sombra,&lt;br /&gt;Tal una mano fiel que te guiara&lt;br /&gt;Por las sendas perdidas de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Recordarás cruzando el mar un día&lt;br /&gt;Tu leve juventud con tus amigos&lt;br /&gt;En flor, así alejados de la guerra.&lt;br /&gt;La angustia resbalaba entre vosotros&lt;br /&gt;y el mar sombrío al veros sonreía,&lt;br /&gt;Olvidando que él mismo te llevaba&lt;br /&gt;A la muerte tras de un corto destierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo hubiera compartido aquellas horas&lt;br /&gt;Yertas de un hospital. Tus ojos solos&lt;br /&gt;Frente a la imagen dura de la muerte.&lt;br /&gt;Ese sueño de Dios no lo aceptaste.&lt;br /&gt;Así como tu cuerpo era de frágil,&lt;br /&gt;Enérgica y viril era tu alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un solo trago consumiste&lt;br /&gt;La muerte tuya, la que te destinaban,&lt;br /&gt;Sin volver un instante la mirada&lt;br /&gt;Atrás, igual que el hombre cuando lucha.&lt;br /&gt;Inmensa indiferencia te cubría&lt;br /&gt;Antes de que la tierra te cubriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El llanto que tú mismo no has llorado,&lt;br /&gt;Yo lo lloro por ti. En mí no estaba&lt;br /&gt;El ahuyentar tu muerte como a un perro&lt;br /&gt;Enojoso. E inútil es que quiera&lt;br /&gt;Ver tu cuerpo crecido, verde y puro,&lt;br /&gt;Pasando como pasan estos otros&lt;br /&gt;De tus amigos, por el aire blanco&lt;br /&gt;De los campos ingleses, vivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Volviste la cabeza contra el muro&lt;br /&gt;Con el gesto de un niño que temiese&lt;br /&gt;Mostrar fragilidad en su deseo.&lt;br /&gt; Y te cubrió la eterna sombra larga.&lt;br /&gt;Profundamente duermes. Mas escucha:&lt;br /&gt;Yo quiero estar contigo; no estás solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA VISITA DE DIOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasada se halla ahora la mitad de mi vida.&lt;br /&gt;El cuerpo sigue en pie y las voces aún giran&lt;br /&gt;Y resuenan con encanto marchito en mis oídos,&lt;br /&gt;Mas los días esbeltos ya se marcharon lejos;&lt;br /&gt;Sólo recuerdos pálidos de su amor me han dejado.&lt;br /&gt;Como el labrador al ver su trabajo perdido&lt;br /&gt;Vuelve al cielo los ojos esperando la lluvia,&lt;br /&gt;También quiero esperar en esta hora confusa&lt;br /&gt;Unas lágrimas divinas que aviven mi cosecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero hondamente fijo queda el desaliento,&lt;br /&gt;Como huésped oscuro de mis sueños.&lt;br /&gt;¿Puedo esperar acaso? Todo se ha dado al hombre&lt;br /&gt;Tal distracción efímera de la existencia;&lt;br /&gt;A nada puede unir este ansia suya que reclama&lt;br /&gt;Una pausa de amor entre la fuga de las cosas.&lt;br /&gt;Vano sería dolerse del trabajo, la casa, los amigos&lt;br /&gt;perdidos&lt;br /&gt;En aquel gran negocio demoníaco de la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estoy en la ciudad alzada para su orgullo por el rico,&lt;br /&gt;Adonde la miseria oculta canta por las esquinas&lt;br /&gt;O expone dibujos que me arrasan de lágrimas los ojos.&lt;br /&gt;Y mordiendo mis puños con tristeza impotente&lt;br /&gt;Aún cuento mentalmente mis monedas escasas,&lt;br /&gt;Porque un trozo de pan aquí y unos vestidos&lt;br /&gt;Suponen un esfuerzo mayor para lograrlos&lt;br /&gt;Que el de los viejos héroes cuando vencían&lt;br /&gt;Monstruos, rompiendo encantos con su lanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revolución renace siempre, como un fénix&lt;br /&gt;Llameante en el pecho de los desdichados.&lt;br /&gt;Esto lo sabe el charlatán bajo los árboles&lt;br /&gt;De las plazas, y su baba argentina, su cascabel sonoro,&lt;br /&gt;Silbando entre las hojas, encanta al pueblo&lt;br /&gt;Robusto y engañado con maligna elocuencia,&lt;br /&gt;y canciones de sangre acunan su miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi dolor comprendo que otros inmensos sufren&lt;br /&gt;Hombres callados a quienes falta el ocio&lt;br /&gt;Para arrojar al cielo su tormento. Mas no puedo&lt;br /&gt;Copiar su enérgico silencio, que me alivia&lt;br /&gt;Este consuelo de la voz, sin tierra y sin amigo,&lt;br /&gt;En la profunda soledad de quien no tiene&lt;br /&gt;Ya nada entre sus brazos, sino el aire en torno,&lt;br /&gt; Lo mismo que un navío al alejarse sobre el mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Adónde han ido las viejas compañeras del hombre?&lt;br /&gt;Mis zurcidoras de proyectos, mis tejedoras&lt;br /&gt;de esperanzas&lt;br /&gt;Han muerto. Sus agujas y madejas reposan&lt;br /&gt;Con polvo en un rincón, sin la melodía del trabajo.&lt;br /&gt;Como una sombra aislada al filo de los días,&lt;br /&gt;Voy repitiendo gestos y palabras mientras lejos escucho&lt;br /&gt;El inmenso bostezo de los siglos pasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo, ese blanco desierto ilimitado,&lt;br /&gt;Esa nada creadora, amenaza a los hombres&lt;br /&gt;y con luz inmortal se abre ante los deseos juveniles.&lt;br /&gt;Unos quieren asir locamente su mágico reflejo,&lt;br /&gt;Mas otros le conjuran con un hijo&lt;br /&gt;Ofrecido en los brazos como víctima,&lt;br /&gt;Porque de nueva vida se mantiene su vida&lt;br /&gt;Como el agua del agua llorada por los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero a ti, Dios, ¿con qué te aplacaremos?&lt;br /&gt;Mi sed eras tú, tú fuiste mi amor perdido,&lt;br /&gt;Mi casa rota, mi vida trabajada, y la casa y la vida&lt;br /&gt;De tantos hombres como yo a la deriva&lt;br /&gt;En el naufragio de un país. Levantados de naipes,&lt;br /&gt;Uno tras otro iban cayendo mis pobres paraísos.&lt;br /&gt;¿Movió tu mano el aire que fuera derribándolos&lt;br /&gt;y tras ellos, en el profundo abatimiento,&lt;br /&gt;en el hondo vacío,&lt;br /&gt;Se alza al fin ante mí la nube que oculta tu presencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No golpees airado mi cuerpo con tu rayo:&lt;br /&gt;Si el amor no eres tú, ¿quién lo será en tu mundo?&lt;br /&gt;Compadécete al fin, escucha este murmullo&lt;br /&gt;Que ascendiendo llega como una ola&lt;br /&gt;Al pie de tu divina indiferencia.&lt;br /&gt;Mira las tristes piedras que llevamos&lt;br /&gt;Ya sobre nuestros hombros para enterrar tus dones:&lt;br /&gt;La hermosura, la verdad, la justicia,&lt;br /&gt;cuyo afán imposible&lt;br /&gt;Tú sólo eras capaz de infundir en nosotros.&lt;br /&gt;Si ellas murieran hoy, de la memoria tú te borrarías&lt;br /&gt;Como un sueño remoto de los hombres que fueron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESACA EN SANSUEÑA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Fragmentos de un poema dramático)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;PRÓLOGO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el amanecer ligero del estío&lt;br /&gt;En la costa del sur, cuando a lo lejos, leve&lt;br /&gt;Sospecha de la luz, rizándose de rosa,&lt;br /&gt;Abre la madreperla de su mar y su cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las gaviotas ya huyen, y se dilata el aire,&lt;br /&gt;y brota aún más la luz hasta dorar las palmas&lt;br /&gt;Soñolientas, caídas sobre arenas oscuras&lt;br /&gt;Que van bebiendo noche con un polvo de estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora el calor asciende como una nube vaga&lt;br /&gt;De lánguido sopor por las calles, terrazas,&lt;br /&gt;Blancas tapias del pueblo, confusión de la espuma,&lt;br /&gt;Tal se confunde el agua con su verde alameda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El aroma del mar vasto y denso suspende&lt;br /&gt;Los mortales dormidos bajo un clásico encanto,&lt;br /&gt;y modela los cuerpos con fuertes líneas puras,&lt;br /&gt;y en las venas infiltra las pasiones antiguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Con la gracia inocente de esbeltos animales&lt;br /&gt;Se mueven en el aire estos hombres sonoros,&lt;br /&gt;Bellos como la luna, cadenciosos de miembros,&lt;br /&gt;Elásticos, callados, que ennoblecen la fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las mentiras solemnes no devoran sus vidas&lt;br /&gt;Como en el triste infierno de las ciudades grises.&lt;br /&gt;Aquí el odio es costumbre. Su juventud espera.&lt;br /&gt;La hermosura se precia. No alienta la codicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta es la gente clara y libre de Sansueña.&lt;br /&gt;Aptos al sufrimiento, el canto les redime&lt;br /&gt;De llorar la miseria, y la tierra fecunda&lt;br /&gt;Les regala con frutos y el mar con plata viva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero una estatua ciega dio al pueblo la leyenda&lt;br /&gt;De algún poder maligno, que al acecho estuviera&lt;br /&gt;Desde remotos siglos en un mármol ahogado.&lt;br /&gt;Comienza el drama ahora. Escuchad silenciosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MONÓLOGO DE LA ESTATUA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la noche del mar, donde la luz resbala&lt;br /&gt;Azul y misteriosa como a través de un sueño,&lt;br /&gt;Sin alcanzar al fondo remoto de las aguas&lt;br /&gt;El filo de su espada rota en estrellas ciegas,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Uno a uno los siglos morosos del destierro&lt;br /&gt;Pasaron sobre mí. Soy la piedra divina&lt;br /&gt;Que un desastre arrojara desde el templo al abismo,&lt;br /&gt;Poniendo al poderío término entre las sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Soy aquel que remotas edades adoraron&lt;br /&gt; Como forma del día. Mancebos y doncellas&lt;br /&gt;Con voces armoniosas elevaban al aire&lt;br /&gt;Himnos ante la gloria blanca de mis columnas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los pueblos mueren y sus templos perecen.&lt;br /&gt;Vacíos con el tiempo el cielo y el infierno&lt;br /&gt;Igual que las ruinas. Vinieron nuevos dioses&lt;br /&gt;A poblar el afán temeroso del hombre,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedando mis altares sin guirnaldas ni aromas,&lt;br /&gt;Aunque la soledad callada de los mares&lt;br /&gt;Alguna vez trajera de un naufragio lejano&lt;br /&gt;Ecos de sacrificio a mis aras desiertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lleno estoy de recuerdos. Su tormento me abre&lt;br /&gt;Como llaga incurable el hueco de la gloria,&lt;br /&gt;Gloria que no soñé, gloria que yo llevaba&lt;br /&gt;Con su nimbo visible de luz sobre mi frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan mientras las olas con revuelta marea&lt;br /&gt;A juntar con sus aguas las aguas del olvido,&lt;br /&gt;y recubren mi cuerpo, blanco como las nubes,&lt;br /&gt;Del limo que corroe los mármoles sagrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún espero el rescate de las aguas profundas,&lt;br /&gt;La paz de las auroras futuras, devolviendo&lt;br /&gt;A la tierra algún día este mármol caído,&lt;br /&gt;Forma mortal de un dios inerme entre los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FINAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel rincón tan claro cuando el sol lo alumbraba,&lt;br /&gt;Ahora es silencio y sombra, y el aire, más profundo.&lt;br /&gt;Negra corola inclina con un polen de oro&lt;br /&gt;Bajo el soplo nocturno que refresca el estío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blancura de jazmines, de nardos, de magnolias,&lt;br /&gt;Aroma da a los patios, mientras la voz del agua&lt;br /&gt;Clara, desde los mármoles, a través de las rejas,&lt;br /&gt;Acompaña el coloquio de los enamorados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las tapias altas con densas madreselvas&lt;br /&gt;De jardines cerrados, turba la calle en calma&lt;br /&gt;El canto repetido del grillo, y el murmullo&lt;br /&gt;Más sordo de las olas viene por las esquinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;A la orilla del mar, donde la espuma sueña&lt;br /&gt;Tibia sobre la arena, vagan dejos de amores&lt;br /&gt;y penas, pero la noche amargamente sabe&lt;br /&gt;Curar heridas viejas a las almas cansadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A sus cuevas han vuelto las pasiones diarias,&lt;br /&gt;porque el sueño en reposo deja al pueblo. Son estas&lt;br /&gt;Horas de goce puro, en su quietud aérea,&lt;br /&gt;Iguales a esa roca toda abierta en terrazas,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escalones de gracia que a la luna se ofrecen.&lt;br /&gt;Si alguna piedra cae, abre unos leves círculos&lt;br /&gt;Al hundirse en eJ agua. Si una luz fugaz pasa,&lt;br /&gt;Traza un brillo irisado en ventanas distantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna voz responde a la pena del hombre,&lt;br /&gt;Que no es voz la guitarra rasgueada a lo lejos,&lt;br /&gt;Honda como un recuerdo, vaga como un suspiro.&lt;br /&gt;Sobre el campo dormido, la noche lenta gira&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el cielo, dejando sobre vivos y muertos&lt;br /&gt;Fluir la paz oscura de algún edén remoto.&lt;br /&gt;Aquí acaba el poema. Podéis reír, marcharos.&lt;br /&gt;Su fábula fue escrita como la flor se abre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ATARDECER EN LA CATEDRAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las calles desiertas, nadie. El viento&lt;br /&gt;y la luz sobre las tapias&lt;br /&gt;Que enciende los aleros al sol último.&lt;br /&gt;Tras una puerta se queja el agua oculta.&lt;br /&gt;Ven a la catedral, alma de soledad temblando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el labrador deja en esta hora&lt;br /&gt;Abierta ya la tierra con los surcos,&lt;br /&gt;Nace de la obra hecha gozo y calma.&lt;br /&gt;Cerca de Dios se halla el pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos chopos secos, llama ardida&lt;br /&gt;Levantan por el campo, como el humo&lt;br /&gt;Alegre en los tejados de las casas.&lt;br /&gt;Vuelve un rebaño junto al arroyo oscuro&lt;br /&gt;Donde duerme la tarde entre la hierba.&lt;br /&gt;El frío está naciendo y es el cielo más hondo. .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un sueño de piedra, de música callada,&lt;br /&gt; Desde la flecha erguida de la torre&lt;br /&gt;Hasta la lonja de anchas losas grises,&lt;br /&gt;La catedral extática aparece,&lt;br /&gt;Toda reposo: vidrio, madera, bronce.&lt;br /&gt;Fervor puro a la sombra de los siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vigilia dicen esos ángeles&lt;br /&gt;y su espalda desnuda sobre el pórtico,&lt;br /&gt;Florido con sonrisas por los santos viejos,&lt;br /&gt;Como huerto de otoño que brotara&lt;br /&gt;Musgos entre las rosas esculpidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí encuentran la paz los hombres vivos,&lt;br /&gt;Paz de los odios, paz de los amores,&lt;br /&gt;Olvido dulce y largo, donde el cuerpo&lt;br /&gt;Fatigado se baña en las tinieblas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entra en la catedral, ve por las naves altas&lt;br /&gt;De esbelta bóveda, gratas a los pasos&lt;br /&gt;Errantes sobre el mármol, entre columnas,&lt;br /&gt;Hacia el altar, ascua serena,&lt;br /&gt;Gloria propicia al alma solitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el niño descansa, porque cree&lt;br /&gt;En la fuerza prudente de su padre;&lt;br /&gt;Con el vivir callado de las cosas&lt;br /&gt;Sobre el haz inmutable de la tierra,&lt;br /&gt;Transcurren estas horas en el templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay lucha ni temor, no hay pena ni deseo.&lt;br /&gt;Todo queda aceptado hasta la muerte&lt;br /&gt;y olvidado tras de la muerte, contemplando,&lt;br /&gt;Libres del cuerpo, y adorando.&lt;br /&gt;Necesidad del alma exenta de deleite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apagándose van aquellos vidrios&lt;br /&gt;Del alto ventanal, y apenas si con oro&lt;br /&gt;Triste se irisan débilmente, Muere el día,&lt;br /&gt;Pero la paz perdura postrada entre la sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suelo besan quedos unos pasos&lt;br /&gt;Lejanos. Alguna forma, a solas&lt;br /&gt;Reza, caída ante una vasta reja&lt;br /&gt;Donde palpita el ala de una llama amarilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llanto escondido moja el alma,&lt;br /&gt;Sintiendo la presencia de un poder misterioso&lt;br /&gt;Que el consuelo creara para el hombre,&lt;br /&gt;Sombra divina hablando en el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Aromas, brotes vivos surgen&lt;br /&gt;Afirmando la vida, tal savia de la tierra&lt;br /&gt;Que irrumpe en milagrosas formas verdes,&lt;br /&gt;Secreto entre los muros de este templo,&lt;br /&gt;El soplo animador de nuestro mundo&lt;br /&gt;Pasa y orea la noche de los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CORDURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena la lluvia oscura.&lt;br /&gt;El campo amortecido&lt;br /&gt;Inclina hacia el invierno&lt;br /&gt;Cimas densas de árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cristales son bruma&lt;br /&gt;Donde un iris mojado&lt;br /&gt;Refleja ramas grises,&lt;br /&gt;Humo de hogares, nubes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, por los claros&lt;br /&gt;Del cielo, la amarilla&lt;br /&gt;Luz de un edén perdido&lt;br /&gt;Aún baja a las praderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hondo sentimiento&lt;br /&gt;De alegrías pasadas,&lt;br /&gt;hechas olvido bajo&lt;br /&gt;Tierra, llena la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Turbando el aire quieto&lt;br /&gt;Con una queja ronca,&lt;br /&gt;Como sombras, los cuervos&lt;br /&gt;Agudos, giran, pasan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voces tranquilas hay&lt;br /&gt;De hombres, hacia lo lejos,&lt;br /&gt;Que el suelo están labrando&lt;br /&gt;Como hicieron los padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus manos, si se extienden,&lt;br /&gt;Hallan manos amigas.&lt;br /&gt;Su fe es la misma. Juntos&lt;br /&gt;Viven la misma espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá, sobre la lluvia,&lt;br /&gt;Donde anidan estrellas,&lt;br /&gt;Dios por su cielo mira&lt;br /&gt;Dulces rincones grises.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Todo ha sido creado,&lt;br /&gt;Como yo, de la sombra:&lt;br /&gt;Esta tierra a mí ajena,&lt;br /&gt;Estos cuerpos ajenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sueño, que conmigo&lt;br /&gt;Él puso para siempre,&lt;br /&gt;Me aísla. Así está el chopo&lt;br /&gt;Entre encinas robustas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Duro es hallarse solo&lt;br /&gt;En medio de los cuerpos.&lt;br /&gt;Pero esa forma tiene&lt;br /&gt;Su amor: la cruz sin nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ese amor espero,&lt;br /&gt;Despierto en su regazo,&lt;br /&gt;Hallar un alba pura&lt;br /&gt;Comunión con los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas la luz deja el campo.&lt;br /&gt;Es tarde y nace el frío.&lt;br /&gt;Cerrada está la puerta,&lt;br /&gt;Alumbrando la lámpara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las sendas sombrías&lt;br /&gt;Se duele el viento ahora&lt;br /&gt;Como alma aislada en lucha.&lt;br /&gt;La noche será breve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRISTEZA DEL RECUERDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por las esquinas vagas de los sueños,&lt;br /&gt;Alta la madrugada, fue conmigo&lt;br /&gt;Tu imagen bien amada, como un día&lt;br /&gt;En tiempos idos, cuando Dios lo quiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agua ha pasado por el río abajo,&lt;br /&gt;Hojas verdes perdidas llevó el viento&lt;br /&gt;Desde que nuestras sombras vieron quedas&lt;br /&gt;Su afán borrarse con el sol traspuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermosa era aquella llama, breve&lt;br /&gt;Como todo lo hermoso: luz y ocaso.&lt;br /&gt;Vino la noche honda, y sus cenizas&lt;br /&gt;Guardaron el desvelo de los astros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Tal jugador febril ante una carta,&lt;br /&gt;Un alma solitaria fue la apuesta&lt;br /&gt;Arriesgada y perdida en nuestro encuentro;&lt;br /&gt;El cuerpo entre los hombres quedó en pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién dice que se olvida? No hay olvido.&lt;br /&gt;Mira a través de esta pared de hielo&lt;br /&gt;Ir esa sombra hacia la lejanía&lt;br /&gt;Sin el nimbo radiante del deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo tiene su precio. Yo he pagado&lt;br /&gt;El mío por aquella antigua gracia;&lt;br /&gt;y así despierto, hallando tras mi sueño&lt;br /&gt;Un lecho solo, afuera yerta el alba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CANCIÓN DE INVIERNO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan hermoso como el fuego&lt;br /&gt;Late en el ocaso quieto,&lt;br /&gt;Ardiente, dorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tan hermoso como el sueño&lt;br /&gt;Respira dentro del pecho,&lt;br /&gt;Solo, recatado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tan hermoso como el silencio&lt;br /&gt;Vibra en torno de los besos,&lt;br /&gt;Alado, sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALEGRÍA DE LA SOLEDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A solas, a solas,&lt;br /&gt;Camino de la aurora,&lt;br /&gt;Bajo las nubes cantan,&lt;br /&gt;Blancas, solas, las aguas;&lt;br /&gt;y entre las hojas sueña,&lt;br /&gt;Verde y sola, la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Rubia, sola también, tu alma&lt;br /&gt;Allá en el pecho ama,&lt;br /&gt;Mientras las rosas abren,&lt;br /&gt;Mientras pasan los ángeles,&lt;br /&gt;Solos en la victoria&lt;br /&gt;Serena de la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL AMOR Y EL AMANTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Eres amor? Pasa el fuego,&lt;br /&gt;Cruza con alas el mar,&lt;br /&gt;Despierta a la vida el sueño,&lt;br /&gt;Da hermosura a lo real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;¿Eres tan sólo la sombra?&lt;br /&gt;Cubre con su resplandor&lt;br /&gt;Tu mentira. Haz que la sombra&lt;br /&gt;Venza al fuerte, al puro amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LÁZARO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era de madrugada.&lt;br /&gt;Después de retirada la piedra con trabajo,&lt;br /&gt;Porque no la materia sino el tiempo&lt;br /&gt;Pesaba sobre ella,&lt;br /&gt;Oyeron una voz tranquila&lt;br /&gt;Llamándome, como un amigo llama&lt;br /&gt;Cuando atrás queda alguno&lt;br /&gt;Fatigado de la jornada y cae la sombra.&lt;br /&gt;Hubo un silencio largo.&lt;br /&gt;Así lo cuentan ellos que lo vieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no recuerdo sino el frío&lt;br /&gt;Extraño que brotaba&lt;br /&gt;Desde la tierra honda, con angustia&lt;br /&gt;De entresueño, y lento iba&lt;br /&gt;A despertar el pecho,&lt;br /&gt;Donde insistió con unos golpes leves,&lt;br /&gt;Ávido de tornarse sangre tibia.&lt;br /&gt;En mi cuerpo dolía&lt;br /&gt;Un dolor vivo o un dolor soñado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Era otra vez la vida.&lt;br /&gt;Cuando abrí los ojos&lt;br /&gt;Fue el alba pálida quien dijo&lt;br /&gt;La verdad. Porque aquellos&lt;br /&gt;Rostros ávidos, sobre mí estaban mudos,&lt;br /&gt;Mordiendo un sueño vago inferior al milagro,&lt;br /&gt;Como rebaño hosco&lt;br /&gt;Que no a la voz sino a la piedra atiende,&lt;br /&gt;y el sudor de sus frentes&lt;br /&gt;Oí caer pesado entre la hierba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien dijo palabras&lt;br /&gt;De nuevo nacimiento.&lt;br /&gt;Mas no hubo allí sangre materna&lt;br /&gt;Ni vientre fecundado&lt;br /&gt;Que crea con dolor nueva vida doliente.&lt;br /&gt;Sólo anchas vendas, lienzos amarillos&lt;br /&gt;Con olor denso, desnudaban&lt;br /&gt;La carne gris y fláccida como fruto pasado;&lt;br /&gt;No el terso cuerpo oscuro, rosa de los deseos,&lt;br /&gt;Sino el cuerpo de un hijo de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El cielo rojo abría hacia lo lejos&lt;br /&gt;Tras de olivos y alcores;&lt;br /&gt;El aire estaba en calma.&lt;br /&gt;Mas temblaban los cuerpos,&lt;br /&gt;Como las ramas cuando el viento sopla,&lt;br /&gt;Brotando de la noche con los brazos tendidos&lt;br /&gt;Para ofrecerme su propio afán estéril.&lt;br /&gt;La luz me remordía&lt;br /&gt;y hundí la frente sobre el polvo&lt;br /&gt;Al sentir la pereza de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quise cerrar los ojos,&lt;br /&gt;Buscar la vasta sombra,&lt;br /&gt;La tinieblas primaria&lt;br /&gt;Que su venero esconde bajo el mundo&lt;br /&gt;Lavando de vergüenzas la memoria.&lt;br /&gt;Cuando un alma doliente en mis entrañas&lt;br /&gt;Gritó, por las oscuras galerías&lt;br /&gt;Del cuerpo, agria, desencajada,&lt;br /&gt;Hasta chocar contra el muro de los huesos&lt;br /&gt;y levantar mareas febriles por la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel que con su mano sostenía&lt;br /&gt;La lámpara testigo del milagro,&lt;br /&gt;Mató brusco la llama,&lt;br /&gt;Porque ya el día estaba con nosotros.&lt;br /&gt;Una rápida sombra sobrevino.&lt;br /&gt;Entonces, hondos bajo una frente, vi unos ojos&lt;br /&gt;Llenos de compasión, y hallé temblando un alma&lt;br /&gt;Donde mi alma se copiaba inmensa,&lt;br /&gt;Por el amor dueña del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Vi unos pies que marcaban la linde de la vida&lt;br /&gt;El borde de una túnica incolora&lt;br /&gt;Plegada, resbalando&lt;br /&gt;Hasta rozar la fosa, como un ala&lt;br /&gt;Cuando a subir tras de la luz incita.&lt;br /&gt;Sentí de nuevo el sueño, la locura&lt;br /&gt;y el error de estar vivo,&lt;br /&gt;Siendo carne doliente día a día.&lt;br /&gt;Pero él me había llamado&lt;br /&gt;y en mí no estaba ya sino seguirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, puesto en pie, anduve silencioso,&lt;br /&gt;Aunque todo para mí fuera extraño y vano,&lt;br /&gt;Mientras pensaba: así debieron ellos,&lt;br /&gt;Muerto yo, caminar llevándome a la tierra.&lt;br /&gt;La casa estaba lejos:&lt;br /&gt;Otra vez vi sus muros blancos&lt;br /&gt;y el ciprés del huerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sobre el terrado había una estrella pálida.&lt;br /&gt;Dentro no hallamos lumbre&lt;br /&gt;En el hogar cubierto de ceniza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos le rodearon en la mesa.&lt;br /&gt;Encontré el pan amargo, sin sabor las fruta&lt;br /&gt;El agua sin frescor, los cuerpos sin deseo;&lt;br /&gt;La palabra hermandad sonaba falsa,&lt;br /&gt;y de la imagen del amor quedaban&lt;br /&gt;Sólo recuerdos vagos bajo el viento.&lt;br /&gt;Él conocía que todo estaba muerto&lt;br /&gt;En mí, que yo era un muerto&lt;br /&gt;Andando entre los muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado a su derecha me veía&lt;br /&gt;Como aquel que festejan al retorno.&lt;br /&gt;La mano suya descansaba cerca&lt;br /&gt;y recliné la frente sobre ella&lt;br /&gt;Con asco de mi cuerpo y de mi alma.&lt;br /&gt;Así pedí en silencio, como se pide&lt;br /&gt;A Dios, porque su nombre,&lt;br /&gt;Más vasto que los templos, los mares, las estrellas,&lt;br /&gt;Cabe en el desconsuelo del hombre que está solo,&lt;br /&gt;Fuerza para llevar la vida nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así rogué, con lágrimas,&lt;br /&gt;Fuerza de soportar mi ignorancia resignado,&lt;br /&gt;Trabajando, no por mi vida ni mi espíritu,&lt;br /&gt;Mas por una verdad en aquellos ojos entrevista&lt;br /&gt;Ahora. La hermosura es paciencia.&lt;br /&gt;Sé que el lirio del campo,&lt;br /&gt;Tras de su humilde oscuridad en tantas noches&lt;br /&gt;Con larga espera bajo tierra,&lt;br /&gt;Del largo verde erguido a la corola alba&lt;br /&gt;Irrumpe un día en gloria triunfante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IMPRESIÓN DE DESTIERRO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la pasada primavera,&lt;br /&gt;Hace ahora casi un año,&lt;br /&gt;En un rincón del viejo Temple, en Londres,&lt;br /&gt;Con viejos muebles. Las ventanas daban,&lt;br /&gt;Tras edificios viejos, a lo lejos,&lt;br /&gt;Entre la hierba el gris relámpago del río.&lt;br /&gt;Todo era gris y estaba fatigado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual que el iris de una perla enferma.&lt;br /&gt;Eran señores viejos, viejas damas,&lt;br /&gt;En los sombreros plumas polvorientas;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un susurro de voces allá por los rincones,&lt;br /&gt;Junto a mesas con tulipanes amarillos,&lt;br /&gt;Retratos de familia y teteras vacías.&lt;br /&gt;La sombra que caía&lt;br /&gt;Con un olor a gato,&lt;br /&gt;Despertaba ruidos en cocinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre silencioso estaba&lt;br /&gt;Cerca de mí. Veía&lt;br /&gt;La sombra de su largo perfil algunas veces&lt;br /&gt;Asomarse abstraído al borde de la taza,&lt;br /&gt;Con la misma fatiga&lt;br /&gt;Del muerto que volviera&lt;br /&gt;Desde la tumba a una fiesta mundana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los labios de alguno,&lt;br /&gt;Allá por los rincones&lt;br /&gt;Donde los viejos juntos susurraban,&lt;br /&gt;Densa como una lágrima cayendo,&lt;br /&gt;Brotó de pronto una palabra: España.&lt;br /&gt;Un cansancio sin nombre&lt;br /&gt;Rodaba en mi cabeza.&lt;br /&gt;Encendieron las luces. Nos marchamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras largas escaleras casi a oscuras&lt;br /&gt;Me hallé luego en la calle,&lt;br /&gt;y a mi lado, al volverme,&lt;br /&gt;Vi otra vez a aquel hombre silencioso,&lt;br /&gt;Que habló indistinto algo&lt;br /&gt;Con acento extranjero. .&lt;br /&gt;Un acento de niño en voz envejecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andando me seguía&lt;br /&gt;Como si fuera solo bajo un peso invisible,&lt;br /&gt;Arrastrando la losa de su tumba;&lt;br /&gt;Mas luego se detuvo.&lt;br /&gt;«¿España?», dijo. «Un nombre.&lt;br /&gt;España ha muerto.» Había&lt;br /&gt;Una súbita esquina en la calleja.&lt;br /&gt;Le vi borrarse entre la sombra húmeda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CEMENTERIO EN LA CIUDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras de la reja abierta entre los muros,&lt;br /&gt;La tierra negra sin árboles ni hierba,&lt;br /&gt;Con bancos de madera donde allá a la tarde&lt;br /&gt;Se sientan silenciosos unos viejos.&lt;br /&gt;En torno están las casas, cerca hay tiendas,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Calles por las que juegan niños, y los trenes&lt;br /&gt;Pasan aliado de las tumbas. Es un barrio pobre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como remiendos de las fachadas grises,&lt;br /&gt;Cuelgan en las ventanas trapos húmedos de lluvia.&lt;br /&gt;Borradas están ya las inscripciones&lt;br /&gt;De las losas con muertos de dos siglos,&lt;br /&gt;Sin amigos que les olviden, muertos&lt;br /&gt;Clandestinos, Mas cuando el sol despierta,&lt;br /&gt;Porque el sol brilla algunos días hacia junio,&lt;br /&gt;En lo hondo algo deben sentir los huesos viejos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni una hoja ni un pájaro. La piedra nada más.&lt;br /&gt;La tierra.&lt;br /&gt;¿Es el infierno así? Hay dolor sin olvido,&lt;br /&gt;Con ruido y miseria, frío largo y sin esperanza.&lt;br /&gt;Aquí no existe el sueño silencioso&lt;br /&gt;De la muerte, que todavía la vida&lt;br /&gt;Se agita entre estas tumbas, como una prostituta&lt;br /&gt;Prosigue su negocio bajo la noche inmóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la sombra cae desde el cielo nublado&lt;br /&gt;y el humo de las fábricas se aquieta&lt;br /&gt;En polvo gris, vienen de la taberna voces,&lt;br /&gt;y luego un tren que pasa&lt;br /&gt;Agita largos ecos como bronce iracundo.&lt;br /&gt;No es el juicio aún, muertos anónimos.&lt;br /&gt;Sosegaos, dormid: dormid si es que podéis.&lt;br /&gt;Acaso Dios también se olvida de vosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JARDÍN ANTIGUO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ir de nuevo al jardín cerrado,&lt;br /&gt;Que tras los arcos de la tapia,&lt;br /&gt;Entre magnolios, limoneros,&lt;br /&gt;Guarda el encanto de las aguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oír de nuevo en el silencio,&lt;br /&gt;Vivo de trinos y de hojas,&lt;br /&gt;El susurro tibio del aire&lt;br /&gt;Donde las almas viejas flotan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver otra vez el cielo hondo&lt;br /&gt;A lo lejos, la torre esbelta&lt;br /&gt;Tal flor de luz sobre las palmas:&lt;br /&gt;Las cosas todas siempre bellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentir otra vez, como entonces,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La espina aguda del deseo,&lt;br /&gt;Mientras la juventud pasada&lt;br /&gt;Vuelve. Sueño de un dios sin tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DESEO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el campo tranquilo de septiembre,&lt;br /&gt;Del álamo amarillo alguna hoja,&lt;br /&gt;Como una estrella rota,&lt;br /&gt;Girando al suelo viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si así el alma inconsciente,&lt;br /&gt;Señor de las estrellas y las hojas,&lt;br /&gt;Fuese, encendida sombra,&lt;br /&gt;De la vida a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;VIGILIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melchor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La soledad. La noche. La terraza.&lt;br /&gt;La luna silenciosa en las columnas.&lt;br /&gt;Junto al vino y las frutas, mi cansancio.&lt;br /&gt;Todo lo cansa el tiempo, hasta la dicha,&lt;br /&gt;Perdido su sabor, después amarga,&lt;br /&gt;y hoy sólo encuentro en los demás mentira,&lt;br /&gt;Aquí en mi pecho aburrimiento y miedo.&lt;br /&gt;Si la leyenda mágica se hiciera&lt;br /&gt;Realidad algún día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La profética&lt;br /&gt;Estrella, que naciendo de las sombras&lt;br /&gt;Pura y clara, trazara sobre el cielo,&lt;br /&gt;Tal sobre faz etíope una lágrima,&lt;br /&gt;La estela misteriosa de los dioses&lt;br /&gt;Ha de encarnarse la verdad divina&lt;br /&gt;Donde oriente esa luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será la magia,&lt;br /&gt;Ida la juventud con su deseo,&lt;br /&gt;Posible todavía? Si yo pienso&lt;br /&gt;Aquí, bajo los ojos de la noche,&lt;br /&gt;No es menor maravilla: si yo vivo,&lt;br /&gt;Bien puede un Dios vivir sobre nosotros.&lt;br /&gt;Mas nunca nos consuela un pensamiento,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sino la gracia muda de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué dulce está la noche. Cuando el aire&lt;br /&gt;A la terraza trae desde lejos&lt;br /&gt;Un aroma de nardo y, como un eco,&lt;br /&gt;El son adormecido de las aguas,&lt;br /&gt;Siento animarse en mí la forma vaga&lt;br /&gt;De la edad juvenil con su dulzura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así al tiempo sin fondo arroja el hombre&lt;br /&gt;Consuelos ilusorios, penas ciertas,&lt;br /&gt;y así alienta el deseo. Un cuerpo solo,&lt;br /&gt;Arrullando su miedo y su esperanza,&lt;br /&gt;Desde la sombra pasa hacia la sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas tengo sed. Lágrimas de la viña,&lt;br /&gt;Frescas al labio con frescor ardiente,&lt;br /&gt;Tal si un rayo de sol atravesara&lt;br /&gt;La neblina. Delicia de los frutos&lt;br /&gt;De piel tersa y oscura, como un cuerpo&lt;br /&gt;Ofrecido en la rama del deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor, danos la paz de los deseos&lt;br /&gt;Satisfechos, de las vidas cumplidas.&lt;br /&gt;Ser talla flor que nace y luego abierta&lt;br /&gt;Respira en paz, cantando bajo el cielo&lt;br /&gt;Con luz de sol, aunque la muerte exista:&lt;br /&gt;La cima ha de anegarse en la ladera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demonio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gloria a Dios en las alturas del cielo,&lt;br /&gt;Tierra sobre los hombres en su infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melchor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin que su abismo lo profane el alba,&lt;br /&gt;Pálida está la noche. Y esa estrella&lt;br /&gt;Más pura que los rayos matinales,&lt;br /&gt;Al dar su luz palpita como sangre&lt;br /&gt;Manando alegremente de la herida.&lt;br /&gt;¡Pronto, Eleazar, aquí!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hombres que duermen&lt;br /&gt;y de un sueño de siglos Dios despierta.&lt;br /&gt;Que enciendan las hogueras en los montes,&lt;br /&gt;Llevando el fuego rápido la nueva&lt;br /&gt;A las lindes de reinos tributarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Al alba he de partir. Y que la muerte&lt;br /&gt;N o me ciegue, mi Dios, sin contemplarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS REYES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baltasar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pastores nómadas, cuando hiere la espada de]&lt;br /&gt;invierno,&lt;br /&gt;Tras una estrella incierta vamos, atravesando de noche los&lt;br /&gt;desiertos,&lt;br /&gt;Acampados de día junto al muro de alguna ciudad muerta,&lt;br /&gt;Donde aúllan chacales; mientras, abandonada nuestra&lt;br /&gt;tierra,&lt;br /&gt;Sale su cetro a plaza, para ambiciosos o charlatanes que&lt;br /&gt;aún exploten&lt;br /&gt;El viejo afán humano de atropellar la ley, el orden.&lt;br /&gt;Buscamos la verdad, aunque verdades en abstracto son&lt;br /&gt;cosa innecesaria,&lt;br /&gt;Lujo de soñadores, cuando bastan menudas verdades&lt;br /&gt;acordadas.&lt;br /&gt;Mala cosa es tener el corazón henchido hasta dar voces,&lt;br /&gt;clamar por la verdad, por la justicia.&lt;br /&gt;No se hizo el profeta para el mundo, sino el dúctil sofista&lt;br /&gt;Que toma el mundo como va: guerras, esclavitudes, cárceles&lt;br /&gt;y verdugos&lt;br /&gt;Son cosas naturales, y la verdad es sueño, menos que sueño,&lt;br /&gt;humo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gaspar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo el jardín, cuando abren las flores serenas del otoño,&lt;br /&gt;El rumor de los árboles, cuya cima dora la luz toda reposo,&lt;br /&gt;Mientras por la avenida el agua esbelta baila sobre el&lt;br /&gt;mármol&lt;br /&gt;y a lo lejos se escucha, entre el aire más denso, un pájaro.&lt;br /&gt;Cuando la noche llega, y desde el río un viento frío corre&lt;br /&gt;Sobre la piel desnuda, llama la casa al hombre,&lt;br /&gt;Hecha voz tibia, entreabiertos sus muros como una concha&lt;br /&gt;oscura,&lt;br /&gt;Con la perla del fuego, donde sueño y deseo juntan sus&lt;br /&gt;luces puras.&lt;br /&gt;Un cuerpo virgen junto al lecho aguarda desnudo, temeroso,&lt;br /&gt;Los brazos del amante, cuando a la madrugada penetra y&lt;br /&gt;duele el gozo.&lt;br /&gt;Esto es la vida. ¿Qué importan la verdad o el poder junto&lt;br /&gt; a esto?&lt;br /&gt;Vivo estoy. Dejadme así pasar el tiempo en embeleso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melchor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;N o hay poder sino en Dios, en Dios sólo perdura la delicia;&lt;br /&gt;El mar fuerte es su brazo, la luz alegre su sonrisa.&lt;br /&gt;Dejad que el ambicioso con sus torres alzadas oscurezca&lt;br /&gt;la tierra;&lt;br /&gt;Pasto serán del huracán, con polvo y sombra confundiéndolas.&lt;br /&gt;Dejad que el lujurioso bese y muerda, espasmo tras&lt;br /&gt;espasmo;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá en lo hondo siente la indiferencia virgen de los buenos&lt;br /&gt;castrados.&lt;br /&gt;¿Por qué os doléis, oh reyes, del poder y la dicha que atrás&lt;br /&gt;quedan?&lt;br /&gt;Aunque mi vida es vieja no vive en el pasado, sino espera;&lt;br /&gt;Espera los momentos más dulces, cuando el alma regale&lt;br /&gt;La gracia, y el cuerpo sea al fin risueño, hermoso e&lt;br /&gt;ignorante.&lt;br /&gt;Abandonad el oro y los perfumes, que el oro pesa y los&lt;br /&gt;aromas aniquilan.&lt;br /&gt;Adonde brilla desnuda la verdad nada se necesita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baltasar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antífona elocuente, retórica profética de raza a quien escapa&lt;br /&gt;con el poder la vida.&lt;br /&gt;Pero mi pueblo es joven, es fuerte, y diferente del tuyo&lt;br /&gt;israelita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gaspar .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el beso y si la rosa codicio, indiferente hacia los dioses&lt;br /&gt;todos,&lt;br /&gt;Es porque beso y rosa pasan. Son más dulces los efímeros&lt;br /&gt;gozos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melchor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Locos enamorados de las sombras. ¿Olvidáis, tributarios&lt;br /&gt;Como son vuestros reinos del mío, que aún puedo su&lt;br /&gt;jetaros&lt;br /&gt;A seguir entre siervos descalzos el rumbo de mi estrella?&lt;br /&gt;¿Qué es soberbia o lujuria ante el miedo, el gran pecado,&lt;br /&gt;la fuerza de la tierra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Baltasar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con tu verdad pudiera, si la hallamos, alzar un gran imperio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gaspar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez esa verdad, como una primavera, abra rojos deseos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PALINODIA DE LA ESPERANZA DIVINA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era aquel que cruzábamos, camino&lt;br /&gt;Abandonado entre arenales,&lt;br /&gt;Con una higuera seca, un pozo, y el asilo&lt;br /&gt;De una choza desierta bajo el frío.&lt;br /&gt;Lejos, subiendo entre unos riscos,&lt;br /&gt;Iba el pastor junto a sus flacas cabras negras.&lt;br /&gt;Cuando tras de la noche larga la luz vino,&lt;br /&gt;Irisando la escarcha sobre nuestros vestidos,&lt;br /&gt;Faltas de convicción las cosas escaparon&lt;br /&gt;Como en un sueño interrumpido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Padecíamos hambre, gran fatiga.&lt;br /&gt;Aliado de la choza hallamos una viña&lt;br /&gt;Donde un racimo quedaba todavía,&lt;br /&gt;Seco, que ni los pájaros lo habían&lt;br /&gt;Querido. Nosotros lo tomamos:&lt;br /&gt;De polvo y agrio vino el paladar teñía.&lt;br /&gt;Era bueno el descanso, pero&lt;br /&gt;En quietud la indiferencia del paisaje aísla,&lt;br /&gt;y añoramos la marcha, la fiebre de la ida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vimos la estrella hacia lo alto&lt;br /&gt;Que estaba inmóvil, pálida como el agua&lt;br /&gt;En la irrupción del día, una respuesta dando&lt;br /&gt;Con su brillo tardío del milagro&lt;br /&gt;Sobre la choza. Los muros sin cobijo&lt;br /&gt;y el dintel roto se abrían hacia el campo,&lt;br /&gt;Desvalidos. Nuestro fervor helado&lt;br /&gt;Se volvió como el viento de aquel páramo.&lt;br /&gt;Dimos el alto. Todos descabalgaron.&lt;br /&gt;Al entrar en la choza, refugiados&lt;br /&gt;Una mujer y un viejo sólo hallamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero alguien más había en la cabaña:&lt;br /&gt;Un niño entre sus brazos la mujer guardaba,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Esperamos un dios, una presencia&lt;br /&gt;Radiante e imperiosa, cuya vista es la gracia,&lt;br /&gt;y cuya privación idéntica a la noche&lt;br /&gt;Del amante celoso sin la amada.&lt;br /&gt;Hallamos una vida como la nuestra humana,&lt;br /&gt;Gritando lastimosa, con ojos que miraban&lt;br /&gt;Dolientes, bajo el peso de su alma&lt;br /&gt;Sometida al destino de las almas,&lt;br /&gt;Cosecha que la muerte ha de segarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros dones, aromas delicados y metales puros,&lt;br /&gt;Dejamos sobre el polvo, tal si la ofrenda rica&lt;br /&gt;Pudiera hacer al dios. Pero ninguno&lt;br /&gt;De nosotros su fe viva mantuvo.&lt;br /&gt;y la verdad buscada sin valor quedó toda,&lt;br /&gt;El mundo pobre fue, enfermo, oscuro.&lt;br /&gt;Añoramos nuestra corte pomposa,&lt;br /&gt;las luchas y las guerras,&lt;br /&gt;O las salas templadas, los baños, la sedosa&lt;br /&gt;Carne propicia de cuerpos aún no adultos,&lt;br /&gt;O el reposo del tiempo en el jardín nocturno,&lt;br /&gt;y quisimos ser hombres sin adorar a' dios alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SOBRE EL TIEMPO PASADO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira cómo la luz amarilla de la tarde&lt;br /&gt;Se tiende con abrazo largo sobre la tierra&lt;br /&gt;De la ladera, dorando el gris de los olivos&lt;br /&gt;Otoñales, ya henchidos por los frutos maduros;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira allá las marismas de niebla luminosa.&lt;br /&gt;Aquí, año tras año, nuestra vida transcurre,&lt;br /&gt;Llevando los rebaños de día por el llano,&lt;br /&gt;Junto al herboso cauce del agua enfebrecida;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De noche hacia el abrigo del redil y la choza.&lt;br /&gt;Nunca vienen los hombres por estas soledades,&lt;br /&gt;y apenas si una vez les vemos en el zoco&lt;br /&gt;Del mercado vecino, cuando abre la semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta paz es bien dulce. Callada va la alondra&lt;br /&gt;Al gozar de sus alas entre los aires claros.&lt;br /&gt;Mas la paz, que a las cosas en ocio santifica,&lt;br /&gt;Aviva para el hombre cosecha de recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo atrás, siendo joven, divisé una mañana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cruzar por la llanura un extraño cortejo:&lt;br /&gt;Jinetes en camellos, cubiertos de ropajes&lt;br /&gt;Cenicientos, que daban un destello de oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venían de los montes, pasados los desiertos,&lt;br /&gt;De los reinos que lindan con el mar y las nieves,&lt;br /&gt;Por eso era su marcha cansada sobre el polvo&lt;br /&gt;y en sus ojos dormía una pregunta triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran reyes que el ocio y poder enloquecieron,&lt;br /&gt;En la noche siguiendo el rumbo de una estrella,&lt;br /&gt;Heraldo de otro reino más rico que los suyos.&lt;br /&gt;Pero vieron la estrella pararse en este llano,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la choza vieja, albergue de pastores.&lt;br /&gt;Entonces fue refugio dulce entre los caminos&lt;br /&gt;De una mujer y un hombre sin hogar ni dineros:&lt;br /&gt;Un hijo blanco y débil les dio la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito de las bestias acampando en el llano&lt;br /&gt;Resonó con las voces en extraños idiomas,&lt;br /&gt;y al entrar en la choza descubrieron los reyes&lt;br /&gt;La miseria del hombre, de que antes no sabían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, como quien huye, el regreso emprendieron.&lt;br /&gt;También los caminantes pasaron a otras tierras&lt;br /&gt;Con su niño en los brazos. Nada supe de ellos.&lt;br /&gt;Soles y lunas hubo. Joven fui. Viejo soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gentes en el mercado hablaron de los reyes:&lt;br /&gt;Uno muerto al regreso, de su tierra distante;&lt;br /&gt;Otro, perdido el trono, esclavo fue, o mendigo;&lt;br /&gt;Otro a solas viviendo, presa de la tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscaban un dios nuevo, y dicen que le hallaron.&lt;br /&gt;Yo apenas vi a los hombres; jamás he visto dioses.&lt;br /&gt;¿Cómo ha de ver los dioses un pastor ignorante?&lt;br /&gt;Mira el sol desangrado que se pone a lo lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EPITAFIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La delicia, el poder el pensamiento&lt;br /&gt;Aquí descansan. Ya la fiebre es ida.&lt;br /&gt;Buscaron la verdad, pero al hallarla&lt;br /&gt;No creyeron en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ahora la muerte acuna sus deseos,&lt;br /&gt;Saciándolos al fin. No compadezcas&lt;br /&gt;Su sino, más feliz que el de los dioses&lt;br /&gt;Sempiternos, arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;AMOR OCULTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un tumulto gris del mar levanta&lt;br /&gt;Un alto arco de espuma, maravilla&lt;br /&gt;Multiforme del agua, y ya en la orilla&lt;br /&gt;Roto, otra nueva espuma se adelanta;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el campo despierta en primavera&lt;br /&gt;Eternamente, fiel bajo el sombrío&lt;br /&gt;Celaje de las nubes, y al sol frío&lt;br /&gt;Con asfodelos cubre la pradera;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como el genio en distintos cuerpos nace,&lt;br /&gt;Formas que han de nutrir la antigua gloria&lt;br /&gt;De su fuego, mientras la humana escoria&lt;br /&gt;Sueña ardiendo en la llama y se deshace,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así siempre, como agua, flor o llama,&lt;br /&gt;Vuelves entre la sombra, fuerza oculta&lt;br /&gt;Del otro amor. El mundo bajo insulta.&lt;br /&gt;Pero la vida es tuya: surge y ama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GAVIOTAS EN LOS PARQUES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dueña de los talleres, las fábricas, los bares,&lt;br /&gt;Todas piedras oscuras bajo un cielo sombrío,&lt;br /&gt;Silenciosa a la noche, los domingos devota,&lt;br /&gt;Es la ciudad levitica que niega sus pecados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verde turbio de la hierba y los árboles&lt;br /&gt;Interrumpe con parques los edificios uniformes,&lt;br /&gt;y en la naturaleza sin encanto, entre la lluvia,&lt;br /&gt;Mira de pronto, penacho de locura, las gaviotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué, teniendo alas, son huéspedes del humo,&lt;br /&gt;El sucio arroyo, los puentes de madera de estos parques?&lt;br /&gt;Un viento de infortunio o una mano inconsciente,&lt;br /&gt;De los puertos nativos, tierra adentro las trajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos quedó su nido de los mares, mecido&lt;br /&gt;por tormentas&lt;br /&gt;De invierno, en calma luminosa los veranos.&lt;br /&gt;Ahora su queja va, como el grito de almas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;en destierro.&lt;br /&gt;Quien con alas las hizo, el espacio les niega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UN ESPAÑOL HABLA DE SU TIERRA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las playas, parameras&lt;br /&gt;Al rubio sol durmiendo,&lt;br /&gt;Los oteros, las vegas&lt;br /&gt;En paz, a solas, lejos;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los castillos, ermitas&lt;br /&gt;Cortijos y conventos,&lt;br /&gt;La vida con la historia,&lt;br /&gt;Tan dulces al recuerdo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos, los vencedores&lt;br /&gt;Caínes sempiternos,&lt;br /&gt;De todo me arrancaron.&lt;br /&gt;Me dejan el destierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mano divina&lt;br /&gt;Tu tierra alzó en mi cuerpo&lt;br /&gt;y allí la voz dispuso&lt;br /&gt;Que hablase tu silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contigo solo estaba,&lt;br /&gt;En ti sola creyendo;&lt;br /&gt;Pensar tu nombre ahora&lt;br /&gt;Envenena mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amargos son los días&lt;br /&gt;De la vida, viviendo&lt;br /&gt;Sólo una larga espera&lt;br /&gt;A fuerza de recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, tú ya libre&lt;br /&gt;De la mentira de ellos,&lt;br /&gt;Me buscaras. Entonces&lt;br /&gt;¿Qué ha de decir un muerto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VIOLETAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leves, mojadas, melodiosas,&lt;br /&gt;Su oscura luz morada insinuándose&lt;br /&gt;Tal perla vegetal tras verdes valvas,&lt;br /&gt;Son un grito de marzo, un sortilegio&lt;br /&gt;De alas nacientes por el aire tibio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Frágiles, fieles, sonríen quedamente&lt;br /&gt;Con mucha incitación, como sonrisa&lt;br /&gt;Que Brota desde un fresco labio humano.&lt;br /&gt;Mas su forma graciosa nunca engaña:&lt;br /&gt;Nada prometen que después traicionen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al marchar victoriosas a la muerte&lt;br /&gt;Sostienen un momento, ellas tan frágiles,&lt;br /&gt;El tiempo entre sus pétalos. Así su instante alcanza,&lt;br /&gt;Norma para lo efímero que es bello,&lt;br /&gt;A ser vivo embeleso en la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PÁJARO MUERTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la tierra gris de la colina,&lt;br /&gt;Bajo las hojas nuevas del espino,&lt;br /&gt;Al pie de la cancela donde pasan&lt;br /&gt;Jóvenes estudiantes en toga roja,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rota estaba tu ala blanca y negra,&lt;br /&gt;Inmóvil en la muerte. Parecías&lt;br /&gt;Una rosa cortada, o una estrella&lt;br /&gt;Desterrada del trono de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella forma inerte fue un día el vuelo&lt;br /&gt;Extasiado en la luz, el canto ardiente&lt;br /&gt;De amanecer, la paz nocturna&lt;br /&gt;Del nido allá en la cima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inútil ya todo parece, tal parece&lt;br /&gt;La pena del amor cuando se ha ido,&lt;br /&gt;El sufrir por lo bello que envejece,&lt;br /&gt;El afán de la luz que anegan sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si como el mar, que de su muerte nace,&lt;br /&gt;Fueras tú. Una forma espectral de ti vislumbro&lt;br /&gt;Que llora entre los aires los amores&lt;br /&gt;Breves y hermosos de tus días idos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora, silencio. Duerme. Olvida todo.&lt;br /&gt;Nutre de ti la muerte que en ti anida.&lt;br /&gt;Esa quietud del ala, como un sol poniente,&lt;br /&gt;Acaso es de la vida una forma más alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL RUISEÑOR SOBRE LA PIEDRA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lirio sereno en piedra erguido&lt;br /&gt;Junto al huerto monástico pareces.&lt;br /&gt;Ruiseñor claro entre los pinos&lt;br /&gt; Que un canto silencioso levantara.&lt;br /&gt;O fruto de granada, recio afuera,&lt;br /&gt;Mas propicio y jugoso en lo escondido.&lt;br /&gt;Así, Escorial, te mira mi recuerdo.&lt;br /&gt;Si hacia los cielos anchos te alzas duro,&lt;br /&gt;Sobre el agua serena del estanque&lt;br /&gt;Hecho gracia sonríes. Y las nubes&lt;br /&gt;Coronan tus designios inmortales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo bien el sur donde el olivo crece&lt;br /&gt;Junto al mar claro y el cortijo blanco,&lt;br /&gt;Mas hoy va mi recuerdo más arriba, a la sierra&lt;br /&gt;Gris bajo el cielo azul, cubierta de pinares,&lt;br /&gt;y allí encuentra regazo, alma con alma.&lt;br /&gt;Mucho enseña el destierro de nuestra propia tierra.&lt;br /&gt;¿Qué saben de ella quienes la gobiernan?&lt;br /&gt;¿Quienes obtienen de ella&lt;br /&gt;fácil vivir con un social renombre?&lt;br /&gt;De ella también somos los hijos&lt;br /&gt;Oscuros. Como el mar, no mira&lt;br /&gt;Qué aguas son las que van perdidas a sus aguas,&lt;br /&gt;y el cuerpo, que es de tierra, clama por su tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque me he perdido&lt;br /&gt;En el tiempo lo mismo que en la vida,&lt;br /&gt;Sin cosa propia, fe ni gloria,&lt;br /&gt;Entre gentes ajenas&lt;br /&gt;y sobre ajeno suelo&lt;br /&gt;Cuyo polvo no es el de mi cuerpo;&lt;br /&gt;No con el pensamiento vuelto a lo pasado,&lt;br /&gt;Ni con la fiebre ilusa del futuro,&lt;br /&gt;Sino con el sosiego casi triste&lt;br /&gt;De quien mira a lo lejos, de camino,&lt;br /&gt;Las tapias que de niño le guardaran&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Dorarse al sol caído de la tarde,&lt;br /&gt;A ti, Escorial, me vuelvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quienes aman los cuerpos&lt;br /&gt;y aquellos que las almas aman.&lt;br /&gt;Hay también los enamorados de las sombras&lt;br /&gt;Como poder y gloria. O quienes aman&lt;br /&gt;Sólo a sí mismos. Yo también he amado&lt;br /&gt;En otro tiempo alguna de esas cosas,&lt;br /&gt;Mas después me sentí a solas con mi tierra,&lt;br /&gt;y la amé, porque algo debe amarse&lt;br /&gt;Mientras dura la vida. Pero en la vida todo&lt;br /&gt;Huye cuando el amor quiere fijarlo.&lt;br /&gt;Así también mi tierra la he perdido,&lt;br /&gt;y si hoy hablo de ti es buscando recuerdos&lt;br /&gt; En el trágico ocio del poeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tus muros no los veo&lt;br /&gt;Con estos ojos míos,&lt;br /&gt;Ni mis manos los tocan.&lt;br /&gt;Están aquí, dentro de mí, tan claros,&lt;br /&gt;Que con su luz borran la sombra&lt;br /&gt;Nórdica donde estoy, y me devuelven&lt;br /&gt;A la sierra granítica en que sueñas&lt;br /&gt;Inmóvil, por la verde foscura de los montes&lt;br /&gt;Brillando al sol como un acero limpio,&lt;br /&gt;Desnudo y puro como carne efímera,&lt;br /&gt;Pero tu entraña es dura, hermana de los dioses&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres alegre, con gozo mesurado&lt;br /&gt;Hecho de impulso y de recogimiento,&lt;br /&gt;Que no comprende el hombre si no ha sido&lt;br /&gt;Hermano de tus nubes y tus piedras.&lt;br /&gt;Vivo estás como el aire&lt;br /&gt;Abierto de montaña,&lt;br /&gt;Como el verdor desnudo&lt;br /&gt;De solitarias cimas,&lt;br /&gt;Como los hombres vivos&lt;br /&gt;Que te hicieron un día,&lt;br /&gt;Alzando en ti la imagen&lt;br /&gt;De la alegría humana,&lt;br /&gt;Dura porque no pase,&lt;br /&gt;Muda porque es un sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agua esculpida eres,&lt;br /&gt;Música helada en piedra.&lt;br /&gt;La roca te levanta&lt;br /&gt;Como un ave en los aires;&lt;br /&gt;Piedra, columna, ala&lt;br /&gt;Erguida al sol, cantando&lt;br /&gt;Las palabras de un himno,&lt;br /&gt;El himno de los hombres&lt;br /&gt;Que no supieron cosas útiles&lt;br /&gt;y despreciaron cosas prácticas.&lt;br /&gt;¿Qué es lo útil, lo práctico,&lt;br /&gt;Sino la vieja añagaza diabólica&lt;br /&gt;De esclavizar al hombre&lt;br /&gt;Al infierno en el mundo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tú, hermosa imagen nuestra,&lt;br /&gt;Eres inútil como el lirio.&lt;br /&gt;Pero, ¿cuáles ojos humanos&lt;br /&gt;Sabrían prescindir de una flor viva?&lt;br /&gt;Junto a una sola hoja de hierba,&lt;br /&gt; ¿Qué vale el horrible mundo práctico&lt;br /&gt;y útil, pesadilla del norte,&lt;br /&gt;Vómito de la niebla y el fastidio?&lt;br /&gt;Lo hermoso es lo que pasa&lt;br /&gt;Negándose a servir. Lo hermoso, lo que amamos,&lt;br /&gt;Tú sabes que es un sueño y que por eso&lt;br /&gt;Es más hermoso aún para nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú conoces las horas&lt;br /&gt;Largas del ocio dulce,&lt;br /&gt;Pasadas en vivir de cara al cielo&lt;br /&gt;Cantando el mundo bello, obra divina,&lt;br /&gt;Con voz que nadie oye&lt;br /&gt;Ni busca aplauso humano,&lt;br /&gt;Como el ruiseñor canta&lt;br /&gt;En la noche de estío,&lt;br /&gt;Porque su sino quiere&lt;br /&gt;Que cante, porque su amor le impulsa.&lt;br /&gt;y en la gloria nocturna&lt;br /&gt;Divinamente solo&lt;br /&gt;Sube su canto puro a las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así te canto ahora, porque eres&lt;br /&gt;Alegre, con trágica alegría&lt;br /&gt;Titánica de piedras que enlaza la armonía,&lt;br /&gt;Al coro de montañas sujetándola.&lt;br /&gt;Porque eres la vida misma&lt;br /&gt;Nuestra, mas no perecedera,&lt;br /&gt;Sino eterna, con sus tercos anhelos&lt;br /&gt;Conseguidos por siempre y nuevos siempre&lt;br /&gt;Bajo una luz sin sombras.&lt;br /&gt;y si tu imagen tiembla en las aguas tendidas,&lt;br /&gt;Es tan sólo una imagen;&lt;br /&gt;y si el tiempo nos lleva, ahogando tanto afán&lt;br /&gt;insatisfecho,&lt;br /&gt;Es sólo como un sueño;&lt;br /&gt;Que ha de vivir tu voluntad de piedra.&lt;br /&gt;Ha de vivir, y nosotros contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-9011003724937027842?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/9011003724937027842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/9011003724937027842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2011/01/las-nubes-luis-cernuda.html' title='Las nubes.  Luis Cernuda'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-1145606056005928457</id><published>2011-01-16T15:04:00.000-08:00</published><updated>2011-01-16T15:12:40.650-08:00</updated><title type='text'>Hospital Británico.  Héctor Viel Temperley</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Mes de marzo de 1986&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pabellón Rosetto, larga esquina de verano, armadura de mariposas: Mi madre&lt;br /&gt;vino al cielo a visitarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la cabeza vendada. Permanezco en el pecho de la Luz horas y horas.&lt;br /&gt;Soy feliz. Me han sacado del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre es la risa, la libertad, el verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veinte cuadras de aquí yace muriéndose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí besa mi paz, ve a su hijo cambiado, se prepara –en Tu llanto- para&lt;br /&gt;comenzar todo de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Mes de marzo de 1986&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(versión con esquirlas  y "Christus Pankrator")&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pabellón Rosetto, larga esquina de verano, armadura de mariposas: Mi madre&lt;br /&gt;    vino al cielo a visitarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo la cabeza vendada. Permanezco en el pecho de la Luz horas y horas.&lt;br /&gt;    Soy feliz. Me han sacado del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi madre es la risa, la libertad, el verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veinte cuadras de aquí yace muriéndose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí besa mi paz, ve a su hijo cambiado, se prepara –en Tu llanto- para&lt;br /&gt;    comenzar todo de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HOSPITAL BRITÁNICO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La muchacha regresa con rostro de roedor, desfigurada por no querer saber&lt;br /&gt;          lo que es ser joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Llevando otro embarazo sobre las largas piernas, me pide humildemente&lt;br /&gt;          fechas para una lápida. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HOSPITAL BRITÁNICO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ¿Quién puso en mí esa misa a la que nunca llego? ¿Quién puso en mi&lt;br /&gt;          camino hacia la misa a esos patos marrones —o pupitres con las alas&lt;br /&gt;          abiertas—que se hunden en el polvo de la tarde sobre la pérgola que&lt;br /&gt;          cubrían las glicinas? (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HOSPITAL BRITÁNICO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Voy hacia lo que menos conocí en mi vida: voy hacia mi cuerpo . (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PABELLÓN ROSETTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Aquella blanca pared nueva, joven, que hablaba a las palmeras de una playa&lt;br /&gt;          -enfermeras de pechos de luz verde- en una fotografía que perdí en mi&lt;br /&gt;          adolescencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PABELLÓN ROSETTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Soñé que nos hundíamos y que después nadábamos hacia la costa&lt;br /&gt;          lentamente y que de nuestras sombras de color verde claro huían los&lt;br /&gt;          tiburones. (1978)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PABELLÓN ROSETTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Si me enseñaras qué es el verde claro... (1978)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PABELLÓN ROSETTO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Es difícil llegar a la capilla: se puede orar entre las cañas en el viento debajo&lt;br /&gt;          de la cama. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    "Christus Pantokrator"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La postal tiene una leyenda: "Christus Pantokrator, siglo XIII".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    A los pies de la pared desnuda, la postal es un Christus Pantokrator en la&lt;br /&gt;          mitad de un espigón larguísimo. (1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    "Christus Pantokrator"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Entre mis ojos y los ojos de Christus Pantokrator nunca hay piso. Siempre&lt;br /&gt;          hay dos alpargatas descosidas, blancas, en un día de viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Con la postal en el zócalo, con Christus Pantokrator en el espigón larguísimo,&lt;br /&gt;          mi oscuridad no tiene hambre de gaviotas. (1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    "Christus Pantokrator"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La postal viene de marineros, de pugilistas viejos en ese bar estrecho que&lt;br /&gt;          parece un submarino—de maderas y latas—hundiéndose en el sol de la&lt;br /&gt;          ribera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La postal viene de un Christus Pantokrator que cuando bajo las persianas,&lt;br /&gt;          apago la luz y cierro los ojos, me pide que filme Su Silencio dentro de una&lt;br /&gt;          botella varada en un banco infinito. (1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    "Christus Pantokrator"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Delante de la postal estoy como una pala que cava en el sol, en el Rostro y&lt;br /&gt;          en los ojos de Christus Pantokrator. (1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Sé que sólo en los ojos de Christus Pantokrator puedo cavar en la&lt;br /&gt;          transpiración de todos mis veranos hasta llegar desde el esternón, desde&lt;br /&gt;          el mediodía, a ese faro cubierto por alas de naranjos que quiero para el&lt;br /&gt;          niño casi mudo que llevé sobre el alma muchos meses. (Mes de Abril de&lt;br /&gt;          1986)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LARGA ESQUINA DE VERANO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Alguien me odió ante el sol al que mi madre me arrojó. Necesito estar a&lt;br /&gt;          oscuras, necesito regresar al hombre. No quiero que me toque la&lt;br /&gt;          muchacha, ni el rufián, ni el ojo del poder, ni la ciencia del mundo. No&lt;br /&gt;          quiero ser tocado por los sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El enano que es mi ángel de la guarda sube bamboleándose los pocos&lt;br /&gt;          peldaños de madera ametrallados por los soles; y sobre el pasamano de&lt;br /&gt;          coronas de espinas, la piedra de su anillo es un cruzado que trepa&lt;br /&gt;          somnoliento una colina: burdeles vacíos y pequeños, panaderías abiertas&lt;br /&gt;          pero muy pequeñas, teatros pequeños pero cerrados—y más arriba ojos&lt;br /&gt;          de catacumbas, lejanas miradas de catacumbas tras oscuras pestañas&lt;br /&gt;          a flor de tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Un tiburón se pudre a veinte metros. Un tiburón pequeño —una bala con&lt;br /&gt;          tajos, un acordeón abierto— se pudre y me acompaña. Un tiburón —un&lt;br /&gt;          criquet en silencio en el suelo de tierra, junto a un tambor de agua, en una&lt;br /&gt;          gomería a muchos metros de la ruta— se pudre a veinte metros del sol en&lt;br /&gt;          mi cabeza: El sol como las puertas, con dos hombres blanquísimos, de&lt;br /&gt;          un colegio militar en un desierto; un colegio militar que no es más que un&lt;br /&gt;          desierto en un lugar adentro de esta playa de la que huye el futuro. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LARGA ESQUINA DE VERANO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ¿Nunca morirá la sensación de que el demonio puede servirse de los cielos,&lt;br /&gt;          y de las nubes y las aves, para observarme las entrañas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Amigos muertos que caminan en las tardes grises hacia frontones de pelota&lt;br /&gt;          solitarios: El rufián que me mira se sonríe como si yo pudiera desearla&lt;br /&gt;          todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Se nubla y se desnubla. Me hundo en mi carne; me hundo en la iglesia de&lt;br /&gt;          desagüe a cielo abierto en la que creo. Espero la resurrección espero su&lt;br /&gt;          estallido contra mis enemigos— en este cuerpo, en este día, en esta&lt;br /&gt;          playa. Nada puede impedir que en su Pierna me azoten como cota de&lt;br /&gt;          malla -y sin ninguna Historia ardan en mí- las cabezas de fósforos de todo&lt;br /&gt;          el Tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Tengo las toses de los viejos fusiles de un Tiro Federal en los ojos. Mi vida&lt;br /&gt;          es un desierto entre dos guerras. Necesito estar a oscuras. Necesito&lt;br /&gt;          dormir, pero el sol me despierta. E1 sol, a través de mis párpados, como&lt;br /&gt;          alas de gaviotas que echan cal sobre toda mi vida; el sol como una zona&lt;br /&gt;          que me había olvidado; el sol como un golpe de espuma en mis confines;&lt;br /&gt;          el sol como dos jóvenes vigías en una tempestad de luz que se ha&lt;br /&gt;          tragado al mar, a las velas y al cielo. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LARGA ESQUINA DE VERANO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La boca abierta al viento que se lleva a las moscas, el tiburón se pudre a&lt;br /&gt;          veinte metros. El tiburón se desvanece, flota sobre el último asiento de la&lt;br /&gt;          playa —del ómnibus que asciende con las ratas mareadas y con frío y&lt;br /&gt;          comienza a partirse por la mitad y a desprenderse del limpiaparabrisas,&lt;br /&gt;          que en los ojos del mar era su lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Me acostumbré a verlas llegar con las nubes para cambiar mi vida. Me&lt;br /&gt;          acostumbré a extrañarlas bajo el cielo: calladas, sin equipaje, con un&lt;br /&gt;          cepillo de dientes entre sus manos. Me acostumbré a sus vientres sin&lt;br /&gt;          esposo, embarazadas jóvenes que odian la arena que me cubre. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LARGA ESQUINA DE VERANO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ¿Toda la arena de esta playa quiere llenar mi boca? ¿Ya todo hambre de&lt;br /&gt;          Rostro ensangrentado quiere comer arena y olvidarse?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Aves marinas que regresan de la velocidad de Dios en mi cabeza: No me&lt;br /&gt;          separo de las claras paralelas de madera que tatuaban la piel de mis&lt;br /&gt;          brazos junto a las axilas; no me separo de la única morada —sin paredes&lt;br /&gt;          ni techo— que he tenido en el ígneo brillante de extranjero del centro de&lt;br /&gt;          los patios vacíos del verano, y soy hambre de arenas —y hambre de&lt;br /&gt;          Rostro ensangrentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pero como sitiado por una eternidad, ¿yo puedo hacer violencia para que&lt;br /&gt;          aparezca Tu Cuerpo, que es mi arrepentimiento? ¿Puedo hacer violencia&lt;br /&gt;          con el pugilista africano de hierro y vientre almohadillado que es mi pieza&lt;br /&gt;          sin luz a la una de la tarde mientras el mar -afuera- parece una armería?&lt;br /&gt;          Dos mil años de esperanza, de arena y de muchacha muerta, ¿pueden&lt;br /&gt;          hacer violencia? Con humedad de tienda que vendía cigarrillos negros,&lt;br /&gt;          revólveres baratos y cintas de colores para disfraces de Carnaval, ¿se&lt;br /&gt;          puede todavía hacer violencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Sin Tu Cuerpo en la tierra muere sin sangre el que no muere mártir; sin Tu&lt;br /&gt;          Cuerpo en la tierra soy la trastienda de un negocio donde se deshacen&lt;br /&gt;          cadenas, brújulas, timones —lentamente como hostias— bajo un&lt;br /&gt;          ventilador de techo gris sin Tu Cuerpo en la tierra no sé cómo pedir&lt;br /&gt;          perdón a una muchacha en la punta de guadaña con rocío del ala&lt;br /&gt;          izquierda del cementerio alemán (y la orilla del mar espuma y agua&lt;br /&gt;          helada en las mejillas —es a veces un hombre que se afeita sin ganas&lt;br /&gt;          día tras día).( 1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LARGA ESQUINA DE VERANO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ¿Soy ese tripulante con corona de espinas que no ve a sus alas afuera del&lt;br /&gt;          buque, que no ve a Tu Rostro en el afiche pegado al casco y desgarrado&lt;br /&gt;          por el viento y que no sabe todavía que Tu Rostro es más que todo el mar&lt;br /&gt;          cuando lanza sus dados contra un negro espigón de cocinas de hierro&lt;br /&gt;          que espera a algunos hombres en un sol donde nieva ? ( 1985 )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Tu Rostro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Tu Rostro como sangre muy oscura en un plato de tropa, entre cocinas frías y&lt;br /&gt;          bajo un sol de nieve; Tu Rostro como una conversación entre colmenas&lt;br /&gt;          con vértigo en la llanura del verano; Tu Rostro como sombra verde y negra&lt;br /&gt;          con balidos muy cerca de mi aliento y mi revólver; Tu Rostro como sombra&lt;br /&gt;          verde y negra que desciende al galope, cada tarde, desde una pampa a&lt;br /&gt;          dos mil metros sobre el nivel del mar; Tu Rostro como arroyos de violetas&lt;br /&gt;          cayendo lentamente desde gallos de riña; Tu Rostro como arroyos de&lt;br /&gt;          violetas que empapan de vitrales a un hospital sobre un barranco. (1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Tu Cuerpo y Tu Padre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Tu Cuerpo como un barranco, y el amor de Tu Padre como duras mazorcas&lt;br /&gt;          de tristeza en Tus axilas casi desgarradas. (1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TENGO LA CABEZA VENDADA (texto profético lejano)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Mi cabeza para nacer cruza el fuego del mundo pero con una serpentina de&lt;br /&gt;          agua helada en la memoria. Y le pido socorro. (1978)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TENGO LA CABEZA VENDADA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Mariposa de Dios, pubis de María: Atraviesa la sangre de mi frente —hasta&lt;br /&gt;          besarme el Rostro en Jesucristo (1982)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TENGO LA CABEZA VENDADA  (textos proféticos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Mi cuerpo—con aves como bisturíes en la frente—entra en mi alma. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El sol, en mi cabeza, como toda la sangre de Cristo sobre una pared de&lt;br /&gt;          anestesia total. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Santa Reina de los misterios del rosario del hacha y de las brazadas lejos&lt;br /&gt;          del espigón: Ruega por mí que estoy en una zona donde nunca había&lt;br /&gt;          anclado con maniobras de Cristo mi cabeza. (1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Señor: Desde este instante mi cabeza quiere ser, por los siglos de los siglos,&lt;br /&gt;          la herida de Tu Mano bendiciéndome en fuego. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El sol como la blanca velocidad de Dios en mi cabeza, que la aspira y&lt;br /&gt;          desgarra hacia la nuca. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TENGO LA CABEZA VENDADA  (texto del hombre en la playa)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El sol entra con mi alma en mi cabeza (o mi cuerpo —con la Resurrección—&lt;br /&gt;          entra en mi alma). (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TENGO LA CABEZA VENDADA  (texto del hombre en la playa)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por culpa del viento de fuego que penetra en su herida, en este instante, Tu&lt;br /&gt;          Mano traza un ancla y no una cruz en mi cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Quiero beber hacia mi nuca, eternamente, los dos brazos del ancla del&lt;br /&gt;          temblor de Tu Carne y de la prisa de los Cielos. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TENGO LA CABEZA VENDADA (texto del hombre en la playa)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Allá atrás, en mi nuca, vi al blanquísimo desierto de esta vida de mi vida; vi&lt;br /&gt;          a mi eternidad, que debo atravesar desde los ojos del Señor hasta los&lt;br /&gt;          ojos del Señor. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ME HAN SACADO DEL MUNDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Soy el lugar donde el Señor tiende la Luz que Él es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ME HAN SACADO DEL MUNDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Me cubre una armadura de mariposas y estoy en la camisa de mariposas&lt;br /&gt;          que es el Señor—adentro, en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El Reino de los Cielos me rodea. El Reino de los Cielos es el Cuerpo de&lt;br /&gt;          Cristo —y cada mediodía toco a Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Cristo es Cristo madre, y en Él viene mi madre a visitarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ME HAN SACADO DEL MUNDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    "Mujer que embaracé", "Pabellón Rosetto", "Larga esquina de verano":&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Vuelve el placer de las palabras a mi carne en las copas de unos eucaliptus&lt;br /&gt;          (o en los altos de "B.", desde los cuales una vez -sólo una vez- vi a una&lt;br /&gt;          playa del cielo recostada en la costa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ME HAN SACADO DEL MUNDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Manos de María, sienes de mármol de mi playa en el cielo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La muerte es el comienzo de una guerra donde jamás otro hombre podrá ver&lt;br /&gt;          mi esqueleto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA LIBERTAD, EL VERANO (A mi madre, recordándole el fuego)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Porque parto recién cuando he sudado y abro una canilla y me acuclillo como&lt;br /&gt;          junto a un altar, como escondido, y el chorro cae helado en mi cabeza y&lt;br /&gt;          desliza su hostia hacia mis labios, envuelta en los cabellos que la siguen.&lt;br /&gt;          ( 1976)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Vengo de comulgar y estoy en éxtasis aunque comulgué con los cosacos&lt;br /&gt;          sentados a una mesa bajo el cielo y los eucaliptus que con ellos se&lt;br /&gt;          cimbran estos días bochornosos en que camino hasta las areneras del&lt;br /&gt;          sur de la ciudad —el vizcaíno, santa adela, la elisa. (1982)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por las paredes de los rascacielos el calor y el silencio suben de nave en&lt;br /&gt;          nave: Obsesivo verano de fotógrafo en fotógrafo, ojos del Arponero que&lt;br /&gt;          rayan lo que miran, Ser de avenidas verticales que jamás fue azotado.&lt;br /&gt;          (1978)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Después íbamos al África cada día de nuevo —antes que nada, antes de&lt;br /&gt;          vestirnos— mientras rugían las fieras abajo en el zoológico, subía un sol&lt;br /&gt;          sangriento a sus jazmines, y nosotros nos odiábamos, nos deseábamos,&lt;br /&gt;          gritábamos... (1978)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Instantes de anestesia, de lento alcohol de anoche todavía en la sangre de&lt;br /&gt;          pie de una muchacha desnuda y más dorada que la escoba: Necesito&lt;br /&gt;          aferrarme de nuevo a la llanura, al ave blanca del corpiño en la pileta de&lt;br /&gt;          lavar, detrás de la estación y entre las casuarinas. (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Tengo la foto de dos novios que cayeron al mar. Están vestidos de invierno,&lt;br /&gt;          los invito a desnudarse. En las siestas nos sentamos junto a la bomba de&lt;br /&gt;          agua y nos miramos: de nuevo embolsan luz los pechos de ella; él amaba&lt;br /&gt;          a los caballos v una vez intentó suicidarse. (1978)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Necesito oler limón, necesito oler limón. De tanto respirar este aire azul, este&lt;br /&gt;          cielo encarnizadamente azul, se pueden reventar los vasos de sangre&lt;br /&gt;          más pequeños de mi nariz. (1969)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Y a las siestas, de pie, los guardavidas abatían la sal de sus cabezas con&lt;br /&gt;          una damajuana muy pesada, de agua dulce y de vidrio verde, grueso, que&lt;br /&gt;          entre todos cuidaban. (1982)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YACE MURIÉNDOSE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Toda la transpiración de mi cuerpo regresará a mis ojos cuando muera el&lt;br /&gt;          tambor en donde fui formado y hablé con Él —como un niño borracho—&lt;br /&gt;          entre sillas caídas, río crecido y juncos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Todas las lágrimas de mi vida volverán a mis ojos; y por las hondas sedas&lt;br /&gt;          de un pecho de caballo querré internarme, huír, refugiarme en mi casa de&lt;br /&gt;          trozos esparcidos de ballenas: mi casa como cuerpo de varón recién&lt;br /&gt;          nacido en el tórrido vientre del silencio. (1985)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YACE MURIÉNDOSE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Nunca más pasaré junto al bar que daba al patio de la Capitanía. No miraré&lt;br /&gt;          la mesa donde fuimos felices:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El sol como ese lugar bajo las aguas de un río de tierra y de naranjas donde&lt;br /&gt;          antes de aprender a caminar miré a Dios como un hombre que sabe qué&lt;br /&gt;          es la guerra. El sol como esas aguas de tierra y de naranjas donde sin&lt;br /&gt;          extrañar la respiración, el aire, lo miré de este modo: "Recuerdo una&lt;br /&gt;          victoria lejana (tantos salvados rostros que después nadie quiere&lt;br /&gt;          recordarme) y estoy en paz con mi conciencia todavía". (1984)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YACE MURIÉNDOSE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La dejé sobre un lecho de vincapervincas altas, frías, violáceas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por su final de arroyo, la herida de mi frente llora en las flores y agradece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YACE MURIÉNDOSE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Dentro de cuatro días llegará a Tu Océano con uno de mis soldaditos&lt;br /&gt;          dormido sobre sus labios. Y se dirá, sonriéndome: "Es lo poco que hace&lt;br /&gt;          que este hombre iba al centro del sol cada mañana con un puñado de&lt;br /&gt;          soldados de plomo. Es lo poco que hace que en el centro del sol, cada&lt;br /&gt;          mañana, su corazón era un puñado de soldados de plomo entre gallos" .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormido sobre sus labios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Pequeño legionario, ¡cuánto viento! Pedacito de plomo, pedacito de Sahara:&lt;br /&gt;          Vendrán veranos no obsesivos; pasarán los hijos de mis hijos. (1978)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Yo puedo hachar todo el día pero no puedo cavar todo el día. No puedo cavar&lt;br /&gt;          en ningún lado sin estar esperando que aparezca de pronto un soldado&lt;br /&gt;          de plomo entre mis pies desnudos. ( 1978 )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PARA COMENZAR TODO DE NUEVO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Es mi parte de tierra la que llora por los ciruelos que ha perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PARA COMENZAR TODO DE NUEVO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    El verano en que resucitemos tendrá un molino cerca con un chorro&lt;br /&gt;          blanquísimo sepultado en la vena. (1969)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-1145606056005928457?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/1145606056005928457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/1145606056005928457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2011/01/hospital-britanico-hector-viel.html' title='Hospital Británico.  Héctor Viel Temperley'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-241808759853765100</id><published>2010-11-02T10:33:00.000-07:00</published><updated>2010-12-21T17:53:27.981-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/TRFZwWyLZbI/AAAAAAAACGA/BcUcxUpFhaE/s1600/voitaweiss.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/TRFZwWyLZbI/AAAAAAAACGA/BcUcxUpFhaE/s200/voitaweiss.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5553318502809167282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;LABORATORIO DE POESÍA&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;VERANO&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;ENERO | FEBRERO 2011&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Inicia Martes 4 de Enero 19 hs.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/TRFZwAI5MkI/AAAAAAAACF4/-yRmJGbq9pw/s1600/voitablack.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 196px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/TRFZwAI5MkI/AAAAAAAACF4/-yRmJGbq9pw/s200/voitablack.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5553318496730427970" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Taller  grupal&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Lugar: Balvanera&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;b&gt;telf. 3 527 9135&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;b&gt;cel. 15 30 87 66 12&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;b&gt;e-mail: alejomndz@yahoo.com.ar&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span&gt;&lt;b&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"El taller medieval es la base del taller literario y no ha cambiado. No ha cambiado ni el nombre. El taller de hoy se llamaría… quizás… laboratorio. En un laboratorio de poesía se trabajaría la materia en todas sus posibilidades. No se trata simplemente de repetir un objeto. Se trata de que haya una investigación de posibilidades formales a partir de lo que ese objeto es. Además, hay un concepto en juego que es el de anotación…Hay, por ejemplo, una obra de Marcel Duchamp que se llama &lt;i&gt;Instantes dados&lt;/i&gt;, y en la cual la anotación va reconstruyendo la obra. Ese sería el taller de hoy: un auténtico laboratorio, un espacio en el que importa tanto la obra, el resultado, como el proceso. "                             &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eduardo Milán.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-size:180%;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);font-size:180%;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 204, 0);font-size:180%;"&gt;*&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-241808759853765100?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/241808759853765100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/241808759853765100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2010/11/bienvenidos-estan-todos-invitados-el.html' title=''/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/TRFZwWyLZbI/AAAAAAAACGA/BcUcxUpFhaE/s72-c/voitaweiss.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-5598266443949699789</id><published>2010-02-24T18:24:00.000-08:00</published><updated>2010-02-24T18:30:47.872-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;SOMBRAS SOBRE VIDRIO ESMERILADO &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a Biby Castellaro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Qué complejo es el tiempo, y sin embargo, qué sencillo! Ahora estoy sentada en el sillón de Viena, en el living, y puedo ver la sombra de Leopoldo que se desviste en el cuarto de baño. Parece muy sencillo al pensar "ahora", pero al descubrir la extensión en el espacio de ese "ahora", me doy cuenta enseguida de la pobreza del recuerdo. El recuerdo es una parte muy chiquitita de cada "ahora", y el resto del "ahora" no hace más que aparecer, y eso muy pocas veces, y de un modo muy fugaz, como recuerdo. Tomemos el caso de mi seno derecho. En el ahora en que me lo cortaron, ¿cuántos otros senos crecían lentamente en otros pechos menos gastados por el tiempo que el mío? Y en este ahora en el que veo la sombra de mi cuñado Leopoldo preyectándose sobre los vidrios de la puerta del cuarto de baño y llevo la mano hacia el corpiño vacío, relleno con un falso seno de algodón puesto sobre la blanca cicatriz, ¿cuántas manos van hacia cuántos senos verdaderos, con temblor y delicia? Por eso digo que el presente es en gran parte recuerdo y que el tiempo es complejo aunque a la luz del recuerdo parezca de lo más sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy la poetisa Adelina Flores. ¿Soy la poetisa Adelina Flores? Tengo cincuenta y seis años y he publicado tres libros: "El camino perdido", "Luz a lo lejos" y "La dura oscuridad". Ahora veo la sombra de mi cuñado Leopoldo proyectándose agrandada sobre el vidrio de la puerta del baño. La puerta no da propiamente al living, sino a una especie de antecámara, y solamente por casualidad, porque está más cerca de la puerta de calle, que he dejado abierta para tomar aire, he traído el sillón de Viena a este lugar y estoy hamacándome lentamente en él. El sillón de Viena cruje levemente. No podía soportar mi cuarto, y no únicamente por el calor. Por eso vine aquí. Es difícil soportar encerrada entre libros polvorientos los atardeceres de este terrible enero. Susana ha salido. No sale nunca, pero hoy dijo que su pierna derecha le dolía y pidió turno para el médico. Así que está afuera desde las seis. Hamacándome lentamente veo como Leopoldo se desabrocha con cuidado la camisa, se la saca, y después se da vuelta para colgarla de la percha del baño. Ahora comienza a desabrocharse el pantalón. Advierto que tengo la mano sobre el puñado de algodón que le da forma al corpino en la parte derecha de mi cuerpo, y bajo la mano. He visto crecer y cambiar ciudades y países como a seres humanos, pero nunca he podido soportar ese cambio en mi cuerpo. Ni tampoco el otro: porque aunque he permanecido intacta, he visto con el tiempo alterarse esa aparente inmutabilidad. Y he descubierto que muchas veces es lo que cambia en una lo que le permite a una seguir siendo la misma. Y que lo que permanece en una intacto, puede cambiarla para mal. La sombra de Leopoldo se proyecta sobre el vidrio esmerilado, de un modo extraño, moviéndose, ahora que Leopoldo se inclina para sacarse el pantalón, encorvándose para desenfundar una pierna primero, irguiéndose al conseguirlo, y volviéndose a encorvar para sacar la otra, irguiéndose otra vez en seguida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;("Sombras" "Sombras sobre" "Cuando una sombra sobre un vidrio veo" No.) Ese chico, ¿cómo se llamaba? Tomatis. Él me dijo una vez lo que piensa de mí, en la mesa redonda sobre la influencia de la literatura en la educación de la adolescencia. Yo no quería estar en ese escenario de la universidad. Pero vino el editor y me dijo: "¿No te parece que si te presentaras más seguido en público para exponer tus puntos de vista "La dura oscuridad" podría salir un poco más, Adelina? " Así que me vi sentada en el escenario frente a la sala llena. Había cientos de caras que me miraban esperando que yo diera mi opinión, en ese salón frío y lleno de ecos. Tomatis estaba sentado en el otro extremo de la mesa. Hice una corta exposición, aunque la presencia de toda esa gente expectante me inhibía mucho. (Leopoldo acomoda cuidadosamente el pantalón, sosteniéndolo desde las botamangas, con el brazo alzado para conservar la raya. Después lo dobla y comienza a pasarlo por el travesaño de una percha; lo veo.) Cuando terminé de hablar, Tomatis se echó a reír. "La señorita Flores -dijo, riéndose y poniéndose como pensativo— ha dicho hermosas palabras sobre la condición de los seres humanos. Lástima que no sean verdaderas. Digo yo, la señorita Flores, ¿ha estado saliendo últimamente de su casa? " Los cientos de personas que estaban sentadas contemplándonos se echaron a reír. Yo no dije una palabra más; y cuando terminó la mesa redonda y fuimos a la comida que nos ofreció la universidad, Tomatis se sentó al lado mío. Se lo pasó todo el tiempo charlando y riendo, fumando y tomando vino. Y en un aparte se volvió hacia mí y me dijo: "¿Usted no cree en la importancia de la fornicación, Adelina? Yo sí creo. Eso les pasa a ustedes, los de la vieja generación: han fornicado demasiado poco, o en su defecto nada en absoluto. ¿Sabe? Se dice que usted tiene un seno de menos. No, no estoy borracho. O sí, capaz que un poco sí. ¿Es cierto? ¿No piensa que usted misma lo ha matado? Yo pienso que sí. ¿Sabe? Usted me cae muy simpática, Adelina. Tiene un par de sonetos por ahí que valen la pena. Perdóneme la franqueza, pero yo soy así. Usted debería fornicar más, Adelina, sabe, romper la camisa de fuerza del soneto -porque las formas heredadas son una especie de virginidad— y empezar con otra cosa. Me juego la cabeza de que usted es capaz de salir adelante. Usted que la tiene cerca, páseme esa botella de vino. Gracias". Recuerdo perfectamente el lugar: un restaurante del centro con manteles cuadriculados, rojos y blancos, los platos sucios, los restos de pescado, y las botellas de vino tinto a medio vaciar. Ahora Leopoldo se ha sacado el calzoncillo y lo observa. Ha quedado completamente desnudo. Se inclina para dejarlo caer en el canasto de la ropa sucia que está en el costado del baño, junto a la bañadera. Puedo ver su sombra agrandada, pero no desmesuradamente, sobre los vidrios esmerilados de la puerta del baño que da a la antecámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento, únicamente esa sombra es "ahora", y el resto del "ahora" no es más que recuerdo. Y a veces, tan diferente del "ahora", ese recuerdo, que es cosa de ponerse a llorar. Es terrible pensar que lo único visible y real no son más que sombras. Si pienso que en este mismo momento los bañistas se pasean en traje de baño bajo los árboles tranquilos del parque del Sur, sé que eso no es ahora, sino recuerdo. Porque es posible que en este momento no haya ni un solo bañista en el parque del Sur, o, si hay alguno, no esté paseándose precisamente bajo los árboles que yo creo recordar; hasta es probable que estén todos echados en la arena de la playa, o en el agua, mientras el sol del crepúsculo vuelve roja la laguna y dos chicos se tiran uno al otro una pelota de goma que retumba en medio del silencio cuando choca contra la tierra. Pero me gusta imaginar que en este momento, en los barrios, las chicas se pasean en grupos de tres o cuatro tomadas del brazo, recién bañadas y perfumadas, y que grupos de muchachos las contemplan desde la esquina. Puedo ver las calles del centro abarrotadas de coches y colectivos y a Susana bajando lentamente, con cuidado por su pierna dolorida, las escaleras de la casa del médico. Es como si estuviera aquí y al mismo tiempo en cada parte. ¡Es tan complejo y sin embargo, tan sencillo! Ahora vuelvo ligeramente la cabeza y veo la mampara que da al patio. Entreveo los vidrios encortinados y el último resplandor de la tarde que penetra en el living a través de las grandes cortinas verdes. También veo los sillones vacíos, abandonados — ¡y cuántas veces nos hemos sentado en ellos Susana, Leopoldo, o yo o las visitas! — forrados en provenzal floreado. Las flores son verdes y azules, sobre fondo blanco. Hay una lámpara de pie, al lado de uno de los sillones, apagada. Pero yo me he traído el viejo sillón de Viena de mamá desde mi habitación y me he sentado en él —estoy hamacándome lentamente— para que el aire de la calle atraviese el living y se impregne como agua fría o como un olor sobre mi cuerpo. Ahora que no veo la puerta de vidrios esmerilados del baño, ¿qué estará proyectándose sobre ella? Seguramente el cuerpo desnudo de Leopoldo — ¡el cuerpo desnudo de Leopoldo! —, pero ¿en qué posición? ¿Tendrá los brazos alzados, se rascará el pecho con las dos manos, se tocará el cabello, o se habrá echado ligeramente hacia atrás para mirarse en el espejo? Es terrible, pero ese ahora, tan cercano, no es más que recuerdo; y si vuelvo la cabeza otra vez hacia la puerta que da a la antecámara el "ahora" de los sillones de funda floreada, vacíos y abandonados, y las cortinas a través de las cuales penetra la luz crepuscular, no será más que recuerdo. Vuelvo la cabeza; ahora. La sombra de Leopoldo ha desaparecido. Ha de estar sentado, haciendo sus necesidades. ("Veo una sombra sobre un vidrio" "Veo" "Veo una sombra sobre un vidrio. Veo.")&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el vidrio vacío no se ve más que el resplandor difuso de la luz eléctrica, encendida en el interior del cuarto de baño. Es uno de esos días terribles de enero, de luz cenicienta; no está nublado ni nada, pero la luz liene un color ceniza, como si el sol se hubiese apagado hace mucho tiempo y llegara al planeta el reflejo de una luz muerta. Mi sencillo vestido gris y mi pelo gris condensan esa luz húmeda y muerta, y están como nimbados por un resplandor pútrido; y como acabo de hañarme no he hecho más qué condensar humedad sobre mi vieja piel blanca llena de vetas como de cuarzo. Tengo los brazos apoyados sobre la madera curva del sillón de Viena. Con el tiempo, si es que estoy viva, tomaré el rolor de la esterilla del sillón, me iré volviendo amarillenta y lustrosa, pulida por el tiempo. En eso fundo su sencillez. En que solamente pule y simplifica y preserva lo inalterable, reduciendo todo a simplicidad. Me dicen que destruye, pero yo no lo creo. Lo único que hace es simplificar. Lo que es frágil y pura carne que se vuelve polvo desaparece, pero lo que tiene un núcleo sólido de piedra o hueso, eso se vuelve suave y límpido con el tiempo y permanece. Ahora Susana debe estar bajando lentamente las escaleras de mármol blanco de la casa del médico, agarrándose del pasamanos para cuidar su pierna dolorida; ahora acaba de llegar a la calle y se queda un momento parada en la vereda sin saber qué dirección (porque sale muy poco y siempre se desorienta en centro de la ciudad; está con su vestido azul, sus anteoios (siempre creen que Adelina Flores es ella, por anteojos, y no yo) y sus zapatones negros de grueso taco bajo, que tienen cordones como los zapatos masculinos, mira como desconcertada en distintas direcciones, porque por un momento no sabe cuál tomar, mientras a la luz del crepúsculo pasa gente apurada y vestida de verano por la vereda, y un estruendo de colectivos y automóviles por la calle. Ahora con un movimiento de cabeza y un gesto que no revela el menor sentido del humor, sacándose los dedos de los labios, donde los había puesto mecánicamente al adoptar una actitud pensativa, Susana recuerda en qué dirección se encuentra la esquina donde debe tomar el colectivo y comienza a caminar con lentitud, decrépita y reumática, hacia ella. Hay como una fiebre que se ha apoderado de la ciudad, por encima de su cabeza -y ella no lo nota- en este terrible enero. Pero es una fiebre sorda, recóndita, subterránea, estacionaria, penetrante, como la luz de ceniza que envuelve desde el cielo la ciudad gris en un círculo mórbido de claridad condensada. ("Veo una sombra sobre un vidrio. Veo.") Veo a Susana atravesar lentamente el aire pesado y gris dirigiéndose hacia la parada de ómnibus donde debe esperar el dieciséis para volver en él a casa. Eso si es que ya ha salido de lo del médico porque es problable que ni siquiera haya entrado todavía al consultorio y esté sentada leyendo una revista en la sala de espera. El techo de la sala de espera es alto, yo he estado ahí cientos de veces, muy alto, y el juego de sillones de madera con la mesita central para las revistas y el cenicero es demasiado frágil y chico en relación con ese techo altísimo y la extensión de la sala de espera, que originariamente era en realidad el vestíbulo de la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;("algo que amé" "Veo una sombra sobre un vidrio. Veo" "algo que amé" "hecho sombra, proyectado" "hecho sombra y proyectado" "Veo una sombra sobre un vidrio. Veo" "algo que amé hecho sombra y proyectado") Puedo escuchar el crujido lento y uniforme del sillón de Viena. Sé pasarme las horas hamacándome con lentitud, la cabeza reclinada contra el respaldar, mirando fijamente un punto del vacío, sin verlo, en el interior de mi habitación, rodeada de libros polvorientos, oyendo crujir la vieja madera como si estuviera oyendo a mis propios huesos. Desde mi habitación he venido escuchando durante treinta años los ruidos de la casa y de la ciudad, como celajes de sonido acumulados en un horizonte blanco. Ahora escucho el ruido súbito de la cadena del inodoro y el del agua en un torrente rápido, lleno de tintineos como metálicos; después el chorro que vuelve a llenar el tanque. La sombra de Leopoldo reaparece en los vidrios esmerilados de la puerta; se pone de perfil; ha de estar mirándose en el espejo. ¿Se afeitará? Veo cómo se pasa la mano por la cara. Ha mantenido la línea, durante tantos años, pero se ha llenado de endeblez y fragilidad. Al hamacarme, yendo para adelante y viniendo para atrás, la sombra da primero la impresión de que avanzara, y después la de que retrocediera. Vino a casa por mí la primera vez, pero después se casó con Susana. Todo es terriblemente literario, ("en el reflejo oscuro"). Fue un alivio, después de todo. Pero los primeros dos años, antes de que se casaran y Leopoldo empezara a trabajar como agente de publicidad del diario de la ciudad, —el primer agente de publicidad de la ciudad, creo, y en eso fue un verdadero precursor— los primeros dos años nos divertimos como locos, sin descansar un solo día, yendo y viniendo de día y de noche por la ciudad, en invierno y verano, hasta un día cuya víspera pasamos entera en la playa, en que Leopoldo vino a la noche a casa y le pidió al finado papá la mano de Susana después de la cena. Pero el día antes había sido una verdadera fiesta. Fue un viernes, me acuerdo perfectamente. Leopoldo pasó a buscarnos muy de mañana, cuando recién había amanecido, estaba todo de blanco, igual que nosotras, que llevábamos unos vestidos blancos y unos sombreros de playa blancos como estoy segura de que ni hasta hoy se ha atrevido a llevar nadie en esta bendita ciudad. Yo llevaba conmigo los versos de Alfonsina. [Va a afeitarse, sí. Ahora ha abierto el botiquín y mira su interior buscando los elementos ("en el reflejo oscuro" "sobre la transparencia" "del deseo") Alza los brazos y comienza a sacar los elementos]. Ya era diciembre, pero hacía fresco de mañana. Yo misma manejaba el Studebaker de papá, y Susana iba sentada al lado mío. En el asiento de atrás iba Leopoldo al lado de la canasta de la merienda, tapada con un mantel blanco. El aire ("sobre la transparencia del deseo" "como sobre un cristal esmerillado") fresco, limpio, resplandecía, penetrando por el hueco de las ventanillas bajas que vibraban con la marcha del automóvil. Yo podía ver por el retrovisor la cara de Leopoldo vuelta ligeramente hacia la ventanilla mirando pensativa el río. Nos fuimos a una playa desierta, lejos de la ciudad, por el lado de Colastiné. Había tres sauces inclinados hacia el río —la sombra parecía transparente— y arena amarilla. Nadamos toda la mañana y yo les leí poemas de Alfonsina: y cuando llegué a donde dice "Una punta de cielo/rozará/la casa humana", me separé de ellos y me fui lejos, entre los árboles, para ponerme a llorar. Ellos no se dieron cuenta de nada. Después extendimos el mantel blanco y comimos charlando y riéndonos bajo los árboles. Habíamos preparado riñón —a Leopoldo le gustan mucho las achuras— y yo no sé cuántas cosas más, y habíamos dejado toda la mañana una botella de vino blanco en el agua, justo debajo de los tres sauces, para que el agua la enfriara. Fue el mejor momento del día: estábamos muy tostados por el sol y Leopoldo era alto, fuerte, y se reía por cualquier cosa. Susana estaba extraordinariamente linda. Lo de reírnos y charlar nos gustó a todos, pero lo mejor fue que en un determinado momento ninguno de los tres habló más y todo quedó en silencio. Debemos haber estado así más de diez minutos. Si presto atención, si escucho, si trato de escuchar sin ningún miedo de que la claridad del recuerdo me haga daño, puedo oír con qué nitidez los cubiertos chocaban contra la porcelana de los platos, el ruido de nuestra densa respiración resonando en un aire tan quieto que parecía depositado en un planeta muerto, el sonido lento y opaco del agua viniendo a morir a la playa amarilla. En un momento dado me pareció que podía oír cómo crecía el pasto a nuestro alrededor. Y en seguida, en medio del silencio, empezó lo de las miradas. Estuvimos mirándonos unos a otros como cinco minutos, serios, francos, tranquilos. No hacíamos más que eso: nos mirábamos, Susana a mí, yo a Leopoldo, Leopoldo a mí y a Susana, terriblemente serenos, y después no me importó nada que a eso de las cinco, cuando volvía sin hacer ruido después de haber hecho sola una expedición a la isla —y volvía sin hacer ruido para sorprenderlos y hacerlos reír, porque creía que jugaban todavía a la escoba de quince-, los viese abrazados desde la maleza y oyese la voz de Susana que hablaba entre jadeos diciendo: "Sí. Sí. Sí. Sí. Pero ella puede venir. Puede venir. Ella puede venir. Sí. Sí. Pero puede venir." Los vi, claramente: él estaba echado sobre ella y tenía el traje de baño más abajo de las rodillas. La parte de su cuerpo que yo no había visto nunca era blanca, lechosa, y a mí se me ocurrió lisa y la idea de tocarla alguna vez me revolvió el estómago. En ese momento se oyó un crujido en la maleza y Leopoldo se paró de un salto, dejando ver enteramente a Susana que había dejado correr los breteles de su traje de baño y había sacado los brazos por entre ellos de modo tal que el traje de baño había bajado hasta el vientre. Yo conocía ya esas partes del cuerpo de Susana que no estaban tostadas, las había visto muchas veces. Pero cuando Leopoldo saltó, dificultosamente, con el traje de baño más abajo de la rodilla, se volvió en la dirección en que yo estaba, por pudor, ya que el ruido se había oído en dirección contraria al lugar donde yo estaba. Vi eso, enorme, sacudiéndose pesadamente, desde un matorral de pelo oscuro; lo he visto otras veces en caballos, pero no balanceándose en dirección a mí. Fue un segundo, porque Leopoldo se subió en seguida el traje de baño y se sentó rápidamente frente a Susana - y no pude ver en qué momento Susana se alzó el traje de baño, se acomodó el pelo y recogió los naipes, pero ya lo estaba esperando cuando él se sentó manoteando apresuradamente dos o tres cartas del suelo. Me quedé inmóvil más de quince minutos, hasta que los vi tranquilos, y yo misma me sentí así. Después nos bañamos desde el crepúsculo hasta que anocheció —me parece oír todavía el chapoteo de nuestros cuerpos húmedos que relumbraban en la oscuridad azul —y al otro día Leopoldo le pidió al pobre papá la mano de Susana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento puedo ver cómo Leopoldo, imprimiendo un movimiento circular a su mano, se llena la cara de espuma con la brocha. Lo hace rápidamente; ahora baja el brazo y la sombra de su cara, sobre el vidrio esmerilado que refleja también la luz confusa del interior del cuarto de baño, se ha transformado: la sombra de la espuma que le cubre las mejillas parece la sombra de una barca, un matorral de pelo oscuro. Alza el brazo otra vez y con la punta de la brocha se golpea el mentón, varias veces y suavemente, como si se hubiese quedado pensativo; pero eso no puede verse. Deja la brocha y después de un momento alza otra vez las dos manos, en una de las cuales tiene la navaja, y comienza a rasurarse lentamente, con cuidado. Lentamente, con cuidado, Susana ha de estar bajando ya las escaleras blancas de la casa del médico, en dirección a la calle. Va a pararse un momento en la vereda, para orientarse, porque no va casi nunca al centro. La sombra de Leopoldo se proyecta ahora mostrando cómo se rasura, lentamente, con cuidado, con la navaja; ahora cambia la navaja de mano y se pasa el dorso de la mano libre por la mejilla, a contrapelo, para comprobar la eficacia de la rasurada. Sé qué va a hacer cuando termine de afeitarse y de bañarse: va a llevar la perezosa al patio, entre las macetas llenas de begonias, de helechos, de amarantos y de culandrillos, y va a sentarse en la perezosa en medio del patio; va a estar un rato ahí, fumando en la oscuridad; va a decir: "¿Quedan espirales, Susana, querida? " y después va a ponerse a tararear por lo bajo. Todos los anocheceres de setiembre a marzo hace exactamente eso. Después de un momento va a servirse el primer vermut con amargo y yo podré saber cuándo va a llenar nuevamente su vaso porque el tintineo del hielo contra las paredes del vaso semivacío me hará saber que ya lo está acabando. Va a ("En confusión, súbitamente, apenas"). Siento crujir los huesos del sillón de Viena. Apenas se haya afeitado y se haya bañado lo va a hacer: va a llevar la perezosa al centro del patio de mosaicos, la perezosa de lona anaranjada, después de ponerse su pijama recién lavado y planchado y va a fumar un cigarrillo antes de ("vi que estallaba" "vi" "vi el estallar de un cuerpo y de una" "y de su " "la explosión" "vi la explosión de un cuerpo y de su sombra" "En confusión, súbitamente, apenas", "vi la explosión de un cuerpo y de su sombra") La brasa del cigarrillo, un punto rojo, va a parecer un ojo único, insomne y sin parpadeos, avivándose a cada chupada. Y cuando escuche el tintineo del hielo contra las paredes frías del vaso, voy a saber que ha tomado su primer vermut con amargo y que va a servirse el segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo de cada uno es un hilo delgado, transparente, como los de coser, al que la mano de Dios le hace un nudo de cuando en cuando y en el que la fluencia parece detenerse nada más que porque la vertiente pierde linealidad. O como una línea recta marcada a lápiz con una cruz atravesándola de trecho en trecho, que se alarga ilusoriamente ante los ojos del que mira porque su visión divide la línea en los fragmentos comprendidos entre cruz y cruz. Lo de la cruz está bien, porque cruz significa muerte. Papá y mamá murieron el cuarenta y ocho, con seis meses de diferencia uno del otro. El peronismo se llevó a papá: fue algo que no pudo soportar. Y mamá terminó seis meses después que él, porque siempre lo había seguido. "Después del primer año de casados —me dijo mamá en su lecho de muerte— nunca tuvo la menor consideración conmigo. Pero, ¿qué puedo hacer sin él? " Yo estaba con un traje sastre gris, me acuerdo perfectamente; mamá se incorporó y me agarró de las solapas, y me atrajo hacia ella; tenía los ojos extraordinariamente abiertos y la cara apergaminada y llena de arrugas, y eso que no era demasiado vieja. Nunca la había visto así. Y no era que le tuviese miedo a la muerte. Nunca se lo había tenido. Comenzó a hacer un esfuerzo terrible, jadeando, pestañeando, estirando los labios gastados y lisos que se le llenaban de saliva o de baba —no sé qué era— y me di cuenta de que quería decirme algo. No lo consiguió. Murió aferrada a las solapas de mi traje sastre gris y -("ahora el silencio teje cantilenas") Durante todos estos años no hago más que reflexionar sobre lo que mamá trató de decirme. Tuve que hacer un esfuerzo terrible para arrancar de mis solapas sus manos aferradas; y estaban tan tensas y blancas que yo podía notar la blancura feroz de los huesos y de los cartílagos. Cuando doce años después me cortaron el pecho, yo soñé que arrancaba de mis solapas las manos de mamá ("más largas" "ahora el silencio teje cantilenas", "más largas") y que una de sus manos se llevaba mi pecho. Pero no se lo llevaba para hacerme mal, sino para protegerme de algo. Ese sueño vuelve casi todas las noches, como si una aguja formara con mi vida, de un modo mecánico y regular, un tejido con un único punto. Sé que esta noche va a volver. Voy a despertarme jadeando y sollozando apagadamente en mi cama solitaria, rodeada de libros polvorientos, cerca de la madrugada, pero después voy a respirar con alivio. Cada uno conoce secretamente el significado de sus propios sueños, y sé que si mamá quiere llevarse mi pecho a la tumba, hay algo bienintencionado en ella, aunque su acto pueda parecer malo —y capaz que lo sea. No podemos juzgar nuestros actos más que en relación con lo que hemos esperado de la vida y lo que ella nos ha dado. A mamá y a mí nos dio también esa mañana —ese nudo, esa cruz— en la que papá se sentó muy temprano a desayunar con nosotros. Fue al día siguiente de haberse afiliado al partido peronista. ("Ahora el silencio teje cantilenas" "más largas") Papá estaba sentado en la cabecera y no le dirigíamos la palabra porque nos dábamos cuenta de que estaba muy nervioso ("que duran más.") No nos hablaba cuando estaba irritado. Siempre me había llamado la atención la piel de su cara por lo blanca que la tenía y cómo sin embargo, en la parte alta de las mejillas, cerca de los pómulos, se le habían ido formando unas redes tenues, complicadas, de venillas rojas. Papá tomó su segunda taza de café y después se recostó sobre el respaladar de la silla y empezó a roncar. Eran unos ronquidos silbantes, secos, recónditos y cavernosos ("que duran más que el cuerpo" "y que la sombra" "que duran más que el cuerpo y que la sombra"). Primero vi la mosca recorriendo la red de venillas rojas sobre la mejilla derecha, como una señal negra desplazándose por una red ferroviaria dibujada en líneas rojas en un mapa proyectado en una pared transparente. Pero no empecé a murmurar "Mamá. Mamá" —sin desviar ni un momento la mirada del rostro de papá— hasta que no vi cómo la mosca comenzaba a bajar, con la misma facilidad con que podría haberlo hecho sobre una piedra, desde el pómulo hasta la comisura de los labios, y después entraba en la boca. No parecía haber entrado en la boca de papá, haber estado recorriendo el cuerpo de papá, sino nada más que una reproducción en piedra de él, porque ya ni siquiera roncaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora Leopoldo vuelve a cambiar la navaja de mano y sigue rasurándose. Cuando se inclina hacia el espejo para verse mejor el perfil de su sombra desaparece, cortado rectamente por el marco de madera de la puerta, y sobre el vidrio se ve reflejo difuso —como unas escaras de luz dispuestas de un modo concéntrico, puntillista— de la luz eléctrica. Me balanceo suavemente en el sillón de Viena. Doy vuelta la cabeza y veo cómo la luz gris penetra en la habitación a través de las cortinas verdes, empalideciendo todavía más. Los sillones vacíos saben estar ocupados a veces —pero eso no es más que recuerdo. Con levantarme y llegar al patio y alzar la cabeza, podría ver un fragmento de cielo, vaciándose en el hueco que dejan las paredes de musgo, agrisadas. Saliendo a la puerta miraría la calle vacía, sin árboles,llena de casas de una planta, enfrentándose en dos hileras rectas y regulares a través de la vereda de baldosas grises y de la calle empedrada. De noche, en las proximidades de la luz de la esquina se ve relucir opacamente el empedrado. Los insectos revolotean alrededor de la luz, ciegos y torpes, chocan contra la pantalla metálica con un estallido, y después se arrastran por el adoquín con las alas rotas. Puede vérselos de mañana aplastados contra las piedras grises por las ruedas de los automóviles. De noche sé escuchar su murmullo. Y cuando había árboles en la cuadra, a esta hora empezaba el estridor monótono de las cigarras. Comenzaban separadamente, la primera muy temprano, a eso de las cinco, y en seguida empezaba a oírse otra, y después otra y otra, como si hubiese habido un millón cantando al unísono. Yo no lo podía soportar. El haber cedido y venirme a vivir con ellos ya me resultaba insoportable. Tenía miedo, siempre, de abrir una puerta, cualquiera, la del cuarto de baño, la del dormitorio, la de la cocina, y verlo aparecer a él con eso a la vista, balanceándose pesadamente, apuntando hacia mí desde un matorral de pelo oscuro. Nunca he podido mirarlo de la cintura para abajo, desde aquella vez. Pero lo de las cigarras ya era verdaderamente terrible. Así que me vestía y salía sola, al anochecer; a ellos les decía que me faltaba el aire. Primero recorría el parque del Sur, con su lago inmóvil, de aguas pútridas, sobre el que se reflejaban las luces sucias del parque; atravesaba los caminos irregulares y después me dirigía hacia el centro por San Martín, penetrando cada vez más la zona iluminada; de allí iba a dar una vuelta por la estación de ómnibus y después recorría el parque de juegos que se extendía frente a ella antes de que construyeran el edificio del Correo; iba hasta el palomar, un cilindro de tejido de alambre, con su cúpula roja terminada en punta, y escuchaba durante un largo rato el aleteo tenso de las palomas. Nunca me atreví a caminar sola por la avenida del puerto para cortar camino y llegar a pie al puente colgante. Al puente llegaba en ómnibus o en tranvía. Me bajaba de la parada del tranvía y caminaba las dos cuadras cortas hacia el puente, percibiendo contra mi cuerpo y contra mi cara la brisa fría del río. Me gustaba mirar el agua, que a veces pasa rápida, turbulenta y oscura, pero emite un relente frío y un olor salvaje, inolvidable, y es siempre mejor que un millón de cigarras ocultas entre los árboles y - ("Ah") Volvía después de las once, con los pies deshechos; y mientras me aproximaba a mi casa, caminando lentamente, haciendo sonar mis tacos en las veredas, prestaba atención tratando de escuchar si oía algún rumor proveniente de aquellos árboles porque ("Ah si un cuerpo nos diese" "Ah si un cuerpo nos diese" "aunque no dure" "una señal" "cualquier señal" "de sentido" "oscuro" "oscura" "Ah si un cuerpo nos diese aunque no dure" "una señal" "cualquier señal oscura" "Ah si un cuerpo nos diese aunque no dure" "cualquier señal oscura de sentido" "Veo una sombra sobre un vidrio. Veo" "algo que amé hecho sombra y proyectado" "sobre la transparencia del deseo" "como sobre un cristal esmerilado" "En confusión, súbitamente, apenas", "vi la explosión de un cuerpo y de su sombra" "Ahora el silencio teje cantilenas" "que duran más que el cuerpo y que la sombra" "Ah si un cuerpo nos diese, aunque no dure" "cualquier señal oscura de sentido") Si podían oírse, entonces, me volvía y caminaba sin ninguna dirección, cuadras y cuadras, hasta la madrugada. Porque estar sentada en el patio, o echada en la cama entre los libros polvorientos, oyendo el estridor unánime de ese millón de cigarras, era algo insoportable, que me llenaba de terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora la sombra sobre el vidrio esmerilado me dice que Leopoldo ha terminado de afeitarse, porque ya no tiene la navaja en las manos y se pasa el dorso de las manos suavemente por las mejillas ("como un olor" "salvaje" "como un olor salvaje") Había migas, restos de comida, manchas de vino tinto sobre el mantel cuadriculado rojo y blanco. Era un salón largo, y el sonido polítono de las voces se filtraba por mis tímpanos adormecidos, atentos únicamente a las fluctuaciones hondas de mí misma, parecidas a voces. Me he estado oyendo a mí misma durante años sin saber exactamente qué decía, sin saber siquiera si eso era exactamente una voz. No se ha tratado más que de un rumor constante, sordo, monótono, resonando apagadamente por debajo de las voces audibles y comprensibles que no son más que recuerdo, ("que perdure") sombras. Él me daba frecuentemente la espalda, mientras hablaba a los gritos con el resto de los invitados. Parecía reinar sobre el mundo. Yo lo hubiese llevado conmigo esa noche, me habría desvestido delante de él y agarrándolo del pelo le hubiese inclinado la cabeza y lo hubiese obligado a mirar fijamente la cicatriz, la gran cicatriz blanca y llena de ramificaciones, la marca de los viejos suplicios que fueron carcomiendo lentamente mi seno, para que él supiese. Porque así como cuando lloramos hacemos de nuestro dolor que no es físico, algo físico, y lo convertimos en pasado cuando dejamos de llorar, del mismo modo nuestras cicatrices nos tienen continuamente al tanto de lo que hemos sufrido. Pero no como recuerdo, sino más bien como signo. Y él no paraba de hablar. "¿De veras, Adelina? ¿No le parece, Adelina? ¿Qué cómo me siento? ¡Cómo quiere que me sienta! Harto de todo el mundo, lógicamente. No, por supuesto, Dios no existe. Si Dios existiera, la vida no sería más que una broma pesada, como dice siempre Horacio Barco. Somos dos generaciones diferentes, Adelina. Pero yo la respeto a usted. Me importa un rábano lo que digan los demás y sé que a la generación del cuarenta más vale perderla que encontrarla, pero hay un par de poemas suyos que funcionan a las mil maravillas. Dirán que los dioses los han escrito por usted, y todo eso, sabe, pero a mí me importa un rábano. Hágame caso, Adelina: fornique más, aunque en eso vaya contra las normas de toda una generación." Era una noche de pleno ("contra las diligencias"). Era una noche de pleno invierno. Los ventanales del restaurante estaban empañados por el vaho de la helada. Y cuando nos separamos en la calle la niebla envolvía la ciudad; parecía vapor, y a la luz de los focos de las esquinas parecía un polvo blanco y húmedo, una miríada de partículas blancas girando en lenta rotación. Apenas nos separábamos unos metros los contornos de nuestras figuras se desvanecían, carcomidos por esa niebla helada. Me acompañaron hasta la parada de taxis y Tomatis se inclinó hacia mí antes de cerrar de un golpe la portezuela: "La casualidad no existe, Adelina", me dijo. "Usted es la única artífice de sus sonetos y de sus mutilaciones." Después se perdió en la niebla, como si no hubiese existido nunca. Lo que desaparece de este mundo, ya no falta. Puede faltar dentro de él, pero no estando ya fuera. Existen los sonetos, pero no las mutilaciones: hay únicamente corredores vacíos, que no se han recorrido nunca, con una puerta de acceso que el viento sacude con lentitud y hace golpear suavemente contra la madera dura del marco; o desiertos interminables y amarillos como la superficie del sol, que los ojos no pueden tolerar; o la hojarasca del último otoño pudriéndose de un modo inaudible bajo una gruta de helechos fríos, o papeles, o el tintineo mortal del hielo golpeando contra las paredes de un vaso con un resto aguado de amargo y vermut; pero no las mutilaciones. Las cicatrices sí, pero no las mutilaciones. El taxi atravesaba la niebla, reluciente y húmedo, y en su interior cálido el chofer y yo parecíamos los únicos cuerpos vivos entre las sólidas estructuras de piedra que la niebla apenas si dejaba entrever, ("las formaciones" "contra las diligencias" "contra las formaciones") Afuera no había más que niebla; pero yo vi tantas cosas en ella, que ahora no puedo recordar más que unas pocas: unos sauces inclinados sqbre el agua, proyectando una sombra transparente; unas manos aferradas —los huesos y los cartílagos blanquísimos— a las solapas de mi traje sastre; una mosca entrando a una boca abierta y dura, como de mármol; algunas palabras leídas mil veces, sin acabar nunca de entenderlas; un millón de cigarras cantando monótonamente y al unísono ("del olvido"), en el interior de mi cráneo; una cosa horrible, llena de venas y nervios, apuntando hacia mí, balanceándose pesadamente desde un matorral de pelo oscuro; una imagen borrosa, impresa en papel de diario, hecha mil pedazos y arrojada al viento por una mano enloquecida. Todo eso era visible en las paredes mojadas por la niebla, mientras el taxi atravesaba la ciudad. Y era lo único visible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento ("Y que por ese olor") En este momento Susana debe estar bajando lentamente, con cuidado, las escaleras de mármol blanco de la casa de médico. Puedo verla en la calle ("y que por ese olor reconozcamos"), en el crepúsculo gris, parada en medio de la vereda, tratando de orientarse ("el solar en el que" "dónde debemos edificar" "el lugar donde levantemos' "cuál debe ser el sitio"). Está con su vestido azul, que tiene costuras blancas, semejantes a hilvanes, alrededor de los grandes bolsillos cuadrados y en los bordes de las solapas. Sus ojos marrones, achicados por las formaciones adiposas de la cara, como dos pasas de uvas incrustadas en una bola de masa cruda, se mueven inquietos y perplejos detrás de los anteojos. Está tratando de saber dónde queda exactamente la parada de colectivos. Leopoldo pasa ahora a la bañadera. Lo hace de un modo dificultoso, ya que advierto que su sombra se bambolea y se mueve con lentitud. Trata de no resbalar ("de la casa humana") Ahora Susana descubre por fin cuál es la dirección conveniente y comienza a caminar con dificultad, debido a sus dolores reumáticos. Aparece envuelta en la luz del atardecer: la misma luz gris que penetra ahora a través de las cortinas verdes y se condensa en mi batón gris y a mi alrededor, como una masa tenue que resplandece opaca y se adelanta y retrocede rígidamente adherida a mí mientras me hamaco en el sillón de Viena. Atraviesa las calles de la ciudad, pesada y compacta. Puedo escuchar el rumor inaudible de su desplazamiento. Las calles están llenas de gente, de coches y de colectivos. El rumor de la ciudad se mezcla, se unifica y después se eleva hacia el cielo gris, disipándose, ("el lugar de la casa humana" "cuál es el lugar de la casa humana" "cuál es el sitio de la casa humana") Ahora la escalera en la casa del médico está vacía. La vereda delante de la casa del médico está vacía. Susana extiende el brazo delante del colectivo número dieciséis, que se detiene con el motor en marcha. Susana sube dificultosamente. Alguien la ayuda. Susana siente ("como reconocemos por los") en la cara el calor que asciende desde el motor del colectivo. Se tambalea cuando el colectivo arranca. Le ceden el asiento y ella se sienta con dificultad, agarrándose del pasamanos, sacudiéndose a cada sacudida del colectivo, tambaleándose, resoplando, murmurando distraídamente "Gracias", sin saber exactamente a quien ("por los ramos") Estaba verdaderamente ("por los ramos" "de luz solar") hermosa esa tarde, alrededor de las cinco, cuando Leopoldo se levantó de un salto, volviéndose hacia mí con el traje de baño a la altura de las rodillas —la cosa, balanceándose pesadamente, apuntando hacia mí—, dejando ver al saltar las partes de Susana que no se habían tostado al sol. No era la blancura lisa y morbosa de Leopoldo, sino una blancura que deslumbraba. Pero no piensa en eso. No piensa en eso. No piensa en nada. Mira la ciudad gris —un gris ceniciento, pútrido— que se desplaza hacia atrás mientras el colectivo avanza hacia aquí. Leopoldo abre la ducha y comienza a enjabonarse. Todos sus movimientos son lentos, como si estuviera tratando de aprenderlos ("de luz solar la piel de la mañana") Como si estuviera tratando de aprenderlos y grabárselos. Se refriega con duros movimientos el pecho, los brazos, el vientre, y ahora sus dos manos se encuentran debajo del vientre y comienzan a refregar con minucia; eso es lo que me dice su sombra reflejándose sobre los vidrios esmerilados de la puerta del cuarto de baño. Mis huesos crujen como la madera del sillón, pulida y gastada por el tiempo, mientras me inclino hacia adelante y vuelvo hacia atrás, hamacándome lentamente, rodeada por la luz gris del atardecer que se condensa alrededor de mi cabeza como el resplandor de una llama ya muerta. ("Y que por ese olor reconozcamos" "cuál es el sitio de la casa humana" "como reconocemos por los ramos" "de luz solar la piel de la mañana").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ENVIO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que lo que mamá quiso decirme antes de morir era que odiaba la vida. Odiamos la vida porque no puede vivirse. Y queremos vivir porque sabemos que vamos a morir. Pero lo que tiene un núcleo sólido —piedra, o hueso, algo compacto y tejido apretadamente, que pueda pulirse y modificarse con un ritmo diferente al ritmo de lo que pertenece a la muerte— no puede morir. La voz que escuchamos sonar desde dentro es incomprensible, pero es la única voz, y no hay más que eso, excepción hecha de las caras vagamente conocidas, y de los soles y de los planetas. Me parece muy justo que mamá odiara la vida. Pero pienso que si quiso decírmelo antes de morirse no estaba tratando de hacerme una advertencia sino de pedirme una refutación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Juan José Saer &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Juan José Saer (Serodino, 1937 - París, 2005). Narrador y poeta argentino cuya extensa y rica obra permaneció al margen de las vanguardias, pero al que se sitúa sin embargo como un innovador de la ficción contemporánea. En su singular estilo consigue una fusión de lo local y lo universal. Abandonó los estudios de derecho y en 1962 comenzó a enseñar en el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral. En 1968 viajó a Francia con una beca y desde entonces residió en ese país y dictó clases de literatura. Se inició en el mundo literario escribiendo poesía, que recogería años después en El arte de narrar (1977). Su residencia en el pueblo de Colastiné, sobre el río Paraná, a finales de la década de 1950, le permitió crear un espacio geográfico-literario habitado por personajes recurrentes. Publicó los relatos de En la zona (1960), Palo y hueso (1965), Unidad de lugar (1967), Cicatrices (1969) y las novelas Responso (1964) y La vuelta completa (1966). En 1974, con la publicación de la novela El limonero real, Juan José Saer se desprendió del acento realista de sus primeros libros de relatos para dar comienzo a una de las obras más rigurosas y originales de la literatura argentina contemporánea. La influencia de Jorge Luis Borges y del objetivismo francés sirve de base para la singular operación realizada por Saer. De Borges tomó el perfil no psicologista y antirrealista de sus relatos, y la exaltación del artificio; de los objetivistas, el trabajo experimental con las categorías narrativas de personajes, espacio y tiempo, y la descomposición detenida de los gestos y de la mirada. La forma en que se plasmaron estas influencias -la de Borges, cuando recién comenzaba a ocupar un lugar central en el sistema literario argentino; la del objetivismo, cuando la literatura del país vivía bajo el auge de la exaltación subjetivista de Rayuela- provocó un fenómeno muy singular de recepción de la obra de Saer. Primero fue reconocida por la crítica literaria y sólo mucho después, recién a mediados de la década de 1980, por el público. El premio Nadal de novela, que le fue otorgado en 1987, en Barcelona, por La ocasión, y la consiguiente repercusión pública, representaron, en efecto, el primer momento de coincidencia entre las sanciones del público y de la crítica literaria con respecto a su obra. Publicó además La mayor (1976), Nadie nada nunca (1980), El entenadoGlosa (1986) y El río sin orillas (1993), que propone un recorrido por la historia argentina a través de un curso fluvial. Con La pesquisa (1995) incursionó en el género policial, y en Las nubes (1997), falsa epopeya, viaje irónico y sentimental de un joven psiquiatra y cinco locos, ambientada en 1804, apunta sus ideas sobre el tiempo, el espacio y la historia. El concepto de ficción (1997), por otra parte, recoge sus ensayos literarios. Su obra ha sido traducida a diversas lenguas europeas. En 2006 apareció su novela póstuma titulada La grande(1983).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un poema de Saer &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En "El arte de narrar" el volumen que reúne la obra poética de Saer hay sólo dos poemas escritos bajo rigurosos parámetros clásicos, uno es el segundo poema de la serie "Quevedo", "Relox de sol" y el otro, "Escalera real servida", ambos sonetos, el primero en endecasílabos y el segundo en alejandrinos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este es el poema que Adelina Flores va creando en el cuento "Sombras sobre vidrio esmerilado", y que no se lee sino por fragmentos intercalados en el relato. Sólo hay un verso que aceptaría dos posibilidades: "contra las formaciones del olvido" o "contra las diligencias del olvido"; me he inclinado por la primera, ya que Adelina evalúa dos veces la palabra "formaciones" y sólo una, "diligencias". El resto es fácil de armar siguiendo las reglas de rima y medida de un poema bien clásico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Veo una sombra sobre un vidrio. Veo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;algo que amé hecho sombra y proyectado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sobre la transparencia del deseo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;como sobre un cristal esmerilado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En confusión, súbitamente, apenas,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;vi la explosión de un cuerpo y de su sombra,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;ahora el silencio teje cantilenas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;que duran más que el cuerpo y que la sombra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ah, si un cuerpo nos diese aunque no dure&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cualquier señal oscura de sentido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;como un olor salvaje que perdure&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;contra las formaciones del olvido,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y que por ese olor reconozcamos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuál es el sitio de la casa humana&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;como reconocemos por los ramos &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de luz solar la piel de la mañana&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-5598266443949699789?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/5598266443949699789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/5598266443949699789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2010/02/sombras-sobre-vidrio-esmerilado-biby.html' title=''/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-4860621204938469180</id><published>2009-07-25T15:57:00.000-07:00</published><updated>2010-01-29T21:13:42.640-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;UNA ELEGÍA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mirta Rosenberg&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la época de mi madre&lt;br /&gt;las mujeres eran probables.&lt;br /&gt;Mi madre se sentaba junto a mi abuela&lt;br /&gt;y las dos eran completamente de carne y hueso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy apenas una secuela estable&lt;br /&gt;de aquel exceso de realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en la ansiedad del pasado indefinido,&lt;br /&gt;en el aspecto durativo de elegir,&lt;br /&gt;escribo ahora: una elegía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la época de mi madre&lt;br /&gt;las mujeres eran perdurables,&lt;br /&gt;completamente hueso y carne.&lt;br /&gt;Mi madre se ponía el collar&lt;br /&gt;de plata y de turquesas&lt;br /&gt;que mi padre le había traído de Suecia&lt;br /&gt;y se sentaba a la mesa como una especie exótica,&lt;br /&gt;para que todo se volviera más grande que la vida,&lt;br /&gt;y cualquier ficción fuera posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la época de mi madre, las mujeres&lt;br /&gt;eran un quid: mi madre nos contó&lt;br /&gt;a mi hermano y a mí: "cuando salía de la escuela,&lt;br /&gt;iba a buscar a mi padre al trabajo,&lt;br /&gt;en Santa Fe, y los compañeros le decían es un biscuit,&lt;br /&gt;tu hija es un biscuit, y nunca supe qué querían decir,&lt;br /&gt;qué era un biscuit", un bizcocho estando muy enferma,&lt;br /&gt;una porcelana exquisita todavía para nosotros,&lt;br /&gt;y mi hermano apurándola: "¿Y?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué es un biscuit, ¿una especie exótica&lt;br /&gt;algo de todos modos, especial? Igual&lt;br /&gt;andaba delicadamente por la casa, rozando los ochenta&lt;br /&gt;como se roza una herida&lt;br /&gt;con una gasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la época de mi madre&lt;br /&gt;las mujeres eran muy visibles.&lt;br /&gt;Mi madre se miraba en los espejos&lt;br /&gt;y yo no llegaba a abarcar&lt;br /&gt;su imagen con mis ojos. Me excedía,&lt;br /&gt;la intuía a lo lejos como algo que se añora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ahora,&lt;br /&gt;una elegía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la criatura adorable&lt;br /&gt;fijada en lo remoto de la foto,&lt;br /&gt;que ya a los ocho años parecía&lt;br /&gt;más grande que la vida: te extraño,&lt;br /&gt;aunque no te conocía. Eso fue antes&lt;br /&gt;que a mí me dieras vida&lt;br /&gt;en un tamaño apenas natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual,&lt;br /&gt;una elegía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a la otra de la foto que espero&lt;br /&gt;conservar, la mujer bella que sostiene&lt;br /&gt;el libro ante la hija de un año&lt;br /&gt;en el engaño de la lectura:&lt;br /&gt;te quiero por lo que dura, y es suficiente&lt;br /&gt;leer en el presente, aunque se haya apagado&lt;br /&gt;tu estrella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ella,&lt;br /&gt;una elegía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora soy la fotografía&lt;br /&gt;y vos el líquido revelador. Tu muerte&lt;br /&gt;me convierte en yo: como una ciencia aplicada&lt;br /&gt;soy la causa y el efecto,&lt;br /&gt;el ensayo y el error, este vacío&lt;br /&gt;de la nada que golpea mi corazón&lt;br /&gt;como cáscara vacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una elegía,&lt;br /&gt;cada vez con más razón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-4860621204938469180?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/4860621204938469180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/4860621204938469180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2009/07/julio-2009.html' title=''/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-8722830076096872501</id><published>2009-07-25T15:54:00.000-07:00</published><updated>2009-07-25T15:56:05.830-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"Work in progress": Ricardo Domeneck: "A educação dos cívicos sentidos", 2009. Trabajo creado para ser presentado en la apertura da FLAP 2009. Casa das Rosas, 7 de julio de 2009. Mesa con los poetas Alfredo Fressia (Uruguay) y Paulo Ferraz (Brasil). Organización de Rafael Daud.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el texto que Domeneck recita en el video:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A os vinte anos da queda do muro, a oportunidade de meditar sobre dualismos que ainda imperam? Num momento que se gaba de suas multiplicidades? Essa queda marca a ascensão do Império sob o qual nos movimentamos hoje? Opera esse Império através da língua do poema de Yeats? "On being asked for a war poem"? O poeta que escreveu "I think it better that in times like these / A poet keep his mouth shut" é o mesmo que escreveu "Easter, 1916"? Ou este poeta acreditava que a política pertence aos políticos, não aos poetas, e por isso se fez senador? O papel do poeta seria mesmo o de emocionar moçoilas e consolar velhinhos? O silêncio proposto por Yeats é o mesmo de Clarice Lispector que, em lhe sendo pedido o papel do escritor brasileiro, respondeu: "falar o menos possível"? O silêncio dos dois equipara-se ao de George Oppen? Aquele que parecia também crer que poesia e política são incompatíveis? É isso o que dizia a personagem de Glauber Rocha em Terra em Transe? A poesia e a política são demais para um único ser humano? É por isso que Oppen abandona a poesia por vinte anos para dedicar-se ao ativismo político? Ninguém aqui, além de nós, as galinhas? O poeta está ofendido? O poeta é inofensivo? Você teria coragem de dizer isso a Ossip Mandelshtam, que morreu na Sibéria por causa de um poema? Você é pós-utópico? Se o é, você é também trans-histórico? Que dia é hoje no seu poema? Você também acredita que a vanguarda foi apenas um afrodisíaco para a tradição? Escrever sonetos ou concretos tem implicações políticas? Política é conteúdo ou política é forma? Essa pergunta é a mesma se mudarmos o substantivo "política" pelo substantivo "poética"? Talvez a ética da escrita configure-se nesta resposta? Mais radical o silêncio ativista de George Oppen ou o ativismo em voz alta de Ulrike Meinhof? Também te perturba imaginar esta escritora pacifista tornando-se uma das líderes da Facção do Exército Vermelho? O que leva um poeta a decidir que palavras não bastam? O que leva uns a recorrerem a poemas (como Murilo Mendes), uns ao Senado (como W.B. Yeats), outros à organização de greves (como George Oppen) e outros ainda à luta armada (como Ulrike Meinhof)? A poesia silencia diante do mundo dos eventos? Poesia pura é ativismo e resistência? O que diabos queria dizer Adorno com a impossibilidade de escrever poesia após Auschwitz? Você esteve em Búzios hoje? Você já saqueou Celan esta semana? Insistir na inutilidade da poesia como única forma de resistência? Poesia resistência? A negação do caos presente pela nostalgia da Idade de Ouro de um passado mitificado? Ou a negação do caos presente pela invocação da parúsia, da revolução? Resistência pela negação e não-participação, como queria Theodor Adorno no ensaio “Lírica e sociedade”? Lorca foi mesmo assassinado como poeta lírico, ou foi o dramaturgo dissidente e inimigo dos valores de direita que os fascistas precisaram silenciar? Há diferença entre o Lorca doRomanceiro Gitano e o Lorca de A Casa de Bernarda Alba? Você simpatiza com a revolução? Você está sendo filmado? Você já confundiu o espaço público com seu espaço privado hoje? Vladimir Maiakóvski encontra Ezra Pound contra a usura? Oh 1930s, with Usura hath no man a house of good stone? Oh 1960s, with Capitalism hath no man a house? Oh 2000s, with Globalization hath no man a no? O que Ludwig Wittgenstein queria realmente dizer ao afirmar que ética e estética são uma só? Quando um poeta levanta-se da cama pela manhã, ele reencena diariamente o “salto participante” proposto por Décio Pignatari? À direita ou à esquerda, de que lado está o poeta, e isto define se é político ou não? Estava sendo político o cavalier Richard Lovelace ao escrever o poema lírico “To Althea, from Prison”? Como Tomás Antônio Gonzaga escrevendo a segunda parte de “Marília de Dirceu” na prisão? Ou são mais políticas as Cartas Chilenas? Oh Shelley, ninguém quer reconhecer tua legislação mundial? Quem inaugurou o poeta-Cassandra? “L`Albatros” himself, Baudelaire? Rimbaud, o desajustado? O adolescente loiro? O amante de Verlaine? O contrabandista de armas na África? É mais político oralizar estas perguntas ou publicá-las em escrita? Em que momento o poeta exila-se ou é expulso da República? Em que momento o poeta épico deixa de fundar a nação para fundi-la e findá-la? O planalto central do Brasil desce em escarpas abruptas? Você gostaria de ser o Maudsley dos nossos crimes nacionais? Te aborrece tudo quanto seja público? Você estampa teu miocárdio privado em cada muro público? Gregório de Matos entoando “Triste Bahia! Ó quão dessemelhante / Estás e estou do nosso antigo estado!”? Ou seu racismo na estrofe seguinte anula o ato? Tristan Tzara, Hans Arp e Hugo Ball entoando DADA em atas estavam uivando pela utopia ou destoando da distopia? A política do poeta está no questionamento formal? Ou seria melhor discutir os suportes para a poesia, como métodos de publicação e distribuição e financiamento? Tudo isso tem implicações, como querem os poetas da revista L=A=N=G=U=A=G=E? Onde te ocultas, precária síntese, penhor do meu sono, luz dormindo acesa na varanda? Poeta bom é poeta morto? Poeta bom é poeta universal? Ou mulher escreve como mulher, viado como viado, negro como negro, macho como macho? Você é um poeta aristocrático? Que ação nos é possível? Mas, ora, escrever poesia já não é ativismo e resistência? The poet cannot set a statesman right mas pode dificultar-lhe os abusos? Você já leu os jornais hoje? Você traduz "news that stays news" por "novidade que permanece novidade" ou "notícia que permanece notícia"? O caminho da sátira é o único para uma poesia abertamente política? Será tudo culpa do nosso vocabulário ou será tudo culpa de Kate Moss? Podemos aprender com a sutileza política de Machado de Assis e Clarice Lispector? Podemos parafrasear Lispector e dizer: eis que o poeta está feliz, pois finalmente desiludiu-se? Se vivemos um momento pós-utópico, tanto melhor? Vamos começar a escrever uma poesia pré-distópica?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-8722830076096872501?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/8722830076096872501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/8722830076096872501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2009/07/work-in-progress-ricardo-domeneck.html' title=''/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-8803563539294199629</id><published>2009-02-15T06:43:00.000-08:00</published><updated>2009-02-17T18:06:14.163-08:00</updated><title type='text'>Fábrica de metáforas y hospital de imágenes. Oppiano Licario. José Lezama Lima</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Fronesis se detuvo ante la caída de la viga, recibió un tironeo hacia una camerata lateral. Se encontró frente a un adolescente que lucía sobre su cabeza un cónico sombrero de seda con los signos zodiacales. Al fin de la pieza se veía una inscripción de fósforo que se hacía visible en la oscuridad del fondo: fábrica de metáforas y hospital de imágenes. Abajo, como un exergo, la frase que le había oído muchas veces a Cemí: sólo lo difícil es estimulante. Fronesis captó sin vacilaciones que se encontraba frente a un loquillo de gran belleza. Por las paredes laberintos, emblemas y enigmas.&lt;br /&gt;Comenzó a oírle:- Tengo que vivir al lado de una posesa para despertar y ennoblecer de nuevo a la poesía. El más poderoso recurso que el hombre tiene ha ido perdiendo significación profunda, de conocimiento, de magia, de salud, para convertirse en una grosería de lo inmediato. Todavía se puede hablar con usted de estas cosas que están en el cuerpo del hombre, y eso es tan raro ya en La Habana como en París, pues así como el hombre ha perdido su cuerpo, también se le niega la imagen. Y no hay nada más que el cuerpo de la imagen y la imagen del cuerpo. La imagen al fin crea nuestro cuerpo y el cuerpo segrega imagen, como el caracol segrega formas en espiral inmóvil, que es el cielo silencioso de los taoístas. Así como para Descartes no hay nada más que pensamiento y extensión, para mí no hay nada más que cuerpo e imagen. Y lo único que puede captarlo es la poesía y por eso me desespero ante la inferioridad que la recorre en los tiempos que sufrimos y lloramos.&lt;br /&gt;Aquellos tiempos en que la poesía fundaba la casa de los dioses o aquellos otros en que luchaba por la belleza a la orilla del mito, que vivía en la catedral animada de todas las irisaciones, desde el rosetón pitagórico hasta los cultos de Mitra, o en los que Shakespeare dominaba todo el bosque medieval, han pasado. Hay que llevar la poesía a la gran dificultad, a la gran victoria que partiendo de las potencias oscuras venza lo intermedio en el hombre.&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;-Hay que volver al enigma- comenzó a decirle a Fronesis-, en el sentido griego (extra et manifestum), es decir partiendo de las semejanzas llegar a las cosas más encapotadas. Hay que volver a definir a Dios partiendo de la poesía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También la vuelta al jeroglífico, o sea a la sagrada escultura. En lugar de la letra, que llega a ser muy aburrida, se puede emplear el jeroglífico. Así, el simple dibujo de una palma, por la comparación de sus hojas con los rayos del sol, significa un planeta cercano, porque no entrega su fibra a su pesadumbre significa el himno de la victoria. Alude también a la Judea por ser muy germinativa por esos lugares.&lt;br /&gt;Hay que acudir a los emblemas. No debe llevar la poesía sus banderolas para ser reconocida entre remolinos humeantes? Debe llevar muchas figuras para que su aviso no se reseque. Todas las derivaciones de la expresión hacha encendida, que lo mismo significa el renunciamiento que la plenitud fálica. Y puede ser también todo lo que nos agobia y mortifica. Pero nada más fascinante que el poema mudo, formado de figuras que se vuelven sobre sí mismas y se queman como la cera. Decir soldado y ya aludimos a dos prodigios: el sol y los dados. Se lee al derecho y al revés, por el centro de la esfera, en el túmulo.&lt;br /&gt;Pero lo que sí es una obligación es llevar la poesía al laberinto donde el hombre cuadra y vence a la bestia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Licario le transmitió a Cemí un conocer que él llamaba curso délfico y Cemí lo conversó contigo, es decir, se hizo visible. Y eso es lo que  yo te voy a enseñar y después te diré cómo podrás ver a tu madre. Licario tenía el convencimiento de un conocimiento oracular en el que cada libro fuera una revelación, con eso se evita el fárrago de lecturas innecesarias en que caen los adolescentes. El concepto romántico y erróneo de que del error de esas lecturas sobrantes tiene que ser superado por el que oye la palabra de los iniciados, de los que han sabido hacer su camino y comprendido el Eros estelar, el wu wei de los chinos. Cada libro debe ser como una forma de revelación, como el libro que descifra el secreto de una vida. La primera parte del curso délfico se llamará obertura palatal, tiene por finalidad encontrar y desarrollar el gusto de la persona. ¿Cuáles son los libros que dejan en nosotros una nemosine creadora, una memoria que esté siempre en acecho devolutivo?&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;-Cada uno de esos estante comprende una parte de la sabiduría- dijo Editabunda- La primera despierta el paladar de curiosidad por aquello que cada cual tiene que hacer suyo, estableciendo entre él y el curso una continuidad inagotable. Tienes que venir días sucesivos y reconocer el nombre de esos libros que actúan como regidos por la gracia. El segundo estante comprende lo que yo llamo el horno transmutativo, el estómago del conocimiento, que va desde el gusto al humus, lo que los taoístas llamaban la transmigración pitagórica con burla de los budistas, a la materia signata de que hablaban los escolásticos, a la materia que quiere ser creadora. Se comprueba que la materia asimilada es germinativa y la semilla asciende hasta la flor o el fruto. La tercera parte que trata del espacio tiempo, con lejanas raíces en las bromas lógicas de los megáricos o en el mundo aporético o eleático. Adquirir un espacio donde el hombre convierte en un cristal pineal su circunstancia, el espacio exterior o exterior, como si toda interrupción o ruptura de la comunicación se rompiese para vivir nuestro verdadero enigma. Se burla también del tiempo, pues acerca la vida a la muerte y la muerte en la vida, gravita el cielo hasta la tierra y levita la tierra hasta el cielo.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;- Esa tercera etapa- volvió a decirle-, el paso del horno transmutativo al tiempo aporético se precisa por aquello que ya tú le oíste a Cemí, de que al chocar con pasión de súbito dos cosas, personas o animales, engendran un tercer desconocido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-8803563539294199629?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/8803563539294199629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/8803563539294199629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2009/02/fabrica-de-metaforas-y-hospital-de.html' title='Fábrica de metáforas y hospital de imágenes. Oppiano Licario. José Lezama Lima'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-2300544181691358117</id><published>2008-12-20T17:18:00.000-08:00</published><updated>2008-12-20T17:40:42.489-08:00</updated><title type='text'>No hay palabras: "Hay cadáveres".  Luis Felipe Fabre</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desaparición de más de treinta mil personas durante la dictadura militar argentina es el hecho que subyace en el poema “Hay cadáveres” de Néstor Perlongher (1949 – 1992). Pero más que un poema sobre los desaparecidos, “Hay cadáveres” es un poema que asume su desaparición. Es un texto agujerado, horadado, raído&lt;br /&gt;En un principio el poema se presenta como una larga enumeración. Su lenguaje se irá enrareciendo a medida que avanza a través de épocas, geografías y hablas. Otros momentos históricos, otros lenguajes, otras masacres. Se trata de un listado dispar dividido en estrofas de extensión irregular pero rematadas, invariablemente, por el verso “Hay Cadáveres” que se repite a lo largo de todo el poema a manera de estribillo. La aparente rigidez de la estructura resulta extraña en un poema inscrito dentro de la órbita del neobarroso -como Perlongher tan atinadamente rebautizó con aguas lodosas al neobarroco rioplatense- que se distingue, más bien, por la proliferación y el desbordamiento verbal. El orden impuesto por la tiranía del estribillo al “libertinaje” neobarroso remite, entonces, a la opresión, y, particularmente en este caso, a la opresión de un régimen militar. “Hay Cadáveres”: tal es lo que dice el estribillo porque el orden que instaura es, literalmente, un orden basado en el terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo las matas&lt;br /&gt;En los pajonales&lt;br /&gt;Sobre los puentes&lt;br /&gt;En los canales&lt;br /&gt;Hay Cadáveres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la trilla de un tren que nunca se detiene&lt;br /&gt;En la estela de un barco que naufraga&lt;br /&gt;En una olilla, que se desvanece&lt;br /&gt;En los muelles los apeaderos los trampolines los malecones&lt;br /&gt;Hay Cadáveres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecería, no obstante, que por momentos el estribillo trastoca el mismo orden que instaura al denunciar su mecanismo criminal y su insistente repetición supondría, entonces, un gesto de resistencia. Esto puede ser cierto en un sentido, pero también puede ser cierto todo lo contrario. No es raro: la ambigüedad de sentido se anuncia desde el primer verso (“Bajo las matas”). Por una parte, el estribillo delata un país de muertos donde el asesino es el rey; por otro lado, afirmar que “Hay Cadáveres” es negar un hecho brutal: los desaparecidos. Los desaparecidos que son, precisamente, la negación de los cadáveres. Más que de ambigüedad, tendríamos que hablar, entonces, de paradoja: como los cadáveres no están en ninguna parte, están en todas partes. Por todas partes “Hay Cadáveres”.&lt;br /&gt;El poema casi no habla “sobre” los desaparecidos. Realmente, el poema habla sobre cualquier otra cosa. O mejor dicho: en el poema hablan. Porque Perlongher trama su poema hilando sus versos con frases de otros, voces escuchadas al pasar, fragmentos de conversaciones. El texto como un tejido social. En “Hay cadáveres” más que un yo lírico, habla una colectividad. Voces que en el poema hablan sobre cualquier otra cosa: tales son las conversaciones entre quienes se saben vigilados, observados, escuchados del otro lado de la pared. Perlongher escucha:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era: "No le digas que lo viste conmigo porque capaz que se dan cuenta"&lt;br /&gt;O: "No le vayas a contar que lo vimos porque a ver si se lo toma a pecho"&lt;br /&gt;Acaso: "No te conviene que lo sepa porque te amputan una teta"&lt;br /&gt;Aún: "Hoy asaltaron a una vaca"&lt;br /&gt;"Cuando lo veas hacé de cuenta que no te diste cuenta de nada&lt;br /&gt;...y listo"&lt;br /&gt;Hay Cadáveres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perlongher escucha: ¿De qué lado de la pared está? Quienes se saben vigilados no pueden hablar sobre los desaparecidos. Más aún: simplemente no pueden hablar. Entonces fingen hablar. Y, también, fingen escuchar. Fingen conversar sobre cualquier otra cosa. Sobre el clima. O hablan en clave. Porque, como en las películas de espías, hay pájaros en el alambre: líneas –telefónicas- intervenidas, cables cruzados en el Régimen del Terror. Alambres: no en balde, Alambres (1987) es el título del libro donde aparece “Hay cadáveres”. Cables, líneas, alambres: hilos de metal, conductores de energía, que pueden concluir en púas amenazantes, pero hilos a fin de cuentas. Hilos de metal que se entretejen con hilos de voz en una tela monstruosa: un tejido social en proceso de descomposición. Tela que ya se deshilacha pues treinta mil hilos le han sido arrancados. Tela de ausencias. Tela raída que alberga agujeros en su entramado: ciertamente red.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las redes de los pescadores&lt;br /&gt;En el tropiezo de los cangrejales&lt;br /&gt;En la del pelo que se toma&lt;br /&gt;Con un prendedorcito descolgado&lt;br /&gt;Hay Cadáveres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo preciso de esta ausencia&lt;br /&gt;En lo que raya esa palabra&lt;br /&gt;En su divina presencia&lt;br /&gt;Comandante, en su raya&lt;br /&gt;Hay Cadáveres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Red de pelos, rayas, alambres, hilos de voz y ausencias. Más que escribir, Perlongher teje un poema: texto en sentido amplio, tejido. Versos como estambres conformados a su vez por varios hilos que el autor toma de aquí y de allá. Entre esos hilos pueden distinguirse los cabellos. A lo largo de su obra Perlongher insiste en el cabello. El peine grasiento colmado del pelo púbico de un muchacho, el “jopo” engominado, las tías que peinan al sobrino, asuntos que pueblan otros poemas y que en “Hay cadáveres” reaparecen: “La tía, volviéndose loca por unos peines encurvados”. Pero, sobre todo, el rodete de la reina muerta: el hilo de oro: el cabello de Evita. “La despeinada, cuyo rodete se ha raído / por culpa de tanto “rayito de sol”, tanto “clarito””, escribe Perlongher en “Hay cadáveres” retomando el hilo de otro poema suyo, “Cadáver de una nación” donde apunta: “Nadie más que yo compuso sus peinados”. Evita: el cuerpo secuestrado, el cadáver embalsamado pero desaparecido y que aquí vuelve a aparecer aunque con el peinado deshecho.&lt;br /&gt;Sucede que a los muertos les sigue creciendo el pelo. ¿Es el pelo de los muertos el hilo de la conversación? ¿Es el hilo negro? Ese mechón que asoma por debajo de la puerta delata al esqueleto oculto en el armario. Por debajo de la puerta: donde el verso se agrieta. Porque entre un verso y otro, en los blancos, en el silencio, hay cadáveres. Y su cabello crece, sigue creciendo, se abre paso entre las palabras que intentan ocultarlos. Los cadáveres que son, precisamente, el hilo conductor del texto: el estribillo que entreteje unas estrofas con otras. El pelo de los cadáveres ha sido trenzado con el pelo de los vivos en una red de terror y complicidades. La muerte, que es aquí la herramienta ordenadora ejercida por el poder, forma parte indisoluble de la trama del texto-tejido social. E incluso las tejedoras -aquellas por las que la tela se reproduce y perpetúa- se deshilachan sin piedad para terminar enredadas, entramadas, entrampadas, entre esos hilos horribles:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La matrona casada, que le hizo el favor a la muchacha pasándole&lt;br /&gt;un buen punto;&lt;br /&gt;la tejedora que no cánsase, que se cansó buscando el punto bien&lt;br /&gt;discreto que no mostrara nada&lt;br /&gt;– y al mismo tiempo diera a entender lo que pasase –;&lt;br /&gt;la dueña de la fábrica, que vio las venas de sus obreras urdirse&lt;br /&gt;táctilmente en los telares -y daba esa textura acompasada...&lt;br /&gt;lila...&lt;br /&gt;La lianera, que procuró enroscarse en los hilambres, las púas&lt;br /&gt;Hay Cadáveres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El zurcido de la matrona: la reconstrucción del himen de la muchacha. Ambas mujeres quedan hilvanadas en una misma complicidad. Dentro, en la matriz, hay cadáveres. O no los hay: dentro, en la matriz, hay una ausencia. Hay miedo. En cualquier caso, la herida debe cerrarse como una tumba. Soy una tumba, dicen quienes prometen guardar el secreto. Echarle tierra al asunto: tal es lo que supone el zurcido de una falsa virginidad. Decir: aquí no ha pasado nada. Aunque se esté preñada de muerte. Pero a estas alturas del poema, ya ni la mentira salva. La muerte, que se manifiesta por la ausencia de lo que antes estaba y ya no, forma parte de la trama del texto-tejido social y lo deshilvana. Y la tela se corrompe, se abre, se agujera a pesar de los vanos esfuerzos de las costureras por remendarla: “La amiga, cosiendo sin parar el desgarrón de una “calada””.&lt;br /&gt;A medida que avanza el poema, el lenguaje y las imágenes se tornan cada vez más violentos y revulsivos. El texto se va desgarrando: la sintaxis se quiebra, el discurso se vuelve aún más fragmentario y algunas palabras se desintegran. Faltan letras a la usanza de la censura: “le abren el c... para sacarle el chico”. El texto censurado: el párrafo tachado, la hoja cercenada, el libro quemado: el texto torturado y el texto desaparecido. La censura, y de un modo más refinado la autocensura, supone la intervención opresiva de un régimen ajeno a la escritura en la escritura. Un poder que se impone en el cuerpo verbal en contra de la voluntad del texto. Una especie de violación: al abrirle “el c...”, le abren, literalmente, un agujero a la palabra. Más agujeros: “en esa c... que, cómo se escribía? c... de qué?” “C” tal vez de concha o coño o culo: orificios, heridas abiertas, desgarraduras que las matronas no alcanzan ya a suturar. Les falta hilo. Les faltan letras. Pero más aún: faltan palabras. De pronto faltan las palabras y las frases quedan truncas como vidas sajadas de golpe:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy aquél que ayer nomás...&lt;br /&gt;Ella es la que…&lt;br /&gt;Veíase el arpa...&lt;br /&gt;En alfombrada sala...&lt;br /&gt;Villegas o&lt;br /&gt;Hay Cadáveres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hilo de la voz se quiebra. La conversación se interrumpe. El texto se deshilacha. Pero también es a través de esos agujeros que aquello que no es poema entra en el poema. ¿La Historia, el mundo, la realidad? A través de los agujeros acallados, Perlongher parodia a la censura y la opresión y los transgrede: “Era callar contra todo silencio”. Perlongher interroga a la poesía horadándola, y desde los agujeros donde el texto calla, cuestiona lo que no es texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ven, se los despanza divisantes flotando en el pantano:&lt;br /&gt;en la colilla de los pantalones que se enchastran, símilmente;&lt;br /&gt;en el ribete de la cola del tapado de seda de la novia, que no se casa&lt;br /&gt;porque su novio ha&lt;br /&gt;….........................!&lt;br /&gt;Hay Cadáveres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta estrofa un verso ha desaparecido. No, no es cierto: el verso permanece, albergando la ausencia de la palabra o las palabras desaparecidas. Cabría preguntarse si la palabra que ha desaparecido no es, precisamente, la palabra “desaparecido”. Así: la novia, que no se casa / porque su novio ha / desaparecido. Sin embargo, decir que la palabra ha desaparecido resulta, al menos, bastante inexacto, pues es difícil saber si en ese verso alguna vez hubo palabras. Lo que sí puede afirmarse es que, según la naturaleza verbal del poema, allí, en el verso, donde uno esperaría que hubiera palabras, no las hay. Uno esperaría: el lector, como una novia, espera. Después de tantas palabras, el lector espera más palabras, pero no llegan porque han “........................!” Y la novia se queda vestida. Lo que en ese verso desaparece es un discurso verbal: una historia de amor. El agujero textual del novio que estaba en un verso y al siguiente ya no. El paso de la palabra a la no palabra.&lt;br /&gt;A través de ese verso Perlongher subraya la ausencia de la palabra, le deja su hueco, respeta el lugar que no ocupa. El verso está construido a base de puntos, es decir, de silencios, y termina con una exclamación muda. De silencios: ¿el silencio del duelo, el silencio del cómplice, el silencio del susto, el silencio de la censura, el silencio de quien ya no está? En cualquier caso, no se trata de un silencio neutro. La ausencia de la palabra y el sonido resulta visualmente significativa. Es la imagen de una desaparición. Como cuando uno jala el hilo medio suelto de alguna ropa y al extraerlo queda, en la tela, la línea punteada: los puntos vacíos que alguna vez fueron costura. El verso es, entonces, un dibujo que mudo exclama por lo que no está: no un retrato, sino la súbita silueta de una de las ausencias en las que “Hay cadáveres” se va deshilachando.&lt;br /&gt;Como si un agujero fuera creciendo, una ausencia que todo lo carcome, en la penúltima estrofa parece que ya no queda nada ni nadie. La estrofa está compuesta por cuatro líneas punteadas: cuatro versos que trazan la imagen de la desolación. Así como hay pueblos fantasmas, ésta es una estrofa fantasma que ninguna palabra habita. Pero hasta allí llega la voz de una mujer que interroga a los fantasmas, a esa nada y a ese nadie, desde el primero de los dos versos con los que se cierra el texto. Perlongher abre agujeros como un cuestionamiento del poema que es, en última instancia, un cuestionamiento del mundo. La pregunta que la mujer formula es un cuestionamiento de ese cuestionamiento, pero, sobre todo, una negativa a creer en lo que sus ojos -y los ojos del lector- observan en esa penúltima estrofa que no por evidente resulta menos insoportable:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;..............................................&lt;br /&gt;..............................................&lt;br /&gt;..............................................&lt;br /&gt;..............................................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nadie?, pregunta la mujer del Paraguay.&lt;br /&gt;Respuesta: No hay cadáveres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No hay cadáveres”: la inesperada aparición del “no” supone la abolición del orden que el estribillo “Hay cadáveres” había instaurado a lo largo del poema. Su efecto es retroactivo y todo el texto parece deshilarse en nada. Una estructura se derrumba. A través de la negación un régimen se derrumba, el orden de la tiranía concluye, pero no así el terror. El terror continúa. Va en aumento. Crece. Lo abarca todo. “No hay cadáveres”: más que terminar, el texto desaparece: cadáver negado. Queda tan sólo una ausencia brutal. No hay palabras. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Extraído de &lt;em&gt;"&lt;strong&gt;Leyendo agujeros. Ensayos sobre (des)escritura, antiescritura y no escritura&lt;/strong&gt;"&lt;/em&gt; de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Luis Felipe Fabre&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Fondo Editorial Tierra Adentro. México. 2005.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Luis Felipe Fabre&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (ciudad de México, 1974). Su obra ha sido reconocida con el Premio Plural y con el Premio Punto de Partida. Ha publicado los libros de poemas "Vida quieta" (2000), "Una temporada en el Mictlán" (2003), "Cabaret provenza" (2007)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-2300544181691358117?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/2300544181691358117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/2300544181691358117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/12/no-hay-palabras-hay-cadveres-luis.html' title='No hay palabras: &quot;Hay cadáveres&quot;.  Luis Felipe Fabre'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-4330061036506626487</id><published>2008-11-16T08:09:00.000-08:00</published><updated>2008-11-28T15:38:59.303-08:00</updated><title type='text'>poesía chilena</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#66ffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#66ffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Marjorie Dávila&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/uYoBebYxGgg&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Arrepentimiento&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estoy muy arrepentida de haber deseado un pico. Me parece escalofriante haber aspirado a que la testosterona me recorriera las venas, y me llenara de violencia. Estoy espantada de haber querido pensar con la otra cabeza y haber anhelado secretamente tener a una mina chapándomela, mientras yo le decía con desprecio te gusta mi pico perra?, mientras la miraba desde arriba y le empujaba la cabeza para que me la chupara más profundo, mientras ella sentía arcadas, para terminar en ella, en su garganta, en su cara, para manchar sus rasgos de india con mi jugo, para restregar mi pene por su rostro, para dejarla hedionda y tragando pelos. Me desacredita como merecedora de un pico el hecho de que esto último no lo haya pensado yo, sino que lo haya vivido. Una noche en que quise ser inerte, una noche en que me convertí en la señorita sí, una noche en que no tenía ganas de conversar. Así me enteré de que el amor es pornografía! Esa noche me dijeron te amo, pero yo escuché una amenaza de muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Matinal&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Señor dueña de casa&lt;br /&gt;apague la tele y tóquese&lt;br /&gt;engañe a su pareja consigo misma&lt;br /&gt;Necesito que las copas de los ricos&lt;br /&gt;estén tan llenas que chorren a los pobres&lt;br /&gt;Necesito que usted sea la más rica&lt;br /&gt;para que chorree amor a mi pueblo seco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Diego Ramírez&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/l0THMM8gOGY&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;"Brian, el nombre de mi país en llamas"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus ojos hermosos la patria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brian,&lt;br /&gt;Vamos a escribir nuestra historia de amor en llamas&lt;br /&gt;Y nadie en este país&lt;br /&gt;Va a saber que estamos amándonos&lt;br /&gt;Desesperadamente en septiembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brian,&lt;br /&gt;Vamos a escribir juntos&lt;br /&gt;Esta declaración encendida de nuestros cuerpos&lt;br /&gt;Apilados con furia en estas noches frías.&lt;br /&gt;En estas bocas muertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Septiembre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un país cercado&lt;br /&gt;Hay rejas en las calles&lt;br /&gt;Hay una ciudad sitiada por el miedo de los nuevos poderes de estado&lt;br /&gt;Hay una ciudad enmudecida por la renuncia&lt;br /&gt;Por el recuerdo de la rabia&lt;br /&gt;Y la rabia y de nuevo la rabia&lt;br /&gt;Y es necesario absolutamente que esa rabia&lt;br /&gt;sea el campo de batalla&lt;br /&gt;y el fuego&lt;br /&gt;y tu nombre&lt;br /&gt;y mis amigos más jóvenes&lt;br /&gt;sobre las vigilancias represivas&lt;br /&gt;Y los poderes pactados&lt;br /&gt;No es que niegan el dolor&lt;br /&gt;Es solo la crueldad de sabernos concientes y sensibles&lt;br /&gt;Con nuestras violencias de niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario ver a mi país en llamas&lt;br /&gt;A toda una ciudad brillando en la periferia nocturna de la memoria&lt;br /&gt;Quiero ver encendida todas las noches de Chile&lt;br /&gt;Villa Francia, Peñalolen, La Victoria&lt;br /&gt;Quiero ver derretirse de rabia las calles&lt;br /&gt;Las guerrillas hermosas del no olvido&lt;br /&gt;Hay que seguir incendiando mi país entero&lt;br /&gt;Hasta que no se olvide y no se renuncie&lt;br /&gt;A los nombres faltantes en la historia de Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero ver mi país en llamas&lt;br /&gt;Hasta que la coordenadas encendidas de mi corazón&lt;br /&gt;sigan tejiendo rebeldías en septiembre&lt;br /&gt;porque duele la patria por el borde&lt;br /&gt;Y por el cielo&lt;br /&gt;Y las faltas rebeldes&lt;br /&gt;Y el recorte&lt;br /&gt;Y el apellido distante&lt;br /&gt;Y las llamas simbólicas&lt;br /&gt;sobre el registro enloquecido de un pueblo .-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brian, ya no hay sangre, miro tu marquita fatal en los labios y luego los beso como reconciliación e inicio y te prometo que no te va a pasar nada esta noche, confía en mi, aunque no confíes, tratare de cuidarte un poquito de esa marca y del abuso, porque nunca mas me llamaste, y porque nunca mas hablamos, yo pensé que te habías aburrido de mí y yo pensé lo mismo, y entonces a ciegas escapamos a la única disco abierta, los amigos afeminados agitan el ritmo y nosotros casi no bailamos, en un rincón espantoso nos abrazamos, me cuentas que tus mejores notas son en inglés, entonces me traduces el tema nuevo de Shakira rubia que no te gusta tanto y a mi tampoco, los dos la preferimos gordita y colombiana, también me cuentas del trauma escolar, y yo te pido disculpas porque no entendí nada la última noche juntos. Tú me tocas el pelo, mis largas mechas son tuyas, están en tus dedos y después en tu boca, esa imagen es el cierre y la manera de decirte por favor ándate conmigo, encerrémonos en ese desierto blanco que ya conoces, y si quieres muérdeme, y si quieres quiéreme, pero hagamos del estar juntos una posibilidad, y corremos, subimos de ese subterráneo y trafico homosexual que delimita con la iglesia San Francisco, corremos y arrancamos de las travestís maltratadas y celosas que nos gritan cosas, porque aun tenemos las piernas jóvenes y el deseo armadito y formal. No tengas miedo, Brian, de esas jirafas pobres que se suspenden en los autos con formalina. Es un país violento este, arrancamos en un taxi, nos encerramos, volvemos al inicio, mi prueba de amor esa noche, era no tocarte y aprender a resistir de amor durmiendo a tu lado, porque habías estado desde las siete de la mañana vendiendo cubanitos, y entonces morías de sueño, y en mis brazos, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOS HACEMOS LOS VALIENTES&lt;br /&gt;PERO ESTAMOS MUERTOS DE MIEDO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No somos héroes,&lt;br /&gt;No somos los más lindos de la fiesta&lt;br /&gt;Pero pertenecemos a un sangramiento&lt;br /&gt;A un acoplado múltiple de la protesta&lt;br /&gt;A un llanto inicial.&lt;br /&gt;Estamos juntos por el abuso&lt;br /&gt;Por la violencia de su casa, sus padres, su educación.&lt;br /&gt;Estamos juntos&lt;br /&gt;Por la sobrevivencia y el abandono.&lt;br /&gt;Es amor, pero de otra forma&lt;br /&gt;Mira como allá afuera&lt;br /&gt;Una estrella de ira&lt;br /&gt;Llega desde el cielo&lt;br /&gt;A borrar las líneas blancas de la calle&lt;br /&gt;Mira como esa corona de neumáticos&lt;br /&gt;Irradia una noche perfecta / brillante&lt;br /&gt;Temblorosa y efectista&lt;br /&gt;Para la guerra y el pueblo.&lt;br /&gt;Mira por este rincón&lt;br /&gt;Como se transforma la ciudad y el silencio&lt;br /&gt;En la historia reciente&lt;br /&gt;En la cicatriz&lt;br /&gt;Y en nuestros miedos.&lt;br /&gt;Ven, acércate&lt;br /&gt;Déjame contarte una historia&lt;br /&gt;Que empezó hace treinta y cinco años&lt;br /&gt;Déjame contarte sobre las llamas&lt;br /&gt;Y esa noche en que jugamos a mordernos&lt;br /&gt;Por cada disparo al aire&lt;br /&gt;Que nos agitaba el cuerpo&lt;br /&gt;Que nos hacia provocar un pequeño roce&lt;br /&gt;Menos dulce, cuando te escondes en mis brazos&lt;br /&gt;Y escribo con los dedos en tu pelo&lt;br /&gt;Un poemita agressor&lt;br /&gt;Mientras te escucho dormir&lt;br /&gt;Mientras escucho el susurro sin lengua&lt;br /&gt;Que me recorta tu baba infinita&lt;br /&gt;Penetrando descaradamente tu corazón casi anarquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjale la noche a los más valientes&lt;br /&gt;A todos esos promiscuos&lt;br /&gt;Que incendian las calles y mi pelo&lt;br /&gt;Déjalos con sus sobreprotecciones&lt;br /&gt;Latinas y desesperadas&lt;br /&gt;Déjalas que se besen y se muerdan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjalos&lt;br /&gt;Que se muerdan en la costanera&lt;br /&gt;Y se desvistan detracito de un árbol&lt;br /&gt;Abajito del puente&lt;br /&gt;Encimita del césped&lt;br /&gt;A la vereda siguiente de mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjalos que se la muerdan&lt;br /&gt;Solos, parados, recostados, de rodillas, inclinados&lt;br /&gt;con la punta, con el borde, con la marca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjalos que se corran y se les derrita&lt;br /&gt;la madre en las manos&lt;br /&gt;Déjalos que se enfermen&lt;br /&gt;que se mueran de amor&lt;br /&gt;Y resistan&lt;br /&gt;Que sean una barricada venérea del cariño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te pido una patria nueva,&lt;br /&gt;no te pido que me cambies la historia&lt;br /&gt;solo quiero que nos encerremos&lt;br /&gt;durante todo septiembre&lt;br /&gt;a devorarnos y hacernos los felices&lt;br /&gt;sobre las cuatro paredes blancas&lt;br /&gt;de mi hospital carnicero&lt;br /&gt;no se trata de curar las heridas de guerra&lt;br /&gt;se trata de volver a herirse&lt;br /&gt;hacerse daño&lt;br /&gt;morder las piernas, marcas los brazos&lt;br /&gt;se trata de dolernos todo este tiempo&lt;br /&gt;mientras los chicos juegan&lt;br /&gt;a escribir con fuego a dos cuadras de este encierro.&lt;br /&gt;Es prescindible que estemos juntos&lt;br /&gt;que en algún momento&lt;br /&gt;la barricada de nuestros cuerpos abrazados&lt;br /&gt;y en llamas&lt;br /&gt;crucen la masculina guerrilla de dos puntas ancladas&lt;br /&gt;susurrándose cerca&lt;br /&gt;punteando las costillas, el camino sin pelos&lt;br /&gt;la fijeza, el porte, el chillido, mi amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brian,&lt;br /&gt;No te pido una patria nueva&lt;br /&gt;Solo quiero ver toda esta zona&lt;br /&gt;La de allá afuera&lt;br /&gt;Lo que se ve por las ventanas&lt;br /&gt;todas las calles cercanas&lt;br /&gt;Las coordenadas&lt;br /&gt;Y las limitantes&lt;br /&gt;Sean incendiadas&lt;br /&gt;En tu nombre y el de tus compañeros menores.&lt;br /&gt;No tiene que ver con tu madre&lt;br /&gt;Ni con mi amor&lt;br /&gt;Ni como mi manera de hacer poesía con las bocas&lt;br /&gt;Es solo, la manera terrible&lt;br /&gt;De querer hacer de tu nombre mi país en llamas&lt;br /&gt;Es solo la manera siniestra&lt;br /&gt;De hacer de tu vida&lt;br /&gt;Mi historia de amor en septiembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Roxana Miranda Rupailaf&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/oRr3JQ7_3r8&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Invocación al Shumpall&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1&lt;br /&gt;Cuando llegaste el océano detuvo sus oleajes.&lt;br /&gt;Los peces comenzaron a mirarme.&lt;br /&gt;Y allí,&lt;br /&gt;en el lugar donde aparecen y desaparecen los náufragos&lt;br /&gt;surgiste como un faro&lt;br /&gt;y alumbraste hacia atrás&lt;br /&gt;las noches del círculo en espera.&lt;br /&gt;Yo comencé a correr por las orillas&lt;br /&gt;y me arrojé a las sales&lt;br /&gt;para buscar tu cuerpo plateado entre las algas.&lt;br /&gt;El mar se ha convertido en un jardín de estrellas&lt;br /&gt;sudadas de encenderse con el roce.&lt;br /&gt;Voy a hundirme en esta ola que es tu nombre.&lt;br /&gt;Voy a hundirme en esta ola que es tu nombre-te dije-&lt;br /&gt;y nos llenamos,&lt;br /&gt;desbordados,&lt;br /&gt;atorados de luciérnagas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;Él vino hacia mí&lt;br /&gt;en la tercera ola.&lt;br /&gt;Vestido de las flores marinas&lt;br /&gt;que navegan en el vientre de la madre.&lt;br /&gt;Pez de plata me trajo entre las manos.&lt;br /&gt;Fue de ofrenda la trizadura que hicimos en el vientre.&lt;br /&gt;Una estrella de sal hice en el agua.&lt;br /&gt;Fue de sacrificio.&lt;br /&gt;Él llegó hasta aquí en la tercera ola&lt;br /&gt;Y dibujo su arco-iris en el cielo.&lt;br /&gt;Nunca pude borrarlo de mi sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3&lt;br /&gt;Abiertas las lunas sobre el barco&lt;br /&gt;de las fiestas.&lt;br /&gt;Blanco es el niño en el círculo&lt;br /&gt;que lo devuelve al llanto&lt;br /&gt;y a la inocencia de verse repetido&lt;br /&gt;en los ojos de la madre.&lt;br /&gt;El sabe que son tres los arco-iris&lt;br /&gt;que pasan por mi sangre.&lt;br /&gt;El sabe y lo repite con su oleaje.&lt;br /&gt;Para él abro este mar&lt;br /&gt;Para que pasen&lt;br /&gt;sus caballos por la sal&lt;br /&gt;y no se ahogue.&lt;br /&gt;Blanco,&lt;br /&gt;transparente,&lt;br /&gt;es el niño que gira diez veces&lt;br /&gt;en círculo a la izquierda&lt;br /&gt;Repite el mismo movimiento&lt;br /&gt;Y yo extasiada&lt;br /&gt;comienzo a morderle en cuatro lenguas.&lt;br /&gt;Y son tres los arco-iris que él me sabe&lt;br /&gt;Y son cuatro los colores que hay adentro&lt;br /&gt;Y él todo lo sabe por presagio&lt;br /&gt;por sueño venido y repetido.&lt;br /&gt;Vaticinio de lunas cayendo en las almohadas&lt;br /&gt;del niño atravesado por los peces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4&lt;br /&gt;Regreso al mar.&lt;br /&gt;A la roca dura donde las olas rompen su corazón&lt;br /&gt;contra la Niebla.&lt;br /&gt;Le pregunto a la piedra si ha visto tu cuerpo&lt;br /&gt;flotar en el agua.&lt;br /&gt;La piedra señala mis ojos y el sueño en que me afiebro.&lt;br /&gt;Diez son las noches en que sacudes la sal.&lt;br /&gt;La espuma blanca de tus líquidos yo bebo&lt;br /&gt;y trizo el agua.&lt;br /&gt;Los peces que tú llevas adentro&lt;br /&gt;conocen mis olores y el aire derramado&lt;br /&gt;por los cuerpos del naufragio.&lt;br /&gt;Diez son las noches&lt;br /&gt;en que tú sudas la sal&lt;br /&gt;Yo soplo y aspiro el aliento en los espejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;De esta orilla, conozco los gritos.&lt;br /&gt;Los desgarros de las algas que se avientan desde el fondo&lt;br /&gt;como si de un abrazo explotaran las vísceras&lt;br /&gt;y el cuerpo se esparciera por el agua&lt;br /&gt;cosido de las sales&lt;br /&gt;Navego adentro de los ojos&lt;br /&gt;Mojada voy de las mieles del éxtasis.&lt;br /&gt;Yo bailo alrededor de tus cabellos.&lt;br /&gt;He pronunciado tu nombre en el círculo de los sacrificados.&lt;br /&gt;Mi corazón ha visto el filo del cuchillo&lt;br /&gt;haciendo cruces en la sangre.&lt;br /&gt;El agua vuelve azul lo rojo&lt;br /&gt;Sudo encima del arco-iris soñado&lt;br /&gt;Una familia de ballenas me acompaña en estos viajes.&lt;br /&gt;Observo mis orinas y estás tú&lt;br /&gt;en esa sal que hace mi cuerpo y que bebemos.&lt;br /&gt;Es de es esta orilla que conozco los gritos,&lt;br /&gt;tu canto de sireno.&lt;br /&gt;Melodía por la cual cuatro veces cruzo el mar con mis ofrendas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Paula Ilabaca&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/VWuQTe4KzsE&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Completa&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;: &lt;a href="http://www.letras.s5.com/pi150904.htm"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;leer acá&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;La perla suelta &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(fragmento)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;con una de las yeguas agarrada de una madeja negra, brillante, que la perla llevaba tras de sí, comenzó su tiraje desaforado, calcado en negro, terrible. el primero en caer sería el rey. el rey y su reflujo, su celibato, su denso mantenimiento, su opacidad. los coros no cesan, no paran su canción. la perla se relame los dientes, aguda, punzante. tendrá que caer. las quemadas se retuercen en la ira helada que las vio morir. la suelta no para de llorar desde que vio partir a esta otra. y la perla recorre la ciudad en su búsqueda. el rey duerme con los ojos abiertos. se incorpora. se queda quieto en su noche, pensando en las aristas, en los filos de la joya que viene por él. y la perla es una pura forma atosigada de preguntas, de detalles de su parir, del recuerdo de cómo la miraba la suelta cuando se puso en sus dos piernas y salió de la casa, sin avisos, sin decir nada a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y esta es la cadena de oro. y este es mi corazón. nada más hay en estos caprichos, no encontrarás nada más, decía la suelta mientras se quedaba alimentando a las yeguas, dándoles leche, manipulando la miel. estriada, histérica, llena de volutas extraidas de las últimas digestiones, de las últimas arcadas que había ido guardando por ahí. esta es mi cadena, repetía como en un rezo, esta es mi cadena, y este es mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Héctor Hernández Montecinos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/dsdSazSki1M&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡Lloran!,&lt;br /&gt;¡lloran!,&lt;br /&gt;¡lloran mis muñecas lloran!&lt;br /&gt;hilos rojos escurriendo a mis pies&lt;br /&gt;que van volviéndose listones&lt;br /&gt;de un manto rojo en el que dormiré... *&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;GLORIA TREVI ........&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.......................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NO!&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;[ o las categorías visuales de la gloria trágica 0 ]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Santiago: Ediciones del Temple, 2001, 97 p.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hacer arte es hacer lenguaje, amados míos,&lt;br /&gt;lenguaje extraño, trunco, espantoso, deforme,&lt;br /&gt;dinámico, flexible y claro como un río&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;PABLO DE ROKHA.............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No a las respetables putas de la belleza / No a los distinguidos perros de la poesía / Nosotros hemos cantado a nuestra generación sin lograr despertarlos del miedo / Nosotros hemos jugado a ser palabra derramando a tiros el desenfado sobre las cabezas de los boquiabiertos que nunca imaginaron un arrebato como este para la poesía y para lo que se vive de ella / Hemos desvestido a las muñecas con fuego y voz propia / Hemos desasistido por ellos nuestra lógica y nuestro pudor / Porque cuando los dioses se quedan en silencio los desiertos de atacamas del mundo florecen hacia adentro de los ojos / Ya no queremos ser más ciegos / Buscamos luchar contra la desesperación del tiempo y los demonios del poder / Pero sólo ahora hemos resuelto que la poesía es un rumor de prestidigitadores / Y que nuestros dedos son dardos / La verdad es una de las pocas mentiras que hace daño en este contexto / No escribimos artes poéticas / Leemos las coyunturas de la vida / Nos ha tocado hacer el trabajo sucio / Destrancar las alcantarillas llenas de guaguas rancias porque en las camas de mi casa los durmientes no cesan de crecer y me aprietan y no me dejan escribir y dicen que estamos mal muy mal / La honestidad está desnuda / Sangra por la nariz y el culo / Estamos llamados a ser más que los primeros continuadores / Nuestros sudarios son seminarios / Nadie quiere tocarnos / Mis amigos no tienen más de 22 años / Y conocen la ambigüedad de las miradas / Conocen la alucinación de las esferas / Conocen el destierro de la estirpe / Conocen a los sobrevivientes de 17 años en llamas / Conocen el fascismo / Conocen la dictablanda / Conocen el alcohol después del Amanecer / Niñitos danzando alrededor de la luna / Corazón cobertizo / Corazón sagrado de los rebeldes / Corazón sagrado y herido de los homosexuales / Nuestra vida está quebrada / Todos los géneros son una convención que no necesitamos / De un día para otro un puñado de mestizos resplandecientes apareció desde los rincones más inhóspitos de Vergüenza Nacional / Mis amigos pintan las calles con sangre semen y llanto / Mis amigos hacen música con los restos de la linda república de rodillas / Mis amigos ocupan las casas para la cultura y los persiguen / Mis amigos no escupen para el cielo porque ya no confían en él / Mis amigos hacen videos grabando la realidad / Mis amigos tienen nombres de santos pero es una graciosa coincidencia / Mis amigos hacen de la vida una performance para no irse a la mierda / Mis amigos son testigos de las revoluciones sensuales / Mis amigos conocen los paisajes de chile por el ácido / En los rincones de la ciudad hemos peleado nos hemos emborrachado nos hemos amado / Nos han insultado por ser menos mediocres que nuestros padres / Hemos multiplicado las divisiones / El pasado es una excusa para ser más cobarde / Mis amigos son pobres de la calle de la noche / También hay hombres que se suicidan entre mis amigos / Y los locos no están solos / Pero nos tenemos a nosotros y tenemos poesía / Por eso celebramos que estamos juntos anunciando el devenir de nuestros deseos / Lo peor que podría pasar es callarnos poco a poco / Caernos enredarnos en el mismo galope / Hombres-mujeres-caballos / Estamos viviendo el luto de nuestro tiempo / No a las respetables putas de la belleza / No a los distinguidos perros de la poesía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo les pregunto&lt;br /&gt;acaso es muy divertido&lt;br /&gt;ver cómo un travesti&lt;br /&gt;con Síndrome de Dawn&lt;br /&gt;se introduce una lima por el ano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En La Manicomia hay un río que se llama Océano Pacífico&lt;br /&gt;y una ciudadela que se llama Latinoamérica&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En La Manicomia niños enfermos terminales en las calles muriendo por televisión Los que tienen un poco más de buena estrella que consiga la beneficiencia de una patria caída en bancarrota Ser drogadicto no es un privilegio posmoderno Los enfermos dirán algunos deben producir pena no miedo Ser borracho tampoco es un triunfo del desdén Las avenidas son hospitales vacíos donde la muerte entra y sale de las tiendas Y muchos asegurarán que el vector del agente causal que elevó la morbilidad de las endemias ciudadanas en los más diversos grupos etarios fue la escasa profilaxis de sus propias mentes pero siguen muriendo al amanecer en La Manicomia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acá las chicas oyen a las estrellas mexicanas&lt;br /&gt;los chicos juegan a ser bovinos&lt;br /&gt;pero todos&lt;br /&gt;absolutamente todos&lt;br /&gt;somos una Santísima Trinidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay espejos hay noche&lt;br /&gt;estrellas y aurora boreal&lt;br /&gt;fenómenos celestes y cuerpos&lt;br /&gt;tantas tantos&lt;br /&gt;me estoy sintiendo&lt;br /&gt;un puerco&lt;br /&gt;un maldito puerco&lt;br /&gt;un puerco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;M&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;N&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;C&lt;br /&gt;O&lt;br /&gt;M&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;E&lt;br /&gt;S&lt;br /&gt;U&lt;br /&gt;N&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;L&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;R&lt;br /&gt;G&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;Y&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;N&lt;br /&gt;G&lt;br /&gt;O&lt;br /&gt;S&lt;br /&gt;T&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;F&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;J&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;D&lt;br /&gt;E&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;N&lt;br /&gt;G&lt;br /&gt;U&lt;br /&gt;S&lt;br /&gt;T&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;A&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos decían las 3 Marías&lt;br /&gt;María Thalía&lt;br /&gt;María Lynda&lt;br /&gt;María Paulina Rubio&lt;br /&gt;estamos en la noche&lt;br /&gt;pudriéndonos de risa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si me hicieran reina&lt;br /&gt;en Recoleta tocaría el cielo con la punta de la lengua&lt;br /&gt;y cuando llegara el invierno&lt;br /&gt;no permitiría que mis paisanos se murieran de risa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este preciso momento estará la María Paulina Rubio&lt;br /&gt;contándole a los del sector B&lt;br /&gt;las 4 Nobles Verdades sobre la Enfermedad del Amanecer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me miren a mí&lt;br /&gt;es la santidad de mi vulva la que los hace felices&lt;br /&gt;y les da vida eterna&lt;br /&gt;no yo&lt;br /&gt;la zorrita&lt;br /&gt;la Divina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero que la vagina de la Divina&lt;br /&gt;esté pintada en todos los frescos de las catedrales del Mundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no me llamo Walter González Soto&lt;br /&gt;aparezco en la noche como si fuera de televisión&lt;br /&gt;me conocen por María Thalía&lt;br /&gt;mi Síndrome es fatal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enfermo está mi culo&lt;br /&gt;de tanto restregarme en las capillas&lt;br /&gt;pidiendo por mi violador&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me caen los dientes&lt;br /&gt;me estoy poniendo negra y gorda&lt;br /&gt;como esa santa mapuche borracha&lt;br /&gt;que me recogió de la basura una vez&lt;br /&gt;no la segunda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo pena mucha pena&lt;br /&gt;me estoy cayendo de raja al infierno&lt;br /&gt;y es una maldita profecía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Pablo Paredes&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/nnKqQ2pbstU&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;UN HIJO ES UNA DERROTA SIEMPRE /&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;todos los hijos se llaman No Soporté Solo el Dolor/&lt;br /&gt;aclarado esto podemos conversar, amor mío:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cumplí 18 mis amigos se fueron al Servicio Militar,&lt;br /&gt;yo no fui porque estaba bendito,&lt;br /&gt;mi cuerpo se atrofió para darle espacio a mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cumplí 25 pensé que ya estaba muy viejo&lt;br /&gt;para tener un hijo,&lt;br /&gt;pensé, un hijo debe tenerse a los 15 años&lt;br /&gt;cuando los amigos ni siquiera se imaginan con un fusil&lt;br /&gt;en el Desierto de Chile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería tener hijos con mis amigos,&lt;br /&gt;pero yo estaba bendito y debía tener hijos con una mujer,&lt;br /&gt;sin embargo, yo debí haber ido al Desierto de Chile&lt;br /&gt;a tener hijos con mis amigos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL TREN A CHILE&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tú me amas con los ojos contra el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero que me vistas como mujer y que me amarres a la línea férrea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero morir dignamente.&lt;br /&gt;Quiero morder una ramita de canelo para no gritar.&lt;br /&gt;Quiero que les digas a mis amigos que hacerse ángel es una urgencia,&lt;br /&gt;que es lo que demanda nuestra cara y nuestro corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero que me amarres a la línea férrea y me veas sonreír&lt;br /&gt;como nunca,&lt;br /&gt;que me oyas cantar como nunca una canción nacional&lt;br /&gt;que no ha cantado nadie nunca&lt;br /&gt;y que llores como nunca al verme partido en dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una estela de hienas sigue cada uno de mis juegos,&lt;br /&gt;tú lo sabes.&lt;br /&gt;Este no es el lugar para hacernos tontos ni para hacernos daño.&lt;br /&gt;Esta es la línea del tren a Chile.&lt;br /&gt;Dicen que allá los niños down cuelgan de los mcdonalds&lt;br /&gt;como serpentinas de un cumpleaños interminable,&lt;br /&gt;por eso quiero morir así y tener alas y llegar volando a ese&lt;br /&gt;el país de mis sueños&lt;br /&gt;y que todo el pueblo down me mire como si yo fuera&lt;br /&gt;una estrella asimétrica de Belén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Átame fuerte y no cierres los ojos,&lt;br /&gt;quiero que me veas partiéndome por mi ilusión.&lt;br /&gt;Quiero que sientas orgullo de verme partido y santificado.&lt;br /&gt;Estuvimos tan solos de este lado que tuve que mamarte&lt;br /&gt;los lóbulos de las orejas.&lt;br /&gt;Pero al fin se acaba.&lt;br /&gt;He sido llamado por el Estado de Chile para coronar&lt;br /&gt;un cielo mongólico.&lt;br /&gt;Tuve un sueño con todo esto.&lt;br /&gt;Soñé que era mi hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientas que hablabas de cuidarme de las chaquetas negras yo&lt;br /&gt;estaba soñando en tricolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de &lt;strong&gt;Mi hijo down&lt;/strong&gt;. Black &amp;amp; Vermelho. Buenos Aires. 2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Carlos Cociña&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/-Jl6zabAAC4&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Plagio del afecto&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.poesiacero.cl/plagiodelafecto.html"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;leer acá &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Setenta y uno&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.poesiacero.cl/sieteuno.html"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;leer acá&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#66ffff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Bestias&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.lanzallamas.com/blog/2006/08/carlos-cosina/"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;leer acá&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Yanko González&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Cangas&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Alto Volta&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.letras.s5.com/yg290105.htm"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;leer acá&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Eugenia Prado Bassi&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;— EL HERMANO MENOR—&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Qué me haces que siento que me muero…&lt;br /&gt;a mis nueve, tú tenías once, eras de los hermanos el mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿qué me haces, que siento que me muero? que me agoto y ya no puedo levantarme y la luz de la mañana me encandila y me pone tan triste, ¿qué me haces, cuando éramos tan niños? ¿por qué me duele ahora la idea que me sitúa como presa única de tus movimientos feroces?, ¿por qué me besas?, me besas tanto, ¿por qué lo haces con tanta insistencia? ¿por qué me tocas?, me chupas tanto, que casi me gusta cuando lo haces y la costumbre a tus hábitos me obliga a soñarte, te sueño en pesadillas con los ojos brillantes, repasando cada movimiento que me vulgariza de tu hostilidad, ahora de crecido entiendo lo que hacías, sé que poco a poco fuiste poniéndome todo esto en la cabeza, aún así te atreves a negarnos, niegas el placer del primer día, de nuestro primer día, y yo sin poder entender cómo podrías no privilegiar entre tus recuerdos el momento exacto de ese día, cuando tú y yo, atrapados frente al espejo, enceguecíamos bajo la fuerza de extrañas imágenes, pero todo cambió de un momento a otro y pude ver cómo te instalabas en mí con inesperada certeza, me revelaste el secreto de la verdadera fuerza, ese primer día, tú y yo nacíamos para la vida, descubriendo sueños que revolotearon en nuestras cabezas, sueños de cuerpos conmovidos, anticipando los deseos que dibujarían el cómo iría dándose todo entre nosotros, pronto nos amamos sin escape, confundidos y desnudos, repletos y cercados, nuestros cuerpos crecieron, mas uno siempre escapaba indistintamente bajo el consentimiento de una suerte de misterio, como si los ángeles del cielo hubiesen advertido nuestro intenso amor en el acecho de las pupilas dilatadas del que escapa, el espacio de la infancia se hizo sofocante cuando apareció definitiva y rotunda la presencia de nuestra madre, nuestro inmenso amor, amparado bajo sus miradas y todos mis recuerdos de cuando no peleábamos, cuando nunca lo hacíamos, al ver a nuestra madre, toda ella, sonreír, fuimos creciendo, descubrí que lo que hacíamos te avergonzaba, y yo, de pudores me ponía triste y tan perdido, tú me habías iniciado y eras tú quien anteponía semejante distancia, ¿te avergüenzo? ¿te avergüenzo de mis sueños? ¿te avergüenzan estos sueños míos? aún cuando por las noches sigo el movimiento de tus labios que chupan sin tregua, cuando exhausto y sin deseos trato de quitarme la dureza y que se calme, que se me calme la dureza de ahí abajo, cuando con enorme furia chupas el músculo atrapado por tus labios, sé que todos mis sueños ahora te avergüenzan, mis labios chupan, mi boca, puedo verte huidizo resbalar adentro de mi boca, y me gritas que siga, que lo haga más rápido, y yo, no pudiendo contener la respiración agitada, voluptuosos ardemos y el deseo nos estalla, intento quedarme quieto, espero con horror la proximidad de otro de tus estallidos, tiemblo, te estremeces, nuestra infancia toda, colmada de placer, nos hará florecer, sólo tú me importas, digo, cuando me atrapas nuevamente, y en silencio me someto no sabiendo adónde avanzar, cuando cerrados los labios niegan el deseo que arde en tu boca, opuestamente me obligo y te chupo entero, cuando tú, no contento con nuestros desórdenes, vuelves sobre mí otra vez, sobre mí, una y otra vez, cuando mi madre no está y yo tengo tanto miedo de la reiterada insistencia con que me mojas, dependo, ambos dependemos de tu astucia, insaciables nuestras sensaciones se inflaman, y tú me dices que qué tiene de malo, que somos iguales, que somos hermanos y que con una vez no pasa nada, nada, juras momentos antes de dejarme repleto, luego, una vez más la distancia que me obligará a ti otra vez, y sabes que hasta me gusta cuando te pones encima mío, y empieza a gustarme cuando casi no tengo otro recuerdo más que tú, abalanzado con los labios sobre mi músculo quieto, mojado, entero mojado, el músculo mío cuando a la vez te mojo, y nos hacemos uno cuando me vuelves a asegurar que no pasa nada, bajo promesa de este pacto siniestro, y yo entonces sin poder parar cuando no me gusta porque aprendo tan rápido tus enseñanzas, entonces mi risa crece cuando tengo tanto miedo de que puedas descontrolarte, y de crecido me mojo del recuerdo de tu mirada sobre mí, hostil, cuando me dices hazlo, chúpame despacio, vamos, insistes, me violentas, sinvergüenza, dices, cuando ya me gusta, entonces sueño y en mis sueños tú y yo nos ponemos ardientes, violentos y repletos nos inundamos, arrastrándonos como animales, jalas fuerte de mi pelo, acércate, me dices, cuando a golpes sometes mi carne húmeda, si no te va a doler, cuando sobre mí jadeas, y entre los gemidos buscas, sólo un poco más, te refriegas, y se me endurece tanto que hasta puedo sentir tu furia como un dolor enorme que crece con tu insistencia, entonces me chupas y hasta me muerdes cuando me crecen los estallidos, y mi boca no se detiene cuando te excedes, dos niños, no éramos más que dos niños jugando, dos niños, que aún hoy, juegan, acércate, me susurras, sé que puedes hacerlo mejor, ¿quieres que lo intente?, digo, ¿así es cómo te gusta? y me ves decidido cuando tus gestos se desencajan, comediaremos la farsa de nuestra disputa, no fue posible la insistencia, ahora, eres el recuerdo de mis sueños y el deseo embrutecido que me duerme por las noches y entre sueños sin tregua, chupo y no paro de chupar contra tu enervada violencia, más fuerte me gritas, me aprietas, sofocas mi cabeza, tanto que hasta los pensamientos me impides, y casi no puedo respirar cuando inhabilitas mis iniciativas, me siento perdido, sé que no conseguiré volver en mí hasta que estalles y me veas caer de rodillas, sordo por tus quejidos, ¡ves cómo eres mariquita!, dirás histérico, ¡mariquita! gritarán tus gestos de burla para reforzar escandalosamente el cómo me gusta, ves cómo te gusta, ¡maricón!, y te desquitarás de todo, porque sólo yo sé como te gusta, ¡crees que me importa!, diré enceguecido, cuando huyes y niegas y te burlas en provecho del deseo tuyo, porque eres el mayor y tu poder es evidente, ¿no te gusto? diré para aliviarme, ¿acaso no te gusta conmigo?, ¡no es que no te atreves! ahora no te atreves y quieres a tu mariquita lejos, entonces grito aun cuando no puedas oírme y me aprieto contra la almohada, abrumado por tus exigencias y lloro, por las noches lloro mucho después de haber sido el perfume de tus labios salivados, lloro cuando no soporto el ardor de tanto haberte permitido esos lamidos de animal meneándomela, cuando la mamá no está, y aún puedo oír tus pequeños galopes de pies descalzos y a hurtadillas cuando te escondes, me obligas al silencio, nos escondemos, habitamos una infancia de secretos, y mi madre no hace nada más que desaparecer, casi a propósito, entonces una vez más el apuro y la urgencia con que aprovechamos el tiempo de todas sus salidas y nadie parece enterarse cuando los padres salen de la casa, nadie, cuando por los pasillos me correteas y me alcanzas, y hasta te metes en mi cama, y me tocas entero, cuando por las noches aprendo a reconocer el músculo que crece y casi no cabe adentro de mi boca toda la fuerza de tu insistencia ¡cómo ardes! me gritas, me refriegas y me chupas, una y otra vez y lo hacemos todo el tiempo, y decidido me bajas los pantalones, y me sacas toda la ropa, y yo tiemblo frente a una de tus nuevas ocurrencias, duele, cómo duelen tus ojos brillantes, cuando puedo presentir tus intenciones, y me hablas de lo mucho que deseas, y tientas tus caricias suavemente, y de agitación creces y te pones violento, actúas por instinto, ¡te amaré de todas formas! dices, te atreves incluso a prometerlo, luego el horror, el dolor intenso de tu puñalada sangrándome por dentro ¡no! grito, ¡no! vuelvo a gritar y lloro y me revuelco, cuando siento tu cuerpo encajado entero desgarrando mis tejidos ¡no! vuelvo a gritar, y casi desmayo y sólo entonces abandonas y te alejas y hasta lloras, me sabes lastimado y dices que todo estará bien y me besas y me tocas, hasta que tus labios milagrosamente calman, crecemos, el ardor cede, aprendo a disfrutarlo, ¡dime si no es exquisito! gimes, ¡exquisito! repites años después, con la vulgaridad de tu sonrisa, cuando todo yo, repleto, avanzo como puedo y me arrastro cuando tú no te detienes, nunca te detienes, entonces grito que sí, que me gusta, que me gusta mucho cuando pienso que una de estas noches me harás desaparecer, cómo odio el deseo tuyo desde siempre, cómo odio la necesidad de este secreto que te apega más a mí y como un condenado te aferras, me suplicas y sé que no mientes, y sólo entonces puedo disfrutarte destruido por los gestos de mi boca exhausta de tanto aplacar tu necesidad, el sueño nos vence, me duermo, te duermes poco antes y otra vez la necesidad te agarra y otra vez furioso y medio desnudo resbalas y sobre mí jadeas jalando de mi pelo y te enciendes y te frotas, con la precariedad de mi silencio, sé que no podré escapar, porque tu imaginación fluye, porque eres el mayor, y también el de los inventos, pero ya no tengo miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fragmento de la novela&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Objetos del silencio, secretos de Infancia,&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;De &lt;em&gt;Eugenia Prado Bassi&lt;/em&gt;, Editorial Cuarto Propio, 2007 &lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ºººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Sebastián Herrera Gajardo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cinematografía De Una Catástrofe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;[El útero artificial]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESCENA 1: NEGRO. S/T`. LA VIDA AMANECE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. .&lt;br /&gt;..&lt;br /&gt;.. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. (se escucha el llanto de un recién nacido) .. .. .. .. .. ..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CORTE [1] .¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬¬&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1] Cada CORTE es el pestañeo del ser humano: Los parpados tienen navajas&lt;br /&gt;y un parpadeo / asesina presentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;ESCENA 2: EXTERIOR. DÍA. 6 A.M. LA CIUDAD AMANECE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una paloma cae muerta al suelo. CORTE. La calle está teñida de rojo: la calle es una gran herida: el mundo hiede a herida infecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CORTE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESCENA 3: INTERIOR METRO. 7.30 A.M. LA GENTE AMANECE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El metro entra en el túnel. CORTE. Una persona se toma del pasamano. CORTE. Un feto está unido con su madre por el cordón umbilical. CORTE. El metro abre sus puertas. CORTE. La mujer abre las piernas. CORTE. El bebé nace. CORTE. La gente sale del metro. CORTE. El bebé llora. CORTE. La gente mira sus relojes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CORTE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESCENA 4: EXTERIOR. DÍA. 8.30 A.M. EL CENTRO AMANECE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un zapato toca el suelo. CORTE. Miles de zapatos tocan el suelo. CORTE. SUBTITULO: El mundo es una gran pisotada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CORTE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ESCENA 5: EXTERIOR. DÍA 9 A.M. LA CIUDAD LABERINTICA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente entra en las calles. CORTE. Una rata de laboratorio entra a un laberinto. CORTE. La gente camina por instinto / la vida es un acto reflejo. CORTE. La rata de laboratorio sale del laberinto. CORTE. RACCONTO: Una rata de laboratorio entra por primera vez al laberinto / la rata huele / busca / y sigue su olfato / hasta que encuentra la salida: en la salida hay un trozo de queso / en la salida hay un trozo de queso / en la salida hay un trozo de queso: la rata come el queso. CORTE. La rata de laboratorio entra por segunda vez al laberinto / la rata huele / busca / y sigue su olfato / hasta que encuentra la salida: en la salida hay un trozo de queso / en la salida hay un trozo de queso: la rata come el queso. CORTE. La rata de laboratorio entra por tercera vez al laberinto / la rata huele / busca / y sigue su olfato / hasta que encuentra la salida: en la salida hay un trozo de queso: la rata come el queso. CORTE. La rata de laboratorio entra por cuarta vez al laberinto / la rata huele / busca / y sigue su olfato / hasta que encuentra la salida: no hay queso: la rata vuelve al laberinto (LA IMAGEN RETROCEDE) encuentra la salida: no hay queso: la rata vuelve al laberinto (LA IMAGEN RETROCEDE) no hay queso: la rata vuelve al laberinto (LA IMAGEN RETROCEDE) la rata vuelve al laberinto. CORTE. TÉRMINO DEL RACCONTO. Las personas caminan tristes / algo no han encontrado: la gente entra en las calles. CORTE. Una rata de laboratorio entra a un laberinto. CORTE. La gente camina por instinto/ la vida es un acto reflejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CORTE.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Marcela Saldaño&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Desde el fondo de la magnífica tragedia (2003)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Del capítulo: Sobresalto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desde el fondo de la magnífica tragedia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los alfileres son asuntos fuera de las palabras&lt;br /&gt;asuntos cotidianos como el llanto y la ceniza&lt;br /&gt;la belleza suele espantar&lt;br /&gt;y qué&lt;br /&gt;el sol puede salir por cualquier agujero después de una borrachera&lt;br /&gt;y la simplicidad puede ser un beso de nueve aristas&lt;br /&gt;es así se dice que el tiempo siempre tiene las respuestas que esas sean&lt;br /&gt;para los otros, para los que prefieren esperar&lt;br /&gt;me bebo y me derramo&lt;br /&gt;en la otra arista en el otro juego&lt;br /&gt;seremos los fieles&lt;br /&gt;las habitaciones son algo fuera de la noche y porqué no&lt;br /&gt;también fuera de los días&lt;br /&gt;la paciencia no me alcanza&lt;br /&gt;siento un gran gusto por quienes no temen&lt;br /&gt;por los que saben el secreto&lt;br /&gt;el despropósito es el centro exacto de las cruces&lt;br /&gt;un sentido de cíclope&lt;br /&gt;la ternura abrazada a este juego demasiado oscuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La profanación a escala real es el crimen merecido&lt;br /&gt;por las mejillas del cierre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pretexto, la lluvia&lt;br /&gt;una traición demasiado exquisita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La esfinge depositada en el cutis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;“El hombre necesita un dios para su debilidad&lt;br /&gt;un dios para su amor.&lt;br /&gt;Pero yo busco un dios para mi crimen&lt;br /&gt;Para mi herejía idolátrica.”&lt;br /&gt;Carlos de Rokha&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi crimen está en esas creencias en la sonrisa entumecida y en un paisaje de imágenes rotas.&lt;br /&gt;El primer mundo me vio nacer, es cierto, aunque aún no he recobrado a mi parentesco deforme y sombrío. Sin raíces me mantengo en pie. Los viejos designios son parte de los versos nocturnos, las colecciones lejos de la furia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El peso de las letras, de mis brazos en las manos es el atardecer característico, anclado a la última carnicería. Retrata la caída donde los frutos intervienen en extensiones artificiales. Paraísos de ceniza sobre charcos y reflejos de saeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es tan cierto los pasos ya no dejan rastro, aún no recobro ese parentesco deforme y sombrío.&lt;br /&gt;El fin son los cadáveres que silban, las venas fuera de la boca. Bebo la noche al confundirme con la vigilia.&lt;br /&gt;Los gestos son un sonido de epidermis, cuya profundidad se aproxima a un blanco gemido.&lt;br /&gt;La tempestad se anula como un caballo que duerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tormenta hace florecer al tercer sitio, sin saber pertenezco a la canción, a los libros sin nombre, a mi furia, a mi gracia,&lt;br /&gt;a las manzanas doradas que robé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Capturo al atardecer más próximo, puedo ver la mueca&lt;br /&gt;los signos de crimen y muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy el vigía y la estrella deforme de esta noche. El círculo negro que se ancla en este espacio que es solo evidencia&lt;br /&gt;Quiero recorrer una planicie, cuando el verbo se cae y troca los pedazos de la noche&lt;br /&gt;Costilla sobre costilla paseo al cadáver&lt;br /&gt;vuelvo a la evidencia, hay algo que se escapa al despropósito&lt;br /&gt;hay algo que ríe&lt;br /&gt;La imaginación de los pocos es la tragedia que me falta, el crimen cerca de la magnificencia, una situación de espera y cacería que logra transformar los pliegues y me entrega la sortija. La fecundidad que sea de los pocos, de la oscuridad y la estrella deforme de esta noche, un círculo negro de contenido indescifrable. La opción nula en los espéculos sagrados&lt;br /&gt;La notoriedad del tiempo&lt;br /&gt;Matriz rota como objeto enrarecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nidos de oscuros cuervos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Innombrable eco que desde antes y después anida en los cuervos&lt;br /&gt;anida en las bocas, anida en lo oculto, en lo oscuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun después&lt;br /&gt;ahí estará cantando de noche, cualquier noche&lt;br /&gt;dejándonos más allá del tiempo, más allá del ataúd&lt;br /&gt;más allá, más allá de todo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun cuando ya hemos olvidado&lt;br /&gt;siempre estructuramos algo símil, algo que nos viste de azul y muere&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora somos particularmente amargos y ciegos,&lt;br /&gt;cantamos despacio. Vivimos en oscuridad dejándonos sentir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin necesidad de oscuros cuervos, oscuras aproximaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Christian Anwandter&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La insistencia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, como cuando cae&lt;br /&gt;la nieve con furor y sopla&lt;br /&gt;de hielo el viento intenso, tu alma,&lt;br /&gt;a lo lejos, detrás del puente&lt;br /&gt;que el tren como un recuerdo cruza,&lt;br /&gt;confundida en la bruma angosta&lt;br /&gt;que envuelve a esas viviendas de aire&lt;br /&gt;parco, de pronto, digo, surge&lt;br /&gt;tu alma, arrojada en el paisaje&lt;br /&gt;nítido aún en la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la nieve en la ventana&lt;br /&gt;deshace tu mirada (curso&lt;br /&gt;de espanto, jardín inundado&lt;br /&gt;por inmóviles niños). Aún&lt;br /&gt;es un erial nocturno el canto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se humedecen poco a poco&lt;br /&gt;los muros de la casa. Crecen,&lt;br /&gt;acumulando arena y rosas,&lt;br /&gt;regiones de agua ambigua bajo&lt;br /&gt;sus bordes. Acá nunca quise&lt;br /&gt;-soñé en decir más tarde- el muslo&lt;br /&gt;del sol detrás del ir veloz&lt;br /&gt;de estas nubes que ves partir&lt;br /&gt;hacia otro bosque. No nos queda&lt;br /&gt;nada. La nieve nos descubre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La memoria del sol&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nunca descarté&lt;br /&gt;besar el muslo amargo. Aun cuando veía&lt;br /&gt;el vaho en la ventana tocar quise&lt;br /&gt;tu cuerpo. Qué importaba que las calles&lt;br /&gt;de nieve se cubrieran y que blanca&lt;br /&gt;la aldea se perdiera en el silencio&lt;br /&gt;intacto del invierno. Qué importaba&lt;br /&gt;que el súbito derrame nos dejara&lt;br /&gt;cerca insoportablemente&lt;br /&gt;o que permaneciera el cielo siempre&lt;br /&gt;inmóvil y que no encontráramos&lt;br /&gt;en la neutralidad de las estrellas&lt;br /&gt;un refugio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Para un cuerpo perdido&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (ediciones tácitas.2008)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Malú Urriola&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Bracea&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, LOM Ediciones, 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mi hermana y yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Para que nada nos amarre,&lt;br /&gt;que no nos una nada.&lt;br /&gt;Neruda&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hermana y yo siempre estuvimos unidas.&lt;br /&gt;Era lógico para mí estar a su lado.&lt;br /&gt;Una era parte de la otra.&lt;br /&gt;Jamás pensamos en separarnos hasta que mi hermana me dijo que le había escuchado a nuestro padre entre sollozos, decir que éramos un monstruo.&lt;br /&gt;Entonces lo pensé. Somos un mounstruo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrastramos nuestros bototos hasta el cajón de las fotos. Y nos pusimos a observarlas.&lt;br /&gt;La anterior es cuando estábamos por cumplir un año.&lt;br /&gt;Ésta fue tomada el año pasado. Una tarde que nuestro padre llegó tarareando un bolero de los Cuatro cuartos, y quiso tener un recuerdo de nosotras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre decía que mi hermana era dueña de nuestro corazón, porque es la que siempre sonríe en las fotografías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy india. Creo que el clic de la cámara me roba algo que no alcanzo a definir.&lt;br /&gt;Lo que siento, pienso, recuerdo, duelo, gozo, en ése momento exacto quedará plasmado en un papel. Una parte mía quedará cautiva para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la borroneará el recuerdo, ni la deformará el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tal vez las palabras puedan librarse y salir braceando como un centenar de mariposas de colores, negras, y azules, dispersándose en el aire, liberadas de esta jaula infame.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;-&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Cada vez que alguien sueña nace una oruga.&lt;br /&gt;Cuando el sueño se realiza, la oruga renace convertida mariposa.&lt;br /&gt;Y dependiendo del color, hablará sobre el sueño concedido para luego morir.&lt;br /&gt;Son la constatación bella y fugaz de un sueño, dijo mi madre.&lt;br /&gt;Es como el fulgor. Por eso refulgen las palabras que nadie mira, contestó mi otra madre. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;-&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé qué sueño. Sueño menos que mi hermana.&lt;br /&gt;Yo no creo en las cosas que cree mi hermana. Ella se evade de ser un monstruo. Yo no.&lt;br /&gt;Las estrellas me recuerdan todas las noches que despertaré, y cuando no estén brillando&lt;br /&gt;se burlarán de nosotras en el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;/p&gt;&lt;p&gt;acá un video arte, a propósito de estos poemas, realizado por Carolina Tironi:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a class="fixed" href="http://es.youtube.com/watch?v=ZHNlSoztGsE" target="_blank"&gt;http://es.youtube.com/watch?v=ZHNlSoztGsE&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Rodrigo Olavarría&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;ALAMEDA TRAS LAS REJAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“I'll tell you why I don't want to know where you are”&lt;br /&gt;Elliott Smith&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las mañanas ciertos recuerdos me visitan,&lt;br /&gt;estaciones en que estoy situado mediante drogas&lt;br /&gt;que lento alivianan los golpes en las sienes&lt;br /&gt;y en el corazón también trabajan, pero lento.&lt;br /&gt;Con las extremidades cubiertas de ceniza&lt;br /&gt;vas por la alameda y miras las veredas rotas&lt;br /&gt;miedoso del agua que reniega de si en la boca.&lt;br /&gt;Me limpio de pesadillas con la dosis dentro,&lt;br /&gt;he dicho: muertas las colecciones de brazos,&lt;br /&gt;el amor es el exilio con esporádicas postales del país.&lt;br /&gt;No tengo ya la convicción de esta huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;QUEVEDOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vos llamé rubí lo que mi abuelo llamara labio y jeta chupadora&lt;br /&gt;En vos No llamo páramo encendido lo que pertenece a mi memoria.&lt;br /&gt;En vos llamé rubí lo que mi abuelo llamara labio y jeta chupadora.&lt;br /&gt;No se cómo mi hermano llama lo que en vos llamé agua que me toca con los ojos cerrados.&lt;br /&gt;En vos llamé rubí lo que mi abuelo llamara labio y jeta chupadora.&lt;br /&gt;Tampoco se cómo mi padre llama lo que en vos llamé caligrama de las aguas flexibles.&lt;br /&gt;En vos llamé rubí lo que mi abuelo llamara labio y jeta chupadora.&lt;br /&gt;Menos aun sé cómo mi abuelo llamó lo que en vos llamé oscuridad con puñales erguidos.&lt;br /&gt;En vos llamé rubí lo que mi abuelo llamara labio y jeta chupadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SIETE PROGRAMAS HÍPICOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estas ventanas veo desiguales bandadas&lt;br /&gt;Que salen de las bocas de ciertos transeúntes&lt;br /&gt;Que cuelgan sus bastones en los árboles&lt;br /&gt;Los había visto antes pero hoy es distinto&lt;br /&gt;Se escucha la lenta sangre en sus piernas&lt;br /&gt;Si patean las piras mojadas por la lluvia&lt;br /&gt;Todos piden ser enterrados de rodillas&lt;br /&gt;No creo que se pueda relevar a los hijos&lt;br /&gt;Ni siquiera a las perras de ojos claros&lt;br /&gt;Que venden pimienta en las esquinas&lt;br /&gt;No adiviné los aullidos de la lavadora&lt;br /&gt;Pero conozco un animal de lengua negra&lt;br /&gt;Y dientes parchados de odio y granizo&lt;br /&gt;Por estas ventanas veo repetidos suicidios&lt;br /&gt;Demasiadas salidas para cualquiera veo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permanencia de la ceguera a estas horas&lt;br /&gt;Por ojos apostados a lámparas y árboles&lt;br /&gt;Vimos todo lo que había en esos distritos&lt;br /&gt;Y en verdad no eran más que pechos vacantes&lt;br /&gt;Silencios con nada que gritar en toda la noche&lt;br /&gt;Ninguno supo del espacio que se estiraba&lt;br /&gt;Como si no fuéramos ciegos a estas horas&lt;br /&gt;Tendidos en la cama con el aire o solos&lt;br /&gt;Mientras se enumeran las horas en la ventana&lt;br /&gt;Y la ventilación habla por teléfono conmigo&lt;br /&gt;Tengo hojas llenas de códigos para una mujer&lt;br /&gt;No retengo su intención ni significado&lt;br /&gt;Detrás de los teléfonos veo más que un asesino&lt;br /&gt;Con los belfos apretados en horas como esta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quietud sin nombre ni apariencia desmenuzada&lt;br /&gt;Donde se acoge el silencio trizado por una mano&lt;br /&gt;Con algún motivo que no recuerda la higiene&lt;br /&gt;Ni hoy día que los minutos tardan ajenos al agua&lt;br /&gt;Y las horas asoman llorando del horno vacías&lt;br /&gt;Hacia los relojes donde duermen las alineaciones&lt;br /&gt;De días como este en que salgo para percibirme&lt;br /&gt;Conmigo en horas que salen de los relojes y fuman&lt;br /&gt;Se miran en espejos y se les revela que son putas&lt;br /&gt;Golpean el suelo con el pie mientras llega el minuto&lt;br /&gt;Que es el chulo de los relojes chulos de oro rojo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nombre late sobre el suelo es un pértiga&lt;br /&gt;Tu nombre está afuera y llama por teléfono&lt;br /&gt;Fuera de las nociones corporativas del sentimiento&lt;br /&gt;Porque yo no tengo ningún sentimiento por ti&lt;br /&gt;Los sentimientos suponen la ausencia de todo&lt;br /&gt;Si existes pienso que resistiría por tus manos&lt;br /&gt;Este cuchillo que tengo dice que no debes morir&lt;br /&gt;Porque estás lejos de la imagen que tengo de ti&lt;br /&gt;Y yo tan solo en esta situación con pájaros&lt;br /&gt;Tan pero tan lejos en mi escéptica virilidad&lt;br /&gt;Con mi cangrejo que piensa en lo que ocurre&lt;br /&gt;Y lo transcribe a veces sin mucha convicción&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salas en las entrañas del liceo republicano&lt;br /&gt;Repetido vaciamiento de córneas mal entendidas&lt;br /&gt;Parto yo a verte con un cuaderno lleno de palotes&lt;br /&gt;El uniforme definitivamente quemado por mí&lt;br /&gt;Un conejo parsimonioso que se busca en tu olor&lt;br /&gt;En la risible velada de copas que no comprenden&lt;br /&gt;Lo revelado por estos orificios en otras lenguas&lt;br /&gt;Que colgados de la garúa iremos al colegio secos&lt;br /&gt;Bajo el rumor de los devocionarios cerrados a ti&lt;br /&gt;Calle abajo sin ventanas hasta la casa en llamas&lt;br /&gt;En que la juventud de la madre aprovecha al hijo&lt;br /&gt;Llegado al pupitre que se baña en un salmo repetido&lt;br /&gt;Traigo ojos leales a esa efigie dejada por el verano&lt;br /&gt;Que eres tú saturada de membranas y ligamentos&lt;br /&gt;Sentada en la terraza para franquear la hoguera&lt;br /&gt;Piensas roer la bifurcación la manzana el azogue&lt;br /&gt;Donde concurren el campo y la ciudad entendida&lt;br /&gt;Como mecanismos de realidad fraccionada&lt;br /&gt;Salones de clases y camas abiertas a las profesoras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL CASO OBLICUO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Involucrado en una subversión visible&lt;br /&gt;En catálogos de lamparistas ciegos&lt;br /&gt;No quisiera ser visto a la luz&lt;br /&gt;Ni con los ojos volcados fuera&lt;br /&gt;Es trágica la situación del oxígeno&lt;br /&gt;Los pies risibles están a la vista&lt;br /&gt;El corazón se está perdiendo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy tan cerca del mar que no puedo verlo&lt;br /&gt;Y todo se articula en esta mudanza de la carne&lt;br /&gt;Este fijar formas y límites&lt;br /&gt;No sé donde el pecho guarda su sitio&lt;br /&gt;Seguro lejos de aquí y el reino de agua&lt;br /&gt;Más allá de las algalias y los rostros aparecidos&lt;br /&gt;En todos sitios mi apariencia puede acodarse&lt;br /&gt;Y saludar compradores de tabaco&lt;br /&gt;Dormir solo o con el animal de huesos rojos&lt;br /&gt;Abusar de la simetría de pequeñas celdas de carne&lt;br /&gt;Por siete años buscar el ojo al gato&lt;br /&gt;Encontrar nada y seguir creyendo&lt;br /&gt;Y pensar en un cuchillo sin mango ni filo&lt;br /&gt;Bajo una luz de neón en el barrio de los matarifes&lt;br /&gt;Yo creo en el ruido de tacos que pasa fuera de mi ventana&lt;br /&gt;Yo creo en la respiración de los que se buscan en la calle&lt;br /&gt;Y se preguntan lo obvio y luego entran por sus bocas&lt;br /&gt;Y todo es agravado por perros a los que arrojamos el corazón&lt;br /&gt;Ellos son el motivo del hambre que se repite&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nada es deshacerse finalmente&lt;br /&gt;Un ojo en combustión gravita lento&lt;br /&gt;Y observa las diferencias en la luz&lt;br /&gt;Yo soy el ejemplo de la fijación&lt;br /&gt;Del tiempo establecido en la sombra&lt;br /&gt;Que en mi corazón gira inanimado&lt;br /&gt;Como un organismo nocturno y ciego&lt;br /&gt;Lento me hice acreedor de sus manos&lt;br /&gt;Volvió y dejó caer su cabeza en mí&lt;br /&gt;Simulación de un tiempo concentrado&lt;br /&gt;Al que prestaré oídos por primera vez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus manos perfumadas de melena&lt;br /&gt;Preguntan cuantos muebles tiene la locura&lt;br /&gt;Yo observo una lentejuela escarlata desprendida&lt;br /&gt;El fallo inesperado de la niña que duerme conmigo&lt;br /&gt;Y me propina un odio ancho y ventisquero&lt;br /&gt;Mi caballo de amanecer lento y luz escasa&lt;br /&gt;Observa el insomnio y el deterioro en los objetos&lt;br /&gt;Mastica la partitura verde del odio en los balcones&lt;br /&gt;La ráfaga que sube desde la edad por los pilares del edificio&lt;br /&gt;Estoy por la muerte pero resisto por sus manos&lt;br /&gt;Recibo una oleosa somnolencia con libros y cuchillos&lt;br /&gt;Desde que la amo todos los miércoles son tristes&lt;br /&gt;Lo sé desde que escucho el primer motor en la calle&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LANDA &amp;amp; LEVA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella parecía esperarlo desde siempre o no&lt;br /&gt;Como si estuviese sexuada sólo desde ayer&lt;br /&gt;Una deliciosa criatura vulnerable sólo a él&lt;br /&gt;Un cuerpo que sólo reaccionaba a sus manos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces todo se revelaba como lo que era&lt;br /&gt;Decir un par de frases no sentidas del todo&lt;br /&gt;Medias verdades de pronto generalizadas&lt;br /&gt;Un enfermedad declarada en mitad del día&lt;br /&gt;Y una fiebre que a la noche no deja dormir&lt;br /&gt;Certezas recalcadas por pájaros en la noche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el amor y lo que lo rodea es esto&lt;br /&gt;Convenciones y definiciones para huirse&lt;br /&gt;Hundir la mano en una masa brillante y negar&lt;br /&gt;Un cuerpo es un cuerpo y el amor no está ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo podría decirte que si, que las piñas y el café&lt;br /&gt;Pero soy una muesca más en el muro de tu cárcel&lt;br /&gt;Porque sobran los poemas y las primeras veces&lt;br /&gt;Como palabras de amor que conoces de sobra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cazados por una misma luz esto es un amago&lt;br /&gt;Cantos de aves y mi voz en viejas grabadoras&lt;br /&gt;Choques que no logran interrumpir tus orgasmos&lt;br /&gt;En quizás qué cama o el asiento de tu bicicleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la salida del precolombino nos vamos a la cama&lt;br /&gt;Dices hoy pasé siete horas restaurando un quipú&lt;br /&gt;Y por tus ojos sé que eres capaz de mucho más&lt;br /&gt;Que eres el terror con caderas y rizos y piernas&lt;br /&gt;Humedales donde los pájaros cantamos de noche&lt;br /&gt;Donde me encuentras me besas rápido y te vas&lt;br /&gt;Tú sabes que no importa que conmigo es eso&lt;br /&gt;Y no sabes que viviría una vida con cada mujer&lt;br /&gt;Para verlas, preñarlas y criar con ellas y morirme&lt;br /&gt;Tengo este vacío y una ecuación que lo explica&lt;br /&gt;Equis es igual a algo que no quiero comprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi cosificado, alienado y consumista corazón&lt;br /&gt;Adelantado en la noche con cantos de pájaros&lt;br /&gt;Espectro que sueñas con coca cola y caderas&lt;br /&gt;Preguntas por cosas como el amor y el hambre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que te odio y te conozco desde siempre&lt;br /&gt;Folklore individual con instrumentos sensibles&lt;br /&gt;Mi fantasma familiar y mi manta de castilla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes que tengo las palabras que te invaden&lt;br /&gt;Y promesas para cumplir una tras otra o no&lt;br /&gt;Cine en blanco y negro, mudo y metafísico&lt;br /&gt;Cine a todo color, casi mudo y algo realista&lt;br /&gt;Cine en blanco y negro, sonoro y de guerrilla&lt;br /&gt;Cine en colores opacos, mudo y algo abstracto&lt;br /&gt;Cine en blanco y negro con ovnis de cartón&lt;br /&gt;Y las demás variables de sábado por la tarde.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Raúl Zurita&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/J5qh8aonKoY&amp;amp;hl=" width="425" height="344" type="application/x-shockwave-flash" fs="1" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Anteparaíso&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá va la que fue mi amor, qué más podría decirle&lt;br /&gt;si ya ni mis gemidos conmueven&lt;br /&gt;a la que ayer arrastraba su espalda por las piedras.&lt;br /&gt;Pero hasta las cenizas recuerdan cuando no era&lt;br /&gt;nadie y aún están los muros contra los que llorando&lt;br /&gt;aplastaba su cara mientras al verla&lt;br /&gt;la gente se decía "Vámonos por otro lado"&lt;br /&gt;y hacían un recodo sólo para no pasar cerca de ella&lt;br /&gt;pero yo reparé en ti,&lt;br /&gt;sólo yo me compadecí de esos harapos&lt;br /&gt;y te limpié las llagas y te tapé, contigo hice agua&lt;br /&gt;de las piedras para que nos laváramos&lt;br /&gt;y el mismo cielo fue una fiesta cuando te regalé&lt;br /&gt;los vestidos más lindos para que la gente te respetára.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora caminas por las calles como si nada de esto&lt;br /&gt;hubiese en verdad sucedido&lt;br /&gt;ofreciéndote al primero que pase&lt;br /&gt;Pero yo no me olvido&lt;br /&gt;de cuando hacían un recodo para no verte&lt;br /&gt;y aun tiemblo de ira ante quienes riendo te decían&lt;br /&gt;"ponte de espalda" y tu espalda se hacía un camino&lt;br /&gt;por donde pasaba la gente&lt;br /&gt;Pero porque tampoco me olvido del color del pasto&lt;br /&gt;cuando me querías ni del azul&lt;br /&gt;del cielo acompañando tu vestido nuevo&lt;br /&gt;perdonaré tus devaneos&lt;br /&gt;Apartaré de ti mi rabia y rencor&lt;br /&gt;y si te encuentro nuevamente, en ti me iré amando&lt;br /&gt;incluso a tus malditos cabrones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando vuelvas a quererme&lt;br /&gt;y arrepentida los recuerdos se te hayan hecho ácido&lt;br /&gt;deshaciendo las cadenas de tu cuello&lt;br /&gt;y corras emocionada a abrazarme&lt;br /&gt;y Chile se ilumine y los pastos relumbren.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los nuevos pueblos&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y era tu cara el borde de estos cielos,&lt;br /&gt;el manto mío de las estrellas.&lt;br /&gt;Al mirar hacia arriba no vi nada&lt;br /&gt;sino tu permanencia, las pinturas&lt;br /&gt;de tu rostro, la deriva de tus antepasados&lt;br /&gt;inundando las altas nubes. Esos&lt;br /&gt;son los ríos que se abren.&lt;br /&gt;En otro tiempo fuimos encontrados&lt;br /&gt;y ya vivimos en las primeras células,&lt;br /&gt;en los abismos de los mares,&lt;br /&gt;en las primitivas danzas que el asombro&lt;br /&gt;le ofreció al fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso somos ríos que se abren,&lt;br /&gt;brazos, cauces, torrentes arrojados&lt;br /&gt;de un agua única y primigenia&lt;br /&gt;Nada se diferencia de lo que somos&lt;br /&gt;y nada de lo que es está fuera de&lt;br /&gt;nosotros.&lt;br /&gt;Tú resumes las viejas tribus, las&lt;br /&gt;cacerías,&lt;br /&gt;los primeros valles sembrados&lt;br /&gt;y mi sed recoge en ti toda la saga de&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;este mundo. No son mitos,&lt;br /&gt;el mito es la mentira:&lt;br /&gt;que sólo existimos una vez,&lt;br /&gt;que cada uno es sólo uno.&lt;br /&gt;Todos viven en ti y tú vives.&lt;br /&gt;Las olas del tiempo inmemorial&lt;br /&gt;y las estrellas.&lt;br /&gt;Oh sí manto mío de mis estrellas;&lt;br /&gt;la noche te habla antes de sucumbir&lt;br /&gt;al día, las grandes batallas perdidas,&lt;br /&gt;el pasto de los antiguos clanes y de las&lt;br /&gt;tribus&lt;br /&gt;remontando por nuestros cursos el&lt;br /&gt;corazón&lt;br /&gt;de los caminos del corazón y tus&lt;br /&gt;tocadas praderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Inscripción 178&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te hablan ahora las rompientes de tu vida&lt;br /&gt;Te cuentan de las falsas Itacas,&lt;br /&gt;del naufragio en costas remotas&lt;br /&gt;de tu cansancio doblándote hacia las olas&lt;br /&gt;Te dicen que más allá está el final&lt;br /&gt;de la tierra&lt;br /&gt;que allí el mar se derrumba, que tu mar&lt;br /&gt;amado se derrumba y que los barcos&lt;br /&gt;nunca han vuelto&lt;br /&gt;Te hablan en tu propia noche los temores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que suenen entonces como algo que se&lt;br /&gt;despierta estos poemas&lt;br /&gt;como algo que está en tí, como algo que cruce el&lt;br /&gt;mar y se despierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL DESIERTO DE ATACAMA IV&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. El Desierto de Atacama son puros pastizales&lt;br /&gt;II. Miren a esas ovejas correr sobre los pastizales del desierto&lt;br /&gt;III. Miren a sus mismos sueños balar allá sobre esas pampas infinitas&lt;br /&gt;IV. Y si no se escucha a las ovejas balar en el Desierto de Atacama nosotros somos entonces los pastizales de Chile para que en todo el espacio en todo el mundo en toda la patria se escuche ahora el balar de nuestras propias almas sobre esos desolados desiertos miserables&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL DESIERTO DE ATACAMA V&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Di tú del silbar de Atacama&lt;br /&gt;el viento borra como nieve&lt;br /&gt;el color de esa llanura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I. El Desierto de Atacama sobrevoló infinidades de desiertos para estar allí&lt;br /&gt;II. Como el viento siéntanlo silbando pasar entre el follaje de los árboles&lt;br /&gt;III. Mirénlo transparentarse allá lejos y sólo acompañado por el viento&lt;br /&gt;IV. Pero cuidado: porque si al final el Desierto de Atacama no estuviese donde debiera estar el mundo entero comenzaría a silbar entre el follaje de los árboles y nosotros nos veríamos entonces en el mismísimo nunca transparentes silbantes en el viento tragándonos el color de esta pampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Begoña Ugalde&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Virgen de Las Antenas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(fragmento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Vino mi madre a verme; estuvo sentada aquí a mi lado, y por primera vez en nuestra vida, fuimos dos hermanas que hablamos en tremendo trance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palpó con temblor mi vientre y descubrió delicadamente mi pecho. Y al contacto de sus manos me pareció que se entreabrían con suavidad de hojas mis entrañas y que a mi seno subía la onda láctea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrojecida, llena de confusión, le hablé de mis dolores y del miedo de mi carne; caí sobre su pecho; ¡y volví a ser de nuevo una niña pequeña que sollozó en sus brazos del terror de la vida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Evocación a la Madre, Gabriela Mistral)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I.Plegarias de mañana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Primera oración&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Te pido&lt;br /&gt;sin darme cuenta&lt;br /&gt;cuando despierto como nudo ciego&lt;br /&gt;Virgen de las Antenas&lt;br /&gt;que haces el milagro misterioso&lt;br /&gt;de mirar sin ojos&lt;br /&gt;a los que tienen rostro cansado&lt;br /&gt;Levántame&lt;br /&gt;con tu mano blanca&lt;br /&gt;para poder andar&lt;br /&gt;por estas calles tuyas&lt;br /&gt;para cuidar al niño&lt;br /&gt;con ojos semicerrados&lt;br /&gt;Y perdona la mentira piadosa&lt;br /&gt;de andar cargando&lt;br /&gt;sobre los hombros&lt;br /&gt;un camino inexacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Virgencita Montaña&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La montaña&lt;br /&gt;virgen blanca&lt;br /&gt;derretida está&lt;br /&gt;por el calor&lt;br /&gt;que emanamos otros días&lt;br /&gt;en el intento&lt;br /&gt;por tocar&lt;br /&gt;su blancura ida,&lt;br /&gt;por raspar&lt;br /&gt;nuestras caras&lt;br /&gt;con las manchas&lt;br /&gt;del deshielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;br /&gt;De asfalto es la virgen&lt;br /&gt;de lamentos la calle el pavimento&lt;br /&gt;oraciones murmuradas de cara al piso&lt;br /&gt;cabeza perdida en un retumbe&lt;br /&gt;que va del cielo al suelo&lt;br /&gt;del suelo al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.&lt;br /&gt;Yo te dije mamá la montaña,&lt;br /&gt;tiene unos pliegues que no se pueden ver bien con estos ojos.&lt;br /&gt;Tú me dijiste así es la virgen hija,&lt;br /&gt;toda pliegue cerrado&lt;br /&gt;Nunca tocada&lt;br /&gt;por dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.&lt;br /&gt;Mi refrigerador congela en exceso&lt;br /&gt;y la comida adentro hace un camino blanco&lt;br /&gt;cómo la cordillera escarchada&lt;br /&gt;hecha a mi medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.&lt;br /&gt;Espero el verano mamá,&lt;br /&gt;para que se derrita por fin esta nieve&lt;br /&gt;que me tiene la mandíbula cerrada.&lt;br /&gt;Que se deshaga el nudo blanco nudo duro.&lt;br /&gt;Para quede una tierra negra mojada para hundir&lt;br /&gt;pies y manos&lt;br /&gt;así resbalar, lamer las piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el frío&lt;br /&gt;le ruego a la virgen&lt;br /&gt;que si es tan buena y generosa&lt;br /&gt;porqué no viene hasta acá y me regala&lt;br /&gt;ese corazón de piedra blanco tan lindo&lt;br /&gt;que compró en el extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que quiero a veces&lt;br /&gt;de ese material que no le pesa nada encima,&lt;br /&gt;menos el sol y lo que cubre el sol.&lt;br /&gt;Ese material distante todo&lt;br /&gt;de cuidados.&lt;br /&gt;Y flores plásticas a mis pies,&lt;br /&gt;ausente la carne de quejidos.&lt;br /&gt;Revestida de pintura blanca.&lt;br /&gt;La cara insolente.&lt;br /&gt;El corazón duro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I. Plegarias de Noche&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un manto blanco la virgen embarazada,&lt;br /&gt;nos sujeta en la noche que se asfixia de gritos&lt;br /&gt;sin sentir murciélagos&lt;br /&gt;mordiéndole los pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos vamos a quemar con fuego azul&lt;br /&gt;Para que mañana no sea mañana,&lt;br /&gt;sea nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Virgen de las Antenas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema de la Virgen es que la iluminan&lt;br /&gt;antenas&lt;br /&gt;con unas luces rojas que asustan.&lt;br /&gt;El problema de la Virgen es que se acerca&lt;br /&gt;demasiado pálida&lt;br /&gt;a tocar mi puerta una noche&lt;br /&gt;y sin olor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sendero Luminoso&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te pedí virgencita&lt;br /&gt;que no soltaras mi mano&lt;br /&gt;que me dieras de tu agua bendita&lt;br /&gt;para calmar esta sed.&lt;br /&gt;Que si no voy a tomarme un resto,&lt;br /&gt;deshacerme en ruedos,&lt;br /&gt;romperme en ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé el último metro&lt;br /&gt;el último bus&lt;br /&gt;el último camino de tierra que se dibujaba&lt;br /&gt;en la noche de las prohibiciones,&lt;br /&gt;tomaste mi mano&lt;br /&gt;fuimos hasta los rosales&lt;br /&gt;me arrodillé ante ti&lt;br /&gt;para saludar el ocaso&lt;br /&gt;cantando&lt;br /&gt;sin despegar&lt;br /&gt;del paladar la lengua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al amanecer sueño con riscos,&lt;br /&gt;con tus dientes&lt;br /&gt;en mi dientes.&lt;br /&gt;Viene de nuevo el vértigo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quise traerte hasta aquí&lt;br /&gt;para mostrarte&lt;br /&gt;cómo puedo adentro de tu pecho&lt;br /&gt;meter mi mano manchada&lt;br /&gt;Para tocar&lt;br /&gt;los bordes de tu corazón sagrado.&lt;br /&gt;Así regalarte un camino&lt;br /&gt;bordado hacia abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la oscuridad de la pieza&lt;br /&gt;con hilos blancos, azules y lentejuelas&lt;br /&gt;hicimos el trazado de lo que no seremos&lt;br /&gt;el uno en el otro.&lt;br /&gt;Yo bordé un corazón rojo sobre tu pecho&lt;br /&gt;y el pedazo de montaña&lt;br /&gt;donde me gustaría deshacerte.&lt;br /&gt;Tú amarraste a mi muñeca&lt;br /&gt;algunas hebras rotas&lt;br /&gt;y un botón dorado reconocernos&lt;br /&gt;luego del temblor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.&lt;br /&gt;Salto la quebrada&lt;br /&gt;midiendo con ojos cerrados&lt;br /&gt;distancias entre piedras y piedras&lt;br /&gt;incendiadas hace miles de años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el golpe al suelo&lt;br /&gt;no se aprecia ya en mis rasguños&lt;br /&gt;tu mordida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces aprendo la montaña,&lt;br /&gt;vuelvo a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Pedro Montealegre &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen en el aire de un cometa: ¿es el aire? Ah, la estupidez del oxígeno, el&lt;br /&gt;hidrógeno.&lt;br /&gt;El volantín de Luis le rebanó su meñique: aquello: tan real. La pesadilla de la sangre.&lt;br /&gt;Fue la sangre belleza. Todo era bueno, inclusive morir. Matar: por ejemplo, una vez, saliste&lt;br /&gt;a jugar al porche. ¿Luis existió? Sí, fue real. Pero ahora el rojo es figura geométrica&lt;br /&gt;–una constante estadística–, un poliedro adjetivo (a todo acompaña). Me rebané el dedo:&lt;br /&gt;fue el hilo de mi volantín: aún me quedan nueve. Lo que me interesa de la palabra:&lt;br /&gt;su pulmón y su talla: ya no me digas que vienes del barro. Se sabe tu interés. Un poema de&lt;br /&gt;amor.&lt;br /&gt;A ver: ¿cuánto mide un poema de amor? La magnitud de su estrella, igual a ese grito:&lt;br /&gt;el hilo curado cercenando la carne: polvo de vidrio: sinónimo de Poder es un vidrio entero:&lt;br /&gt;se refracciona la luz, pero la lágrima del negro se llama luz. A través de la claridad&lt;br /&gt;te diré mi nombre. Tengo uno. Otro. ¿Un insectario completísimo?, ¿las alas de la Danaus,&lt;br /&gt;la cara de un solo? Ni de calles ni vuelos –una mariposa abisinia– me hables: esta gramática,&lt;br /&gt;el aleteo de una mariposa sobre el glande –negación– descifrar: qué detrás, persuadir al&lt;br /&gt;conserje:&lt;br /&gt;ve, dímelo ahora: ¿una figurilla de barro pondría Dios en el horno? Hubo estetización&lt;br /&gt;proveniente del grito: Luis gritó: tú gritaste: fue la sangre escritura y la escritura fue horror:&lt;br /&gt;La imagen en el aire de un cometa: ¿es el aire? En mi pueblo, volantín: la estupidez de pasar:&lt;br /&gt;Ah, la estupidez del oxígeno, el hidrógeno: átomos escudados en transparencia, ¿quién hiere?&lt;br /&gt;La niñez: qué dices: digo un laboratorio donde se ensaya el habla. Yo te hablo a ti.&lt;br /&gt;Tu poder consiste en domesticar un grillo. Yo tenía poder, pero la revolución del grillo&lt;br /&gt;consiste en el salto: sí, fue real: no, no lo fue: amigo Luis, con tu rojo, y tu cometa hacia el&lt;br /&gt;miedo.&lt;br /&gt;Mi estética es ver. ¿Una lucha muy gélida? Caída de ventisquero: sangre del papel llamada&lt;br /&gt;nieve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ACUDEN A oscuras, niño de cloro, mujeres –el mismo salfumán de las estrellas–&lt;br /&gt;bordados en adoquín. Su destino, el contenedor. Los chicos con sarna&lt;br /&gt;en éxtasis definen: Tetragramaton, trinitaria –se les pinchan los ojos&lt;br /&gt;con aguja –no pestañean–: van dentro, van dentro. Gorriones encerrados&lt;br /&gt;en una pecera sucia: nada para nadie. La calle es así, un desfile: luz,&lt;br /&gt;para qué esta luz, para qué este grifo, está seco –se gira, se escucha agh,&lt;br /&gt;un condenado ahogándose en su horca. Agh. Su destino, el contenedor.&lt;br /&gt;Estudiantes, paro, par de botellas. Oro. Miccionan oro, llenan el vidrio;&lt;br /&gt;combustible. Verbo. Molotov del ángel: acto poético –revolución– locuacidad&lt;br /&gt;del guanaco. Escupe –su belleza– plagas, un dedo sale de un dedo.&lt;br /&gt;De él surge otro dedo. Le dice tú. Le dice eso. Dice esto no. Esto es un vidrio,&lt;br /&gt;un beso sobre él, huella digital –interceptarla con polvito, luz ultravioleta.&lt;br /&gt;Yo tengo una violeta –la chica escolar habla: cruza la avenida. Lucha y Letra.&lt;br /&gt;Lucha –el chico–; el camposanto –letra. Dice: en mi ojo hay una violeta.&lt;br /&gt;Agh. Agh, dice el gato muerto –ese chico lo humilla. Placer. Mugir. Pacer o decir.&lt;br /&gt;Su destino –pacer– el contenedor –decir–. Su destino. Tapa. Inmundicia es la rosa.&lt;br /&gt;De noche el camión eleva el polígono. La poesía al contenedor –rosa o raza–,&lt;br /&gt;directa al apéndice –esa ballena –tapa– con ruedas, sirena, ara con ruedas&lt;br /&gt;que dice pip, pip. He llegado aquí –pesadilla de chicos como gomas de mascar.&lt;br /&gt;Le dice voy. Le dice allá. El cloro dice blanco, y no es eso: es esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un compás he llegado. Un rape o un pez gallo extendido en el compás.&lt;br /&gt;Un signo redondo –una estrella de David inscrita en su centro. En su centro, no:&lt;br /&gt;quien va a callar metiéndose un camaleón entero en su boca. El arte es así.&lt;br /&gt;El hueco. Así. Uno lo imagina en el centro del pecho. Late el forado,&lt;br /&gt;no una bolsa de agua caliente, esas de goma para calentar la cama. En la cama, yo&lt;br /&gt;tuve un hijo, una letra, pero hizo schhht con su dedo, la casa de Platón,&lt;br /&gt;el negativo de su boca. Ya no hay realidad, sino un montón de fotogramas.&lt;br /&gt;La niña burguesa, el hámster en su rueda, vía láctea, ula hop, margarita en el barro.&lt;br /&gt;Yo giro, y el cine de esto es ir. Tú giras, y el cine de esto es la luna,&lt;br /&gt;no un plato de leche para beberla fría. Él gira, y el cine de esto es la noria,&lt;br /&gt;el carrusel –es feto–, el agujero en la sien de un chico. Paf. El cine de esto&lt;br /&gt;es morir, una avispa al cazarla y morir. Paf. Pero no. No es eso. Échate&lt;br /&gt;arroz en el zapato y di yo me quedo. Péinate con raya y di: no me mueve&lt;br /&gt;ni el cordón de mi madre siempre limpio. Siempre limpio. Las cajeras del&lt;br /&gt;supermercado se pintan la línea de las cejas, la línea de los labios. Sus trazos son&lt;br /&gt;cuerdas y dicen: yo no me voy de aquí; ándate tú, que estoy anudada.&lt;br /&gt;Tengo trabajo. Suspira: uf, uf. Tengo trabajo dice el desaparecido –hay tierra encima&lt;br /&gt;y no logro salir. Tengo trabajo y he llegado aquí: mi compás y un pez&lt;br /&gt;extendido entre puntas. He llegado y la pesadilla es una sopa de letras&lt;br /&gt;–una boca hace uf, y se enfría. Es un muerto –se enfría– y el vivo que suda un tic-tac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MATERIA ESPECTRAL, la langosta y su merienda: tallo de trigo el banquete del sol,&lt;br /&gt;el ojo que lo observa –milenario ojo del crótalo–. Te debo la pérdida,&lt;br /&gt;la ganancia, el barro nutritivo de la voz, el gameto, el sencillo huir del poema&lt;br /&gt;por los sépalos de la buganvilla. Pero no nos ataba esto. Teníamos suficiente&lt;br /&gt;óxido y moho, hollín de sartenes para pintarnos de sioux. La guerra de ser&lt;br /&gt;siempre malo y tú bueno. Dos son dos: Cronos / Zeus: no chicos besándose&lt;br /&gt;contra el vapor de los saunas. Gracias al miedo que he elegido y me quitas.&lt;br /&gt;A ti te debo el salpullido, la calle pegajosa como lengua de camaleón.&lt;br /&gt;Estoy aquí, entre las fauces de la venus atrapamoscas. Dientes, cada día. Dos&lt;br /&gt;tapas de libro cerrándose contra el índice. ¿Manos de qué? Dedo de apóstol&lt;br /&gt;haciendo agujero, tumba para respirar, no boca, espacio desprovisto de ángel.&lt;br /&gt;Gracias a ti, la turba, la fuga, la insidia, el golpe bajo, golpe del terrón sobre&lt;br /&gt;la taza de té. No se compara al devenir, vernos sin vernos, nada simple&lt;br /&gt;que nos besa, atadura escrita con limón, llama del día que revela la sed,&lt;br /&gt;y el ser, y el signo: espanto la canción, amoniaco la melodía, lejía la letra&lt;br /&gt;que más sabe de ti. Gracias a ti, el Talmud, el Corán. Yo que no leo, vi&lt;br /&gt;al analfabeto frente al vórtice, el espejo iluminando las pestañas de los ciegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se sabe qué está escrito y qué está imaginado. Te doy la urea, el sol que uno&lt;br /&gt;orina en los buzones –es de noche. Levanto una ceja al tiempo&lt;br /&gt;que bajo la otra, un paréntesis para nadie, lleno en rumor y no de él: una piscina&lt;br /&gt;reflejando la luna –los garrapatas del bóxer son corcheas, pentagrama&lt;br /&gt;su vientre de cachorro. No es ésa nuestra música, Manuel. Las avispas&lt;br /&gt;roedoras de carne saben bien qué somos. Y de regreso, el frío es un regalo. Yo&lt;br /&gt;te lo doy –dientes de hielo–. La rana congelada en un cubito resiste: el invierno es&lt;br /&gt;un ojo abierto a su paso. Pero no muere; salta, el sonido del agua&lt;br /&gt;como dijo Basho. Pero hay Levante. De regreso a la ciudad, la canícula, los&lt;br /&gt;rostros –la guerra– merman, escinden: rotos en la imagen, sólo hablamos de esto.&lt;br /&gt;Y está mal. Está mal. Pero traducimos así: ese eje de polígono&lt;br /&gt;fue un tercero innominado, figura entre muerte y paleta de caramelo,&lt;br /&gt;no explicable con lo escrito –lo imaginado no. Nos damos lo tercero&lt;br /&gt;cuando hay alba, grafito ennegreciendo las uñas, purpurina en el cielo.&lt;br /&gt;Se parten nueces al estirar las cervicales: el regalo no sirve, la columna se encorva&lt;br /&gt;al telefonear al infinito. Y no. Y no. Los niños, no. Nadie en la ventana.&lt;br /&gt;Piedras responden. Y el beso sabe a pómez; el agua a piedra. Bombas en&lt;br /&gt;tu jeta de alevín: cerezas podridas, carbón, orugas, pañales sucios&lt;br /&gt;con pólvora en mis branquias. Te doy el dilema, ¿lirio?, ¿lágrima? Nos vemos, Manuel,&lt;br /&gt;con púas y no esto. El estío, ¿qué es él, sino una ruta al hastío? Un vilano es un ojo&lt;br /&gt;y tú quieres soplar. La eclosión de parásitos rosados –su entrega&lt;br /&gt;al mascarnos la voz. Ese es nuestro acuerdo, dos chicos que harán felices a las moscas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TE DEJO LA TESITURA DE la calle, me refiero a su énfasis,&lt;br /&gt;digo su filamento de calle dolida, como si fuera la mano&lt;br /&gt;estirada de un ciego. Arqueología es el paso –la huella, numismática,&lt;br /&gt;bifrontismo, el ventrílocuo –su verdadero diente–, ¿qué es?&lt;br /&gt;–la pisada un sello, y es así: el aeroplano bimotor se abalanza&lt;br /&gt;sobre la herida de Apolo –digo ésta, la herida del muchacho,&lt;br /&gt;–su incompleta mirada– hablamos de mentiras y el avión se abalanza.&lt;br /&gt;No la balanza, la carta de la justicia –el tarot, la rueda&lt;br /&gt;rota del decir, porque las palmeras alineadas de la avenida son fósforos,&lt;br /&gt;y tu bonanza es ésa: recordar los bosques, mugre de perros&lt;br /&gt;donde crecen árboles, un enfermo terminal diciéndole al tronco:&lt;br /&gt;luces imperecedero, es sabia y no es savia la ronda. Uno extiende&lt;br /&gt;la mano y recibe el mismo hueso de uno. Uno extiende&lt;br /&gt;la mano de hueso y recibe un ámbar –adentro del ámbar&lt;br /&gt;un excremento de perro. Te dejo la tesitura de la calle, una partitura&lt;br /&gt;de música. Digo: su ciencia de calle trazada, el dibujo&lt;br /&gt;geométrico, varilla de castigo –el asesinado: matemática hostil:&lt;br /&gt;cada punto del rostro corresponde a un féretro, el gemido es lumen,&lt;br /&gt;–la selva que vi cabía en bolsas de esporas: el helecho. Un helecho&lt;br /&gt;es el rostro –gime, con lluvia agria es lavado, lo menos, lo más&lt;br /&gt;asesinado –un indio sin nombre– ética y entropía de la distorsión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada tajo del cutis, mismo desierto de Nazca. Lo árido&lt;br /&gt;es combativo con sed. No se hibrida el celacanto –la pescadería–, ni&lt;br /&gt;menos como salamandra –el hipocampo es incógnita. El ornitorrinco&lt;br /&gt;va de un poema a otro. Con salto, pasamos de la ciudad al recuerdo&lt;br /&gt;sin abejas del bosque. No digo el cliché, selva, cemento,&lt;br /&gt;fragmento, cuadro sin luz de Mondrian. Puntos de fuga. Ya hartos están&lt;br /&gt;de Puerto Varas, Valencia. Pero cuando el ojo supura&lt;br /&gt;se puede hablar de mirada. Te dejo la tesitura de la calle, su&lt;br /&gt;línea de autobuses rojos y amarillos, la bandera del país,&lt;br /&gt;la sinrazón –implosión, explosión. País. País. Llenos de arcángeles los&lt;br /&gt;chicos de la discoteca, llenos de tronos –legiones, cuerpos celestes, abejas&lt;br /&gt;o granos de sésamo. Es mentira lo uno. La revista de novedades&lt;br /&gt;–un mercadillo hippie– barrios antiguos reformándose de a poco.&lt;br /&gt;Los nuevos vecinos dicen, ¿qué? o, ¡hay estrellas! Es mentira lo uno.&lt;br /&gt;Donde haya un cartel de 1920 habita lo desvaído. La huella es&lt;br /&gt;filatelia, carta astral, bolo alimenticio. Arqueología de calle,&lt;br /&gt;–tal vez teología– dios mismo dice: no hay dios sin diez. Hambre, Belleza&lt;br /&gt;consignadas al hígado. Un obrero es obrero, las niñas góticas,&lt;br /&gt;las niñas lavadas que comen violetas, los chicos inmigrantes&lt;br /&gt;–rayando la pared con aerosol– vibran, hacen luz –son el sol.&lt;br /&gt;Los chicos en monopatines, ¿a qué cielo volarán? Serán el cielo&lt;br /&gt;cuando estiren los brazos y las migas de pan aferradas a sus bolsillos&lt;br /&gt;articulen las galaxias que esperamos ver. La ética de contarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA MENTIRA APARECE, ladrona de la manzana dorada, higos, hijos, más&lt;br /&gt;imágenes: chicos recogen la superficie del agua –el bajo cero irrumpía–,&lt;br /&gt;señoras rubias, un casco rubio, una bola de helado de vainilla el pelo, barren y&lt;br /&gt;se barren o no, no dejan pistas en suelo, sombra no, boleta de autobús no, palo de&lt;br /&gt;chupachups no, barrido todo, nombrado todo. Una mentira –corre tú, la cortina, luz&lt;br /&gt;definiendo el aire –no al revés– problemas de traducción: bona nit, siga el nom de la nit.&lt;br /&gt;La pauta de pólvora a través de persianas, píxeles blancos: afuera, una moto&lt;br /&gt;pasa, aserra –si el ruido fuera animal sería cocodrilo– y qué ruido eres tú: soy ruido ñu,&lt;br /&gt;soy ruido mosca, el ruido treile, el aguilucho con su larga I latina. Dylan Thomas, el gato,&lt;br /&gt;tiene ruido Manuel, tiene ruido Pedro. Dice: tengo hambre con Miau. O Ñau.&lt;br /&gt;Pero cuando zumba el evangelio, el chorro de tinta que echa la sepia, digo: esto,&lt;br /&gt;televisión, realidad, periódico: subjetivo es lo otro –múltiplo–, cuando, Manuel (Miau),&lt;br /&gt;pones hilo en el ojo de las cosas. O cuando, Pedro (Ñau), clavas la aguja y dices AY:&lt;br /&gt;Léase Ay: frío, hay hielo en la superficie del ojo. Hay niños pijos; han quemado&lt;br /&gt;a una mendiga y dicen: Ay, no sabía que iba a arder . Léase Ay: asesinato y arder.&lt;br /&gt;Televisión. Periódicos. Qué son ante ellos un ramo de ortigas. El debate: las estrellas&lt;br /&gt;sin nombre –o mentidas– propiedad del espectáculo. Piso Cueva Santa: natividad&lt;br /&gt;del 2005. Una mentira aparece: nos equilibramos en la punta de un trozo de hombre.&lt;br /&gt;Podrían ser los cercenados testículos de Dylan. Leemos a Marx, Manuel. ¿Qué&lt;br /&gt;significa hoy día leer a Marx? Pienso en Chile: el Teatro de la Lupe cuando, piel, canta:&lt;br /&gt;falsedad bien ensayada, estudiado simulacro.¡Lo dice Frederic Jameson! Risa: luego,&lt;br /&gt;la crónica interminable de Enrique Falcón. Los pobres escriben en dos tipos de papel:&lt;br /&gt;en barro y en sangre. Cómo tienes cara, pétreo y Pedro, de detenerte aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo tienes cara de ver en luz, fluorescencia de muerto. El extrarradio de ciudad&lt;br /&gt;–no el Radio de madame Curie– también visible con ojos cerrados.&lt;br /&gt;Radioactividad del grillo –nueve años, pelo corteza de castaña– lo adivinabas tornasol&lt;br /&gt;por su sola velocidad. Pero otra cosa sangra: otra edad pretende ocupar el espacio&lt;br /&gt;anodino. ¿Hay ventana? Militamos –¡oh, agujero imperceptible!– la voz: voz, qué&lt;br /&gt;dices tú de esto: A) Un sobrino, 16 años, asimetría –juego virtual–: decoración&lt;br /&gt;de lo real. Beneficio: ala de drosófila por una sola imagen: espectáculo. Espéculo:&lt;br /&gt;espejo rancio del decir, no puedes tu plusvalía, 16 años el sobrino: inmaculado el&lt;br /&gt;gorrión entre bytes, sin lenguaje, velocidad –llenar el vaso, sí. Punto B), historia:&lt;br /&gt;duelen muertos –vergüenza: ¿sin enterrar?– qué haces tú, con tu tatuaje, inflando&lt;br /&gt;tu cuerpo de aserrín. Calle: autobús a Manises amarillo, Avenida del Cid –no aludimos&lt;br /&gt;la Alameda santiaguina, lejos Chile –poetas y juegos de pantomima –egos&lt;br /&gt;y geas de qué– fundadores de qué: Pedrito y el lobo. ¡Viene el Lobo! ¡Viene!.&lt;br /&gt;¿Hay razón en devorar uñas o chupar el pistilo? Qué dices de esto, mundo (o nexo):&lt;br /&gt;un desaparecido ya ni habla por la costra. Poema, qué dices: carta del loco. Lis&lt;br /&gt;a medio salir (alga o algo, tirado en arena: es ciudad: no hay arena: ventana de&lt;br /&gt;Manuel, política local, discursos –Fénix o loicas–, alimento de sujetos; Revolución&lt;br /&gt;de hélice y no otra. Una mentira aparece, mientras doblamos, dobleces –somos de&lt;br /&gt;propiedad pirata, doblones– regios de azoteas, extractores de vapor, antenas&lt;br /&gt;captando la pulga, sujetos al vagabundo, ver: mirada menos mirada, igual&lt;br /&gt;paso suyo, dirección hacia nada –un higo– sujetos al devenir, ciegos, zafios.&lt;br /&gt;¿Se define el hartazgo?, ¿qué es lo traslúcido? Hijo muerto, hijo pobre –ahora sudas,&lt;br /&gt;calle de Manises, y nada significa. Este texto –su lógica– para una gota de&lt;br /&gt;barro, bilis: ojo de perro dañado, menos. El ahogado es cara y menos siempre es menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VES LA CIUDAD: yo vi –la ciudad– un bulbo abierto por la espada de un ángel –viste la ciudad&lt;br /&gt;revuelta en su caldo– es mi Arte mi Caldo –viste la aspereza cutánea de sus calles –el ladrido allí&lt;br /&gt;restableciendo la movilidad –ventanas blancas que se abren –falsas niñas que se asoman –hombres allí&lt;br /&gt;desapareciendo en el aire, la canícula densa abanicada contra el muro. Yo también soy muro. ¿Y&lt;br /&gt;usted, allí&lt;br /&gt;podría asegurar: mi extensión es la misma? Resulta que la muerte es idéntica al plano.&lt;br /&gt;Una ciudad vendida, transada, mercantilizada –¿Con qué?– con oropel –con beso –ciudad&lt;br /&gt;labrada en espuma, repujada en cuero, marroquineros celestes apartando el calor, artesanos del verbo&lt;br /&gt;que un arte prescinde: yo soy arte: yo también: mira, en mi dedo pongo algo de aceite:&lt;br /&gt;mira: en mi dedo pongo un trozo de pan: ¿fue un sol? Lo fue. ¿No se trata de la lágrima&lt;br /&gt;de un sujeto contra el sol? Es lágrima, pero aérea. Lágrima de ciudad al momento de nacer.&lt;br /&gt;Nace un arte –¿Nace Usted?– dígame las palabras que el suplicio promete: consumir: transar&lt;br /&gt;las palabras con que el sujeto se adhiere al vértigo. El bulbo abierto es un perro abierto.&lt;br /&gt;La desolación de ver es la desolación del perro. Lindo tu ojo, dijo el ojo a su cuerpo. Ves la ciudad&lt;br /&gt;pero ya no la ves. Yo soy la espesura y la nervadura ferroviaria. Yo soy la espesura: el pulmón, ¿qué es?&lt;br /&gt;Extendido mi pulmón como un mapa en el plano, ¿el alarife ya sobra? Yo fui el alarife.&lt;br /&gt;Aprendiz del oficio –¡Vaya oficio de mártires! El arte: una manzana consignada al vacío: Tú y tu vacío,&lt;br /&gt;regresen a su geometría. Mis lineamientos conducen a una idea de muerte: está bien: está bien:&lt;br /&gt;yo y mis lineamientos conducimos a ti: está bien: está bien: ahora redima, Usted, la palabra.&lt;br /&gt;Ya olvidé cuál es –redima, Usted, la casa que somos. Ves la ciudad: yo vi –la ciudad– un ángel abierto&lt;br /&gt;por la boca de un poema: no fue él: fue un perro: pero un perro es mi ojo: pero un perro es la boca&lt;br /&gt;de la calle en vilo: ¿en hilo?: o su eco. Un Arte, la filigrana, donde el Poder aparece: le mando a Usted&lt;br /&gt;que construya una torre. A esa torre bautice. Póngale País: pero Usted tenga en cuenta&lt;br /&gt;que se llama Muerte, de la misma manera que la higuera ensombrece, y en su tronco tajean&lt;br /&gt;el nombre de Dios. Ventanas blancas se abren. Gatos etíopes se asoman por los visillos&lt;br /&gt;y atrapan la polilla llamada Ciudad. Yo me llamo Ciudad. ¿Y tú? ¿Y tú? Transada, mercantilizada&lt;br /&gt;con la redondez de un hibisco, un jazmín en la cabellera de un ángel viejo –el calor, la falta&lt;br /&gt;de historia allí –palabras circulares: muchacho, me hablas como si no estuvieras: no hay quién ni dónde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;YO TE DIRÉ LA VERDAD: no me dirás la verdad, porque el salmón es verdad, su color es&lt;br /&gt;el brazo abierto de Rembrandt, me refiero a su muerto diseccionado en la morgue:&lt;br /&gt;ay, doctor Morgue, ¿no fue Ud. quien diseccionó la cantárida? Su trabajo, ¿explica&lt;br /&gt;la significación de la música?, ¿el movimiento de la chépica en el cementerio? O mejor:&lt;br /&gt;¿explica la tradición milenaria –de China– de escribir ideogramas con la pata de un grillo?&lt;br /&gt;Yo te diré la verdad, pero antes tu mentira: que esplenda, que esplenda: dame tu mentira.&lt;br /&gt;Si me das una gota, quizás la verdad de la gota sea chépica: sea el cementerio&lt;br /&gt;este libro esperado. O esta revolución: escribir siempre igual: mirar al muerto&lt;br /&gt;con sus ojos de muerto: al final de ellos, la vibración de la luz: tal vez la verdad&lt;br /&gt;sea atar esa luz a la idea del Arte: la idea del Arte, susceptible de ciudad: siempre ella:&lt;br /&gt;su poder: su cuerno: le dice: unicornio, unicornio mío: haré de ti una esfinge.&lt;br /&gt;Yo no quiero la esfinge. Yo quiero el rápido rasguño del gato: la fina pata del grillo&lt;br /&gt;con que los calígrafos chinos describen la luna. Yo te diré la verdad: había un país&lt;br /&gt;que se llamaba discurso. A ese país yo viajé. Yo dejé mi país en los límites de Otro.&lt;br /&gt;Adivina el poder de la fusión: no lo sé. Yo tampoco lo sé. Porque el cementerio explica&lt;br /&gt;las cosas más simples: lápida: tumba: tienen la concisión del punto –que es mosca–&lt;br /&gt;tienen la concisión de la línea –el horizonte– haz una idea del Arte: los ojos del hijo&lt;br /&gt;brotados de la inanición: no mueren hijos de hambre: nacen hijos de ella: yo lo maté&lt;br /&gt;pero el que murió fui yo: el hijo tomó a ese grillo en su mano: ándate: huye: llévame ya:&lt;br /&gt;dime la verdad –la profundidad de un ojo– sea el libro esperado. Un verbo capaz&lt;br /&gt;de explicar su sinuosidad: ¿no se llama serpiente?: el vuelo de un coleóptero&lt;br /&gt;estrellándose contra la ampolleta. Estaba tu Padre en la definición de Patria. Estabas tú:&lt;br /&gt;no estaba yo: yo no miraba de reojo: yo miraba sin ojo: yo miraba con voz.&lt;br /&gt;Yo te diré la verdad. Luego, cree lo que quieras: el salmón es verdad: el río: la corriente&lt;br /&gt;arreciando. Ahí. La roca, ahí: el agua ahí: la verdad de la orilla se llama tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos poemas fueron tomados del libro &lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Transversal&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; (El billar de Lucrecia, 2007, elbillardelucrecia.blogspot.com).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Javier Norambuena&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/uDyyVWbFMR8&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/uDyyVWbFMR8&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Humedales (fragmentos)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;autobús que hace decir todo nombre será lejos, los&lt;br /&gt;pájaros del levante transitan por debajo del norte, los pá-&lt;br /&gt;jaros beben una línea interrumpida, del autobús que hace&lt;br /&gt;decir todo nombre será lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un presentimiento del río, en el cielo están las grúas, es&lt;br /&gt;la espera, sueño indeterminado con los ojos yuxtapuestos,&lt;br /&gt;humedales, háblame como la punzación, el prefijo de una&lt;br /&gt;jugarreta infantil, ojos indeterminados en paredes, es de&lt;br /&gt;noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en esa intemperie hay tus noches, ahí en cada hora una&lt;br /&gt;campana sin ruido pega el palo de tus pelos, pieza que roza,&lt;br /&gt;habla esa intemperie, habla pájaros de tus noches, es el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la habitación tiene caballo, cabeza en otra parte, su revés&lt;br /&gt;invoca segundos, repliegues que vendrán, la infancia se&lt;br /&gt;hospeda como caballo armando una dureza, en las cuatro&lt;br /&gt;paredes hay escritas un relato, cuatro puntas con la sábana,&lt;br /&gt;dice nombres cabizbaja, tuvimos una noche en que la puerta&lt;br /&gt;estuvo abierta, manchas aparecen, los puntos se multiplican&lt;br /&gt;en la habitación, el caballo repite su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;las sombras de los tres años levantan el jardín al que&lt;br /&gt;vuelve con fantasmas, es la escena de la boca con el ángel en-&lt;br /&gt;tremedio, es el padre clausurando la boca, la letra del cielo en&lt;br /&gt;las grúas tiembla, he visto florecer en humedales, lo mudo de&lt;br /&gt;las vértebras es la sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-4330061036506626487?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/4330061036506626487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/4330061036506626487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/11/poesa-chilena.html' title='poesía chilena'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-5017191008148894103</id><published>2008-10-06T16:56:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T17:23:20.803-07:00</updated><title type='text'>César Moro</title><content type='html'>A VISTA PERDIDA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No renunciaré jamás al lujo insolente al desenfreno suntuoso de pelos&lt;br /&gt;          como fasces finísimas colgadas de cuerdas y de sables&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los paisajes de la saliva inmensos y con pequeños cañones de&lt;br /&gt;          plumas-fuentes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tornasol violento de la saliva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra designando el objeto propuesto por su contrario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El árbol como una lamparilla mínima&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pérdida de las facultades y la adquisición de la demencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lenguaje afásico y sus perspectivas embriagadoras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La logoclonia el tic la rabia el bostezo interminable&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estereotipia el pensamiento prolijo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor de cuentas de cristal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor de vaho de cristal de ramas de coral de bronquios y de&lt;br /&gt;            plumas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor submarino y terso resbalando perlas de fuego impermeable&lt;br /&gt;            a la risa como un plumaje de ánade delante de los ojos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor inclinado a la izquierda flameante a la derecha de columnas&lt;br /&gt;            de trapo y de humo en el centro detrás de una escalera&lt;br /&gt;            vertical sobre un columpio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bocas de dientes de azúcar y lenguas de petróleo renacientes y&lt;br /&gt;             moribundas descuelgan coronas sobre senos opulentos bañados&lt;br /&gt;             de miel y de racimos ácidos y variables de saliva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor robo -de estrellas gallinas limpias labradas en roca y tierna&lt;br /&gt;             tierra firme mide la tierra del largo de los ojos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor joven paria de altura afortunada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor mujeres dormidas sobre colchones de cáscaras de fruta&lt;br /&gt;             coronadas de cadenas finas desnudas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor los trenes de la víspera recogiendo los ojos dispersos en&lt;br /&gt;             las praderas cuando el tren vuela y el silencio no puede seguir&lt;br /&gt;             al tren que tiembla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor como ganzúa derribando puertas mentales desvencijando&lt;br /&gt;            la mirada de agua y la mirada que se pierde en lo umbrío de la&lt;br /&gt;            madera seca Tritones velludos resguardan una camisa de mujer&lt;br /&gt;            que duerme desnuda en el bosque y transita la pradera limitada&lt;br /&gt;            por procesos mentales no bien definidos sobrellevando&lt;br /&gt;            interrogatorios y respuestas de las piedras desatadas y feroces&lt;br /&gt;            teniendo en cuenta el último caballo muerto al nacer el alba de&lt;br /&gt;            las ropas íntimas de mi abuela y gruñir mi abuelo de cara a la&lt;br /&gt;            pared&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupor las sillas vuelan al encuentro de un tonel vacío cubierto&lt;br /&gt;            de yedra pobre vecina del altillo volador pidiendo el encaje y&lt;br /&gt;            el desagüe para los lirios de manteleta primaria mientras una&lt;br /&gt;            mujer violenta se remanga las faldas y enseña la imagen de la&lt;br /&gt;            Virgen acompañada de cerdos coronados con triple corona y&lt;br /&gt;            moños bicolores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La medianoche se afeita el hombro izquierdo sobre el hombro derecho&lt;br /&gt;            crece el pasto pestilente y rico en aglomeraciones de minúsculos&lt;br /&gt;            carneros vaticinadores y de vitaminas pintadas de árboles de&lt;br /&gt;            fresca sombrilla con caireles y rulos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los miosotis y otros pesados geranios escupen su miseria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grandioso crepúsculo boreal del pensamiento esquizofrénico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sublime interpretación delirante de la realidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No renunciaré jamás al lujo primordial de tus caídas vertiginosas&lt;br /&gt;            oh locura de diamante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;**&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(133, 166, 188);font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;BATALLA AL BORDE DE UNA CATARATA&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Tener entre las manos largamente una sombra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;De cara al sol&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Tu recuerdo me persiga o me arrastre sin remedio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Sin salida sin freno sin refugio sin habla sin aire&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El tiempo se transforma en casa de abandono&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;En cortes longitudinales de árboles donde tu imagen se disuelve en&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;                      humo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El sabor más amargo que la historia del hombre conozca&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El mortecino fulgor y la sombra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El abrir y cerrarse de puertas que conducen al dominio encantado de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;                      tu nombre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Donde todo perece&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Un inmenso campo baldío de hierbas y de pedruscos interpretables&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Una mano sobre una cabeza decapitada&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Los pies&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Tu frente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Tu espalda de diluvio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Tu vientre de aluvión un muslo de centellas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Una piedra que gira otra que se levanta y duerme en pie&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Un caballo encantado un arbusto de piedra un lecho de piedra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Una boca de piedra y ese brillo que a veces me rodea&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Para explicarme en letra muerta las prolongaciones misteriosas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;               de       tus manos que vuelven con el aspecto amenazante de un&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;                     cuarto modesto con una cortina roja que se abre ante el infierno&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Las sábanas el cielo de la noche&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;El sol el aire la lluvia el viento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;Sólo el viento que trae tu nombre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:130%;" &gt;**&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(133, 166, 188);font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;EL       FUEGO Y LA POESÍA&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;En el agua quemante el sol refleja la mano de cenit&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;1&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Amo el amor&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El martes y no el miércoles&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Amo el amor de los estados desunidos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El amor de unos doscientos cincuenta años&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Bajo la influencia nociva del judaísmo sobre la vida monástica&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;De las aves de azúcar de heno de hielo de alumbre o de bolsillo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Amo el amor de faz sangrienta con dos inmensas puertas al vacío&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El amor como apareció en doscientas cincuenta entregas durante&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;            cinco años&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El amor de economía quebrantada&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Como el país más expresionista&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Sobre millares de seres desnudos tratados como bestias&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Para adoptar esas sencillas armas del amor&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Donde el crimen pernocta y bebe agua clara&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;De la sangre más caliente del día&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;2&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Amo el amor de ramaje denso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;salvaje al igual de una medusa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;el amor-hecatombe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;esfera diurna en que la primavera total&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;se columpia derramando sangre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;el amor de anillos de lluvia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;de rocas transparentes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;de montañas que vuelan y se esfuman&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;y se convierten en minúsculos guijarros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;el amor como una puñalada&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;como un naufragio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;la pérdida total el habla del aliento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;el reino de la sombra espesa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;con los ojos salientes y asesinos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;la saliva larguísima&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;la rabia de perderte&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;el frenético despertar en medio de la noche&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;bajo la tempestad que nos desnuda&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;y el rayo lejano transformando los árboles&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;en leños de cabellos que pronuncian tu nombre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;los días y las horas de desnudez eterna.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;3&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Amo la rabia de perderte&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tu ausencia en el caballo de los días&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tu sombra y la idea de tu sombra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Que se recorta sobre un campo de agua&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tus ojos de cernícalo en las manos del tiempo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Que me deshace y te recrea&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El tiempo que amanece dejándome más solo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Al salir de mi sueño que un animal antediluviano perdido en la&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;              sombra de       los días&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Como una bestia desdentada que persigue su presa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Como el milano sobre el cielo evolucionando con una precisión de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;              relojería&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Te veo en una selva fragorosa y yo cerniéndome sobre ti&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Con una fatalidad de bomba de dinamita&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Repartiéndome tus venas y bebiendo tu sangre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Luchando con el día lacerando el alba&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Zafando el cuerpo de la muerte&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Y al fin es mío el tiempo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Y la noche me alcanza&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Y el sueño que me anula te devora&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Y puedo asimilarte como un fruto maduro&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Como una piedra sobre una isla que se hunde&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;4&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El agua lenta el camino lento los accidentes lentos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Una caída suspendida en el aire el viento lento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El paso lento del tiempo lento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;La noche no termina y el amor se hace lento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Las piernas se cruzan y se anudan lentas para echar raíces&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;La cabeza cae los brazos se levantan&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El cielo de la cama la sombra cae lenta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tu cuerpo moreno como una catarata cae lento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;En el abismo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Giramos lentamente por el aire caliente del cuarto caldeado&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Las mariposas nocturnas parecen grandes carneros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Ahora sería fácil destrozarnos lentamente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Arrancarnos los miembros beber la sangre lentamente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tu cabeza gira tus piernas me envuelven&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tus axilas brillan en la noche con todos sus pelos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tus piernas desnudas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;En el ángulo preciso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El olor de tus piernas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;La lentitud de percepción&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El alcohol lentamente me levanta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El alcohol que brota de tus ojos y que más tarde&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Hará crecer tu sombra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Mesándome el cabello lentamente subo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Hasta tus labios de bestia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;5&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Verte los días el agua lenta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Una cabellera la arena de oro&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Un volcán regresa a su origen&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Verte si cuento las horas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;La espalda del tiempo divinamente llagada&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Una ánfora desnuda hiende el agua&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El rocío guarda tu cuerpo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;En lo recóndito de una montaña mágica&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Cubierta de zapatos de muñeca y de tarjetas de visita de los dioses&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Armodio Nerón Calígula Agripina Luis II de Baviera&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Antonio Cretina César&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tu nombre aparece intermitente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Sobre un ombligo de panadería&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;A veces ocupa el horizonte&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;A veces puebla el cielo en forma de minúsculas abejas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Siempre puedo leerlo en todas direcciones&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Cuando se agranda y se complica de todas las palabras que lo siguen&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;O cuando no es sino un enorme pedazo de lumbre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;O el paso furtivo de las bestias del bosque&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;O una araña que se descuelga lentamente sobre mi cabeza&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;O el alfabeto enfurecido&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;6&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El agua lenta las variaciones mínimas lentas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El rostro leve lento&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El suspiro cortado leve&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Los guijarros minúsculos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Los montes imperceptibles&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El agua cayendo lenta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Sobre el mundo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Junto a tu reino calcinante&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Tras los muros el espacio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Y nada más el gran espacio navegable&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El cuarto sube y baja&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Las olas no hacen nada&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El perro ve la casa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Los lobos se retiran&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El alba acecha para asestamos su gran golpe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Ciegos dormidos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Un árbol ha crecido&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;En vano cierro las ventanas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;Miro la luna&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;El viento no ha cesado de llamar a mi puerta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;La vida oscura empieza&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-size:180%;" &gt;**&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;EL HUMO SE DISIPA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A donde voraz y ciego  &lt;br /&gt;Es el Minotauro el fuego&lt;br /&gt;Y es el laberinto el humo&lt;br /&gt;                       Calderón de la Barca &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu aliento es como la mejor mañana fresca de olor de aves y de mar un&lt;br /&gt;         velamen cruza veloz la       foresta interdicta de tu aliento donde los&lt;br /&gt;         pájaros se columpian       picoteando estrellas mientras un galope&lt;br /&gt;         tendido de gacelas       transtorna las flores y las convierte en piedras&lt;br /&gt;         de luna y el silencio       recorre la escala de tu aliento de fuente y de&lt;br /&gt;         montaña nevada.  &lt;br /&gt;Frente a frente tu aliento el soplo aterrador de la primavera en los&lt;br /&gt;         bosques de nieve eterna       iniciando el desfile de los témpanos&lt;br /&gt;         coronados de osos       polares flameantes&lt;br /&gt;Tu aliento certero en medio del corazón una piedra que cae en el estanque&lt;br /&gt;         dormido y levanta       geiseres de estrellas enloquecidas que buscan su&lt;br /&gt;         origen en tu boca  &lt;br /&gt;Tu aliento es un despeñadero en el que caen árboles enteros y el ruido se&lt;br /&gt;         tapiza y las frutas       maduran y todo se volatiliza en una caída sin&lt;br /&gt;         término  &lt;br /&gt;La mañana perfila los cendales de tu aliento y la tormenta tiene olor de tu&lt;br /&gt;         saliva y tu saliva es       el cráter de donde vuelan los peñascos&lt;br /&gt;         enfurecidos portadores       de mensajes ilegibles.&lt;br /&gt;Tu aliento de meteorito disparado desde el cielo cayendo en un bosque&lt;br /&gt;         ardiente chamuscando       leopardos y provocando el alarido de los&lt;br /&gt;         elementos  &lt;br /&gt;Tu aliento es humareda de ignición de poemas obscenos tu aliento&lt;br /&gt;         precipitándose a       mansalva sobre campos inmensos bajo la luna&lt;br /&gt;Tu aliento en la mañana la nostalgia de la noche fulgurante de rayos que&lt;br /&gt;         bordan en el cielo las       cataratas de tu aliento&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);" align="center"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;  &lt;img src="http://amediavoz.com/SENSUBARRAINI.jpg" border="0" height="7" width="72" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;EL OLOR       Y LA MIRADA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olor fino solitario de tus axilas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hacinamiento de coronas de paja y heno fresco cortado con&lt;br /&gt;      dedos y asfódelos y piel fresca y       galopes lejanos como perlas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu olor de cabellera bajo el agua azul con peces negros y estrellas de&lt;br /&gt;      mar y estrellas de cielo bajo la nieve       incalculable de tu mirada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu mirada de holoturia de ballena de pedernal de lluvia de diarios de&lt;br /&gt;      suicidas húmedos los ojos de tu mirada       de pie de madrépora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esponja diurna a medida que el mar escupe ballenas enfermas y cada&lt;br /&gt;      escalera rechaza a su viandante como la       bestia apestada que&lt;br /&gt;      puebla los sueños del viajero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y golpes centelleantes sobre las sienes y la ola que borra las centellas&lt;br /&gt;      para dejar sobre el tapiz la eterna       cuestión de tu mirada de objeto&lt;br /&gt;      muerto tu mirada podrida de flor&lt;/span&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; **&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;LA LEVE PISADA DEL DEMONIO NOCTURNO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el gran contacto del olvido&lt;br /&gt;A ciencia cierta muerto&lt;br /&gt;Tratando de robarte a la realidad&lt;br /&gt;Al ensordecedor rumor de lo real&lt;br /&gt;Levanto una estatua de fango purísimo&lt;br /&gt;De barro de mi sangre&lt;br /&gt;De sombra lúcida de hambre intacto&lt;br /&gt;De jadear interminable&lt;br /&gt;Y te levantas como un astro desconocido&lt;br /&gt;Con tu cabellera de centellas negras&lt;br /&gt;Con tu cuerpo rabioso e indomable&lt;br /&gt;Con tu aliento de piedra húmeda&lt;br /&gt;Con tu cabeza de cristal&lt;br /&gt;Con tus orejas de adormidera&lt;br /&gt;Con tus labios de fanal&lt;br /&gt;Con tu lengua de helecho&lt;br /&gt;Con tu saliva de fluido magnético&lt;br /&gt;Con tus narices de ritmo&lt;br /&gt;Con tus pies de lengua de fuego&lt;br /&gt;Con tus piernas de millares de lágrimas petrificadas&lt;br /&gt;Con tus ojos de salto nocturno&lt;br /&gt;Con tus dientes de tigre&lt;br /&gt;Con tus venas de arco de violín&lt;br /&gt;Con tus dedos de orquesta&lt;br /&gt;Con tus uñas para abrir las entrañas del mundo&lt;br /&gt;Y vaticinar la pérdida del mundo&lt;br /&gt;En las entrañas del alba&lt;br /&gt;Con tus axilas de bosque tibio&lt;br /&gt;Bajo la lluvia de tu sangre&lt;br /&gt;Con tus labios elásticos de planta carnívora&lt;br /&gt;Con tu sombra que intercepta el ruido&lt;br /&gt;Demonio nocturno&lt;br /&gt;Así te levantas para siempre&lt;br /&gt;Pisoteando el mundo que te ignora&lt;br /&gt;Y que ama sin saber tu nombre&lt;br /&gt;Y que gime tras el olor de tu paso&lt;br /&gt;De fuego de azufre de aire de tempestad&lt;br /&gt;De catástrofe intangible y que merma cada día&lt;br /&gt;Esa porción en que se esconden los designios nefastos y la sospecha&lt;br /&gt;        que tuerce la boca del tigre       que en las mañanas escupe para&lt;br /&gt;        hacer el día&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;**&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;LA VIDA ESCANDALOSA DE CESAR MORO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dispérsame en la lluvia o en la humareda de los torrentes que&lt;br /&gt;       pasan&lt;br /&gt;Al margen de la noche en que nos vemos tras el correr de nubes&lt;br /&gt;Que se muestran a los ojos de los amantes que salen&lt;br /&gt;De sus poderosos castillos de torres de sangre y de hielo&lt;br /&gt;Teñir el hielo rasgar el salto de tardíos regresos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo el Rey me acerca a su tumba real y real&lt;br /&gt;Donde Wagner hace la guardia a la puerta con la fidelidad&lt;br /&gt;Del can royendo el hueso de la gloria&lt;br /&gt;Mientras lluvias intermitentes y divinamente funestas&lt;br /&gt;Corroen el peinado de tranvía aéreo de los hipocampos relapsos&lt;br /&gt;Y homicidas transitando la terraza sublime de las apariciones&lt;br /&gt;En el bosque solemne carnívoro y bituminoso&lt;br /&gt;Donde los raros paseantes se embriagan los ojos abiertos&lt;br /&gt;Debajo de grandes catapultas y cabezas elefantinas de carneros&lt;br /&gt;Suspendidos según el gusto de Babilonia o del Transtévere&lt;br /&gt;El río que corona tu aparición terrestre saliendo de madre&lt;br /&gt;Se precipita furioso como un rayo sobre los vestigios del día&lt;br /&gt;Falaz hacinamiento de medallas de esponjas de arcabuces&lt;br /&gt;Un toro de significativa alegría muerde el seno o cúpula&lt;br /&gt;De un templo que emerge en la luz afrentosa del día en medio&lt;br /&gt;de las ramas podridas y leves de la hecatombe forestal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dispérsame el vuelo de los caballos migratorios&lt;br /&gt;En el aluvión de escorias coronando el volcán longevo del día&lt;br /&gt;En la visión aterradora que persigue al hombre al acercarse la&lt;br /&gt;Hora entre todas pasmosa del mediodía&lt;br /&gt;Cuando las bailarinas hirvientes están a punto de ser decapitadas&lt;br /&gt;Y el hombre palidece en la sospecha pavorosa de la aparición de-&lt;br /&gt;finitiva trayendo entre los dientes el oráculo legible como sigue:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una navaja sobre un caldero atraviesa un cepillo de cerdas&lt;br /&gt;       de dimensión ultrasensible; a la       proximidad del día las cerdas se&lt;br /&gt;       alargan hasta tocar el crepúsculo;       cuando la noche se acerca las&lt;br /&gt;       cerdas se transforman en una       lechería de apariencia modesta y&lt;br /&gt;       campesina.  &lt;br /&gt;Sobre la navaja vuela un halcón devorando un enigma en forma de&lt;br /&gt;       condensación de vapor; a veces es       un cesto colmado de ojos de&lt;br /&gt;       animales y de cartas de amor llenas       con una sola letra; otras veces&lt;br /&gt;       un perro laborioso devora una       cabaña iluminada por dentro. La&lt;br /&gt;       oscuridad envolvente puede       interpretarse como una ausencia de&lt;br /&gt;       pensamiento provocada por la       proximidad invisible de un estanque&lt;br /&gt;       subterráneo habitado por tortugas       de primera magnitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento se levanta sobre la tumba real&lt;br /&gt;Luis II de Baviera despierta entre los escombros del mundo&lt;br /&gt;Y sale a visitarme trayendo a través del bosque circundante&lt;br /&gt;Un tigre moribundo&lt;br /&gt;Los árboles vuelven a ser semillas y el bosque desaparece&lt;br /&gt;Y se cubre de niebla rastrera&lt;br /&gt;Miríadas de insectos ahora en libertad ensordecen el aire&lt;br /&gt;Al paso de los dos más hermosos tigre del mundo..&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;**&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;OH FUROR EL ALBA SE DESPRENDE DE       TUS LABIOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelves en la nube y en el aliento&lt;br /&gt;Sobre la ciudad dormida&lt;br /&gt;Golpeas a mi ventana sobre el mar&lt;br /&gt;A mi ventana sobre el sol y la luna&lt;br /&gt;A mi ventana de nubes&lt;br /&gt;A mi ventana de senos sobre frutos ácidos&lt;br /&gt;Ventana de espuma y oleaje&lt;br /&gt;Sobre altas mareas vuelven los peñascos en delirio y la alucina-&lt;br /&gt;        ción precisa de tu frente&lt;br /&gt;Sobre altas mareas tu frente y más lejos tu frente y la luna es tu&lt;br /&gt;        frente y un barco sobre el       mar y las adorables tortugas&lt;br /&gt;        como soles poblando el mar y       las algas nómadas y las que&lt;br /&gt;        fijas soportan el oleaje y el       galope de nubes persecutorias&lt;br /&gt;        el ruido de las conchas las       lágrimas eternas de los coco-&lt;br /&gt;        drilos el paso de las       ballenas la creciente del Nilo el polvo&lt;br /&gt;        faraónico la acumulación de       datos para calcular la velo-&lt;br /&gt;        cidad del crecimiento de las       uñas en los tigres jóvenes la&lt;br /&gt;        preñez de la hembra del       tigre el retozo del albor de los&lt;br /&gt;        aligatores el veneno en copa       de plata las primeras huellas&lt;br /&gt;        humanas sobre el mundo tu       rostro tu rostro tu rostro&lt;br /&gt;Vuelven como el caparazón divino de la tortuga difunta envuelto&lt;br /&gt;        en luz de nueve&lt;br /&gt;El humo vuelve y se acumula para crear representaciones tangi&lt;br /&gt;        bles de tu presencia sin       retorno&lt;br /&gt;El pelo azota el pelo vuelve no se mueve el pelo golpea sobre un&lt;br /&gt;        tambor finísimo de algas       sobre un tambor de ráfaga de&lt;br /&gt;        viento&lt;br /&gt;Bajo el cielo inerme venciendo su distancia golpeas sin sonido&lt;br /&gt;La fatalidad crece y escupe fuego y lava y sombra y humo de&lt;br /&gt;        panoplias y espadas para       impedir tu paso&lt;br /&gt;Cierro los ojos y tu imagen y semejanza son el mundo&lt;br /&gt;La noche se acuesta al lado mío y empieza el dialogo al que asistes&lt;br /&gt;        Como una lámpara votiva sin       un murmullo parpadeando&lt;br /&gt;        y abrazándome con una luz       tristísima de olvido y de casa&lt;br /&gt;        vacía bajo la tempestad       nocturna&lt;br /&gt;El día se levanta en vano&lt;br /&gt;Yo pertenezco a la sombra y envuelto en sombra yazgo sobre un  &lt;br /&gt;        lecho de lumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt; **&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;UN CAMINO DE TIERRA EN MEDIO DE LA       TIERRA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ramas de luz atónita poblando innumerables veces el área de tu frente&lt;br /&gt;          asaltada por olas      &lt;br /&gt;Asfaltada de lumbre tejida de pelo tierno y de huellas leves de fósiles de&lt;br /&gt;          plantas delicadas      &lt;br /&gt;Ignorada del mundo bañando tus ojos y el rostro de lava verde&lt;br /&gt;¡Quién vive! Apenas dormido vuelvo de más lejos a tu encuentro de&lt;br /&gt;          tinieblas a paso       de chacal mostrándote caracolas de espuma de&lt;br /&gt;          cerveza y       probables edificaciones de nácar enfangado&lt;br /&gt;Vivir bajo las algas&lt;br /&gt;El sueño en la tormenta sirenas como relámpago el alba  &lt;br /&gt;           incierta un       camino de tierra en medio de la tierra y nubes&lt;br /&gt;           de tierra y       tu frente se levanta, como un castillo de nieve&lt;br /&gt;           y apaga el       alba y el día se enciende y vuelve la noche y fasces&lt;br /&gt;           de tu         pelo se interponen y azotan el rostro helado de la noche&lt;br /&gt;Para sembrar el mar de luces moribundas  &lt;br /&gt;Y que las plantas carnívoras no falten de alimento&lt;br /&gt;Y crezcan ojos en las playas  &lt;br /&gt;Y las selvas despeinadas giman como gaviotas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:180%;"  &gt;&lt;em&gt;De "La tortuga ecuestre" 1936-1939&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:130%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Georgia;font-size:85%;"  &gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-5017191008148894103?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/5017191008148894103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/5017191008148894103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/10/csar-moro.html' title='César Moro'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-7762555656765830650</id><published>2008-08-21T21:19:00.000-07:00</published><updated>2008-08-21T21:20:35.360-07:00</updated><title type='text'>Valerio Magrelli</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;Hápax.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Con la autorización de las disciplinas sociológicas, creo que la más bella definición de poesía es aquella que ofrecía Alfred Jarry de la patafísica, la disciplina imaginaria fundada por él: “ciencia de las excepciones”. Por esto aprecio profundamente la expresión griega “hápax”, de “hápax legómenon”, o sea, “dicho una sola vez”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Este término refiere a una palabra de la que se posee un solo registro al interior de un sistema lingüístico o de un corpus dado (texto literario, lengua de un autor, etc.) Así, por ejemplo, el sustantivo “acerbitate” en Dante, empleado en el Convivio por única vez. Y bien, pienso que cada poesía, considerada en sí y para sí, corresponde a un hápax, en cuanto es siempre única, sola, excepcional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Obviamente eso no significa que la poesía no represente el resultado de una cultura, de una época, de una tradición, de una ideología, entrelazada con el mundo del que surge, tejida con sus hilos, impregnada de historia. Pero subsiste aún el hecho de que un texto poético puede decirse tal porque, literalmente, no tiene igual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Inasimilable a promedios, estadísticas o diagramas característicos de la producción en serie, la obra de arte, fósil conmovedor, yace junto a su aura como un insecto dentro de su ámbar, impronta digital, producto individual hecho a mano, y hecho para pasar de mano en mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;*&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;Explicit.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Todos se preguntan cómo nace una poesía: yo encuentro más interesante preguntarse cómo termina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Que la inspiración, golpe de rayo o chispa, existe verdaderamente, no hay ninguna duda. A veces puede ser descripta de modo un poco diferente del habitual (estudiando, por qué no, circuitos cerebrales, sinapsis, redes neurológicas), pero de cualquier modo nadie cuestiona su importancia. El misterio del inicio, en latín incipit, aparece en definitiva universalmente reconocido. Pero me pregunto, ¿no resulta más apasionante el milagro del “explicit”, es decir, de aquello de que depende la última parte de un texto?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Tal vez un poeta sea verdaderamente tal si sabe cuándo detenerse, cuándo cesar la obra de pulido, cuándo suspender la proliferación de variantes; en definitiva, cuando logra decir “basta”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Como en el momento de abandonar un almuerzo, los saludos parecen no terminar más. El desprendimiento es difícil, y es natural tratar de postergarlo. Se charla tan bien en la puerta que querríamos no irnos más. Lo mismo sucede con los versos. Es duro tener que despedirse. Pero el explicit nos llama. Es necesario un don, un talento: la inspiración de la conclusión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-7762555656765830650?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/7762555656765830650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/7762555656765830650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/08/valerio-magrelli.html' title='Valerio Magrelli'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-5053361181284060638</id><published>2008-08-05T15:20:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T07:58:02.869-08:00</updated><title type='text'>EZRA POUND.  El ABC de la lectura</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjqomBXj9I/AAAAAAAAA5Y/LFVh5PsOTdQ/s1600-h/35.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjqomBXj9I/AAAAAAAAA5Y/LFVh5PsOTdQ/s400/35.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231188950312783826" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjqTNg-3KI/AAAAAAAAA5Q/xeFXZG-eV44/s1600-h/3637.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjqTNg-3KI/AAAAAAAAA5Q/xeFXZG-eV44/s400/3637.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231188582957243554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJju091OtDI/AAAAAAAAA5g/4SynVxfvnBA/s1600-h/38.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJju091OtDI/AAAAAAAAA5g/4SynVxfvnBA/s400/38.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231193560909263922" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjw51KJRdI/AAAAAAAAA5o/P5I0YrZP1cg/s1600-h/43.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjw51KJRdI/AAAAAAAAA5o/P5I0YrZP1cg/s400/43.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231195843503670738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjVY1n6m9I/AAAAAAAAA4A/iRcI97dHmVk/s1600-h/44+45.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjVY1n6m9I/AAAAAAAAA4A/iRcI97dHmVk/s400/44+45.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231165589878905810" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-5053361181284060638?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/5053361181284060638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/5053361181284060638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/08/blog-post_05.html' title='EZRA POUND.  El ABC de la lectura'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SJjqomBXj9I/AAAAAAAAA5Y/LFVh5PsOTdQ/s72-c/35.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-4678640506128698699</id><published>2008-07-08T07:46:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T07:58:04.147-08:00</updated><title type='text'>El poema difícil.  Charles Bernstein</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SHN-ZK1gOTI/AAAAAAAAA2w/L5H0pfJmZQs/s1600-h/Pagina+1.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SHN-ZK1gOTI/AAAAAAAAA2w/L5H0pfJmZQs/s400/Pagina+1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5220655363923130674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SHN_UbQj61I/AAAAAAAAA24/xArk15L33jA/s1600-h/pagina+2.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SHN_UbQj61I/AAAAAAAAA24/xArk15L33jA/s400/pagina+2.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5220656381943868242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SHN_UhVGf-I/AAAAAAAAA3A/AaxEBJB2jk8/s1600-h/pagina-3.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SHN_UhVGf-I/AAAAAAAAA3A/AaxEBJB2jk8/s400/pagina-3.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5220656383573524450" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraído revista Plebella Nro 11. Noviembre de 2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-4678640506128698699?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/4678640506128698699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/4678640506128698699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/07/el-poema-difcil-charles-bernstein.html' title='El poema difícil.  Charles Bernstein'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TSZbWWw9Fm0/SHN-ZK1gOTI/AAAAAAAAA2w/L5H0pfJmZQs/s72-c/Pagina+1.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-4584790537097861994</id><published>2008-06-17T18:45:00.000-07:00</published><updated>2008-06-17T19:56:14.114-07:00</updated><title type='text'>Juan L. Ortiz</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Día gris&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué nos pregunta el vago&lt;br /&gt;horizonte que se viene&lt;br /&gt;a nuestra melancolía&lt;br /&gt;lleno de gestos mojados&lt;br /&gt;-tendido fantasma que&lt;br /&gt;absorbe las arboledas&lt;br /&gt;y nos invierte el lirio&lt;br /&gt;húmedo y solo del alma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;de El agua y la noche (1924-1932)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sueño encendido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Otoño, celeste puro, exaltado, entre nubes de humo,&lt;br /&gt;que baja hasta una dulce palidez&lt;br /&gt;entre una tenue gloria de vapores.&lt;br /&gt;Otoño sobre las rosas otoño del mediodía.&lt;br /&gt;Las cosas encantadas en un sueño encendido.&lt;br /&gt;Las chispas, sólo, de las hojas&lt;br /&gt;aleteando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de El alba sube  (1933-1936).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El pueblo bajo las nubes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Duerme el pueblo. ¿Es ello cierto bajo esta luz&lt;br /&gt;casi nevada de un jardín algodonoso&lt;br /&gt;que flota, se abre, y ciérrase sobre las calles solas&lt;br /&gt;en una fantasía toda infantil de pura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé, oh, que las cosas, sólo las cosas, sólo&lt;br /&gt;se iluminan en esta irradiación alada&lt;br /&gt;y cándida -Grandes cisnes efímeros&lt;br /&gt;sobre un sueño de cal y de follajes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de El ángel inclinado (1937)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Todos aquí&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Todos aquí para mirar arder y consumirse este fuego.&lt;br /&gt;Fuego sólo?&lt;br /&gt;No es un corazón apasionado que se ilumina en los cielos?&lt;br /&gt;La pasión de la luz antigua abriéndose en flores encendidas&lt;br /&gt;para mirarse en el espejo humano.&lt;br /&gt;El corazón dice: criaturas terrestres, la vida es gloriosa,&lt;br /&gt;alzaos hasta el fuego armonioso como hasta la sangre del&lt;br /&gt;éxtasis para que todas séais como simientes ardiendo&lt;br /&gt;para las cosechas sucesivas de la luz común que encenderá&lt;br /&gt;hasta la sombra y la estrellará como un jardín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;de El álamo y el viento (1947).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En las gargantas del Yan-Tsé&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Qué oyó Tou-Fou, qué oyó&lt;br /&gt;en estos silencios que no dejan de subir y a la vez de caer,&lt;br /&gt;fluidos de iris,&lt;br /&gt;así,&lt;br /&gt;a pesar de su espanto sin tiempo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió, solamente, como Li-Tai-Pe, que se prendían unos gritos&lt;br /&gt;por ahí?&lt;br /&gt;Y el vértigo de la piedra,&lt;br /&gt;y el vórtice de la angustia&lt;br /&gt;que no admite, de improviso, ni siquiera su agonía,&lt;br /&gt;de paja,&lt;br /&gt;aleteando, invisiblemente, casi,&lt;br /&gt;en un junco...&lt;br /&gt;que no admite ni eso para parderse, para perderse, en seguida,&lt;br /&gt;en un sin límite&lt;br /&gt;de congoja...o de niebla?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;de El junco y la corriente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-4584790537097861994?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/4584790537097861994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/4584790537097861994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/06/juan-l-ortiz.html' title='Juan L. Ortiz'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-5296095413993459615</id><published>2008-06-10T14:43:00.000-07:00</published><updated>2008-06-10T14:44:04.724-07:00</updated><title type='text'>Reportaje a J.L.Ortiz</title><content type='html'>Rescates: Juan L. Ortiz &lt;br /&gt;La intemperie sin fin&lt;br /&gt;En el Nº 67, 1989, la revista Crisis publicó una entrevista que Jorge Conti le había realizado a Juan L. Ortiz el 9 de febrero de 1972. Dice Conti “De la grabación de esa repetida circunstancia, queda esta transcripción casi literal. Literalidad que se ha respetado, para no perder el ritmo imperceptible, evanescente, del discurso de Juan”. Hoy, elegimos restacar un fragmento de aquella entrevista que duplicará, para muchos, la voz del poeta. Pero a la vez hemos considerado el placer que esta repetición podría provocar en los lectores de poesía y, en especial, de los lectores de Juanele.&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es para usted un poeta, Juan? &lt;br /&gt;Claro... la pregunta es grave porque, si nos remontamos a las primeras expresiones -cuando la poesía era asumida por el “vate” o “cantor”, el intérprete de la comunidad- entonces tenía que ver con cierta sabiduría o intuición natural de los pueblos, cuando todavía no se había producido la división del trabajo. &lt;br /&gt;¿Entonces? &lt;br /&gt;Si nos remitimos a esa fecha, claro, la poesía era la voz de la comunidad, pero en un sentido que trascendía la relación con los intereses inmediatos, que relacionaba a esa comunidad con todo lo que era operante en ella, quiero decir, cierta dependencia con todo el universo. En ese sentido podemos decir que el poeta es la voz de un pueblo. Si pienso al poeta en todas sus figuras o funciones, no es lo que ahora entendemos y acentuamos como sus relaciones con el entorno social o nacional ¿no? Aunque, claro, también tenía funciones casi religiosas, el poeta era el hombre que comunicaba con un poder o instancia superior... &lt;br /&gt;Y la poesía venía a ser una manera de poner en marcha una serie de operaciones que servían para el conocimiento y la identificación con las fuerzas del mundo en un sentido, diríamos, mágico... &lt;br /&gt;Allí comenzó lo que ahora señalamos como “magia” de la palabra, lo que va más allá de la pura significación y alude a ciertos poderes que no son los del significado estricto. La palabra era lo que Mallarmé señala como el nombre, lo que en la cultura hebrea se llamó el verbo y que se refería al génesis, a la creación... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy estamos bastante alejados de ese concepto, ¿verdad Juan? ¿Cuál es su experiencia personal como poeta? Una vez se definió como un “vigílico”, alguien que está en vigilia, que está alerta... &lt;br /&gt;Yo me refería a dos estados: de vigilia y de lo otro, que aparece como oponente pero que no lo es, el sueño. El poeta es un descubridor que pone en función todas sus potencialidades intelectuales pero en una tensión muy especial, en la que esa misma razón -que es patrimonio de todos- está como diríamos “ardiendo” y en otra dimensión que va más allá de la razón. La poesía es vigilia en cuanto es descubrimiento de cierta zona a la que no puede acceder el conocimiento común o racional. Entonces queda ese modo de aprenhensión previa, una disposición especial, cierta apertura que está muy bien expresada en la doctrina Zen, ese vacío previo para que las cosas, el universo, la realidad, impregnen la sensibilidad o el alma, como quiera llamarse... Y la poesía es también enajenación, éxtasis, sueño, en cuanto tiene que despersonalizarse para poder aprehender eso que es -en cierto modo- inefable. John Keats decía que el poeta estaba siempre perdiéndose, porque al nombrar cualquier cosa de la realidad tenía que identificarse con ella. Pero eso, a lo largo de la historia de la poesía ha habido como un movimiento pendular entre el éxtasis -como en el misticismo- y la tensión hacia la realidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si lo relaciona con su experiencia personal, Juan? Usted podría decir que esos estados no bastan por sí mismos, ya que usted ha consagrado su vida a consignarlos en palabras... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí. Porque estamos muy lejos de la vida de esas comunidades. Claro, yo siento que el ideal es ése; siempre me obsesiona cómo tenemos que buscar a través de todos los intersticios de la realidad esos momentos en los que comunicamos con algo que para esos pueblos era tan fácil como respirar. La vez pasada leí en Planeta que un francés fue a un pueblo de la Malasia que vive en una etapa equiparable a la Edad de Piedra: este hombre aprendió el idioma y entró en relación con uno de los sobrevivientes de esa comunidad, ganó su confianza y pudo conversar y hacerle preguntas. Bueno, asombra la facilidad que uno encuentra en ese aborigen para responder a preguntas con un alto grado de abstracción sobre el ser, la existencia, la nada, la muerte, como podría haberlo hehco un Kant, un Hegel o un Heidegger. ¡Una comunidad sobreviviente de la Edad de Piedra, fíjese! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es viable el intento de rescatar para el relato la posibilidad del lenguaje poético, Juan? Quiero decir, contar historias tendiendo a unir esos momentos privilegiados y únicos y que finalmente historia y experiencia poética sean una totalidad... &lt;br /&gt;También ahí está la aventura... La sorpresa, los meandros, el tejido de la realidad pueden estar en ciertos estados que se desarrollan y se aventuran en esas zonas. La aventura podría estar, por ejemplo, en la captación de esas zonas o la aproximación a ellas... Así que es posible hablar de lenguaje poético cuando es utilizado de una manera, diríamos -claro, hay que hablar de una forma en cierto modo religiosa- equivalente a la “iluminación”... Es decir, se carga tanto, pone en función tantas virtualidades fonéticas, rítmicas y conceptuales, que paradójicamente -y a la vez- se hace transparente. Y por hacerse casi inexistente recibe ciertas esencias, ciertas atmósferas, ciertos aires de esa realidad que al hombre se le escapan... y que no puede asir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo tiene que vivir un poeta, Juan? Usted, que ha sabido vivir de una manera al mismo tiempo partícipe y apartada... &lt;br /&gt;Yo diría, en cierto modo perogrullescamente, como pueda vivir... Tendiéndose, esforzándose en ser fiel a sí mismo. Es decir, fiel a eso que por razones azarosas del modo de distribución de la energía social -o potencia o don a veces hasta relacionado con su inserción en la sociedad- le ha tocado a él asumir... el poeta tiene en ese sentido una responsabilidad y su vida debe ser una respuesta. &lt;br /&gt;La unidad de vida y poesía debe darse a través de algo que está operando en uno y de lo que uno es responsable, que va informando la vida y la poesía... Sin esfuerzo, naturalmente. Y cuando es auténtica, se da. Es difícil, yo sé que es difícil en esta sociedad. Hay tentaciones, muchas facilidades, muchos encantos o maneras de adulterar, de pervertir... el prestigio, por ejemplo, que puede ser útil para muchas cosas. &lt;br /&gt;El poeta debe ser fiel. Y luego, hay una cuestión fundamental: la conformidad consigo mismo. Yo no creo que un hombre pueda ser feliz, que pueda pasar el límite -quiero decir morir- sin haber sido una cierta unidad, habiendo vivido dividido en el “hombre social”. Porque si el poeta -o quien fuere- no es fiel, quien en primer lugar se perjudica es él mismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Jorge Conti &lt;br /&gt;Crisis, 1989.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-5296095413993459615?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/5296095413993459615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/5296095413993459615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/06/reportaje-jlortiz.html' title='Reportaje a J.L.Ortiz'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-8425867862489219711</id><published>2008-05-18T13:50:00.000-07:00</published><updated>2008-05-18T13:51:11.388-07:00</updated><title type='text'>Cadáveres.  Néstor Perlongher</title><content type='html'>&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="460"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;color:#333300;"&gt;CADÁVERES&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;      &lt;div align="right"&gt;       &lt;p&gt;&lt;i&gt;a Flores &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;      &lt;/div&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Bajo las matas&lt;br /&gt;     En los pajonales&lt;br /&gt;     Sobre los puentes&lt;br /&gt;     En los canales&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En la trilla de un tren que nunca se detiene&lt;br /&gt;     En la estela de un barco que naufraga&lt;br /&gt;     En una olilla, que se desvanece&lt;br /&gt;     En los muelles los apeaderos los trampolines los malecones&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En las redes de los pescadores&lt;br /&gt;     En el tropiezo de los cangrejales&lt;br /&gt;     En la del pelo que se toma&lt;br /&gt;     Con un prendedorcito descolgado&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En lo preciso de esta ausencia&lt;br /&gt;     En lo que raya esa palabra&lt;br /&gt;     En su divina presencia&lt;br /&gt;     Comandante, en su raya&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En las mangas acaloradas de la mujer del pasaporte que se arroja&lt;br /&gt;              por la ventana del barquillo con un bebito a cuestas&lt;br /&gt;     En el barquillero que se obliga a hacer garrapiñada&lt;br /&gt;     En el garrapiñiero que se empana&lt;br /&gt;     En la pana, en la paja, ahí&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Precisamente ahí, y en esa richa&lt;br /&gt;     de la que deshilacha, y&lt;br /&gt;     en ese soslayo de la que no conviene que se diga, y&lt;br /&gt;     en el desdén de la que no se diga que no piensa, acaso&lt;br /&gt;     en la que no se dice que se sepa...&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Empero, en la lingüita de ese zapato que se lía disimuladamente,      al&lt;br /&gt;              espejuelo, en la&lt;br /&gt;     correíta de esa hebilla que se corre, sin querer, en el techo,      patas&lt;br /&gt;     arriba de ese monedero que se deshincha, como un buhón, y, sin&lt;br /&gt;     embargo, en esa c... que, cómo se escribía? c. .. de qué?, mas,      Con&lt;br /&gt;              Todo&lt;br /&gt;     Sobretodo&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En el tepado de la que se despelmaza, febrilmente, en la&lt;br /&gt;     menea de la que se lagarta en esa yedra, inerme en el&lt;br /&gt;     despanzurrar de la que no se abriga, apenas, sino con un&lt;br /&gt;     saquito, y en potiche de saquitos, y figurines anteriores, modas      &lt;br /&gt;     pasadas como mejas muertas de las que&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Se ven, se los despanza divisantes flotando en el pantano:&lt;br /&gt;     en la colilla de los pantalones que se enchastran, símilmente;&lt;br /&gt;     en el ribete de la cola del tapado de seda de la novia, que no      se casa&lt;br /&gt;                                porque su novio ha&lt;br /&gt;     ….........................!&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En ese golpe bajo, en la bajez&lt;br /&gt;     de esa mofleta, en el disfraz&lt;br /&gt;     ambiguo de ese buitre, la zeta de&lt;br /&gt;     esas azaleas, encendidas, en esa obscuridad&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Está lleno: en los frasquitos de leche de chancho con que las&lt;br /&gt;              campesinas&lt;br /&gt;     agasajan sus fiolos, en los&lt;br /&gt;     fiordos de las portuarias y marítimas que se dejan amanecer, como      a&lt;br /&gt;              escondidas, con la bombacha llena; en la&lt;br /&gt;     humedad de esas bolsitas, bolas, que se apisonan al movimiento      de&lt;br /&gt;              los de&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Parece remanido: en la manea&lt;br /&gt;     de esos gauchos, en el pelaje de&lt;br /&gt;     esa tropa alzada, en los cañaverales (paja brava), en el botijo      &lt;br /&gt;     de ese guacho, el olor a matorra de ese juiz&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Ay, en el quejido de esa corista que vendía "estrellas federales"&lt;br /&gt;     Uy, en el pateo de esa arpista que cogía pequeños perros invertidos,      &lt;br /&gt;     Uau, en el peer de esa carrera cuando rumbea la cascada, con&lt;br /&gt;     una botella de whisky "Russo" llena de vidrio en los breteles,      en ésos,&lt;br /&gt;     tan delgados,&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En la finura de la modistilla que atara cintas do un buraco hubiere      &lt;br /&gt;     En la delicadeza de las manos que la manicura que electriza&lt;br /&gt;     las uñas salitrosas, en las mismas&lt;br /&gt;     cutículas que ella abre, como en una toilette; en el tocador,      tan&lt;br /&gt;     ...indeciso..., que&lt;br /&gt;     clava preciosamente los alfiles, en las caderas de la Reina y&lt;br /&gt;     en los cuadernillos de la princesa, que en el sonido de una realeza      &lt;br /&gt;     que se derrumba, oui&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Yes, en el estuche de alcanfor del precho de esa&lt;br /&gt;     ¡bonita profesora!&lt;br /&gt;     Ecco, en los tizones con que esa ¡bonita profesora! traza el rescoldo&lt;br /&gt;     de ese incienso;&lt;br /&gt;     Da, en la garganta de esa ajorca, o en lo mollejo de ese moretón&lt;br /&gt;     atravesado por un aro, enagua, en&lt;br /&gt;     Ya&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En eso que empuja&lt;br /&gt;     lo que se atraganta,&lt;br /&gt;     En eso que traga&lt;br /&gt;     lo que emputarra,&lt;br /&gt;     En eso que amputa&lt;br /&gt;     lo que empala,&lt;br /&gt;     En eso que ¡puta!&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Ya no se puede sostener: el mango&lt;br /&gt;     de la pala que clava en la tierra su rosario de musgos,&lt;br /&gt;     el rosario&lt;br /&gt;     de la cruz que empala en el muro la tierra de una clava,&lt;br /&gt;     la corriente&lt;br /&gt;     que sujeta a los juncos el pichido – tin, tin... – del son-&lt;br /&gt;     ajero, en el gargajo que se esputa...&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En la mucosidad que se mamosa, además, en la gárgara; en la también      &lt;br /&gt;     glacial amígdala; en el florete que no se succiona con fruición      &lt;br /&gt;     porque guarda una orla de caca; en el escupitajo&lt;br /&gt;     que se estampa como sobre en un pijo,&lt;br /&gt;     en la saliva por donde penetra un elefante, en esos chistes de      &lt;br /&gt;              la hormiga,&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En la conchita de las pendejas&lt;br /&gt;     En el pitín de un gladiador sureño, sueño&lt;br /&gt;     En el florín de un perdulario que se emparrala, en unas&lt;br /&gt;     brechas, en el sudario del cliente&lt;br /&gt;     que paga un precio desmesuradamente alto por el polvo,&lt;br /&gt;     en el polvo&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En el desierto de los consultorios&lt;br /&gt;     En la polvareda de los divanes "inconcientes"&lt;br /&gt;     En lo incesante de ese trámite, de ese "proceso" en hospitales      &lt;br /&gt;     donde el muerto circula, en los pasillos&lt;br /&gt;     donde las enfermeras hacen SHHH! con una aguja en los ovarios,&lt;br /&gt;     en los huecos&lt;br /&gt;     de los escaparates de cristal de orquesta donde los cirujanos      &lt;br /&gt;     se travisten de ''hombre drapeado",&lt;br /&gt;     laz zarigueyaz de dezhechoz, donde tatúase, o tajéase (o paladea)      &lt;br /&gt;     un paladar, en tornos&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;     En las canastas de mamá que alternativamente se llenan o vacían      de&lt;br /&gt;     esmeraldas, canutos, en las alforzas de ese&lt;br /&gt;     bies que ciñe – algo demás – esos corpiños, en el azul Iunado      del cabe-&lt;br /&gt;     llo, gloriamar, en el chupazo de esa teta que se exprime, en el      &lt;br /&gt;     reclinatorio, contra una mandolina, salamí, pleta de tersos caños...&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En esas circunstancias, cuando la madre se&lt;br /&gt;     lava los platos, el hijo los pies, el padre el cinto, la&lt;br /&gt;     hermanita la mancha de pus, que, bajo el sobaco, que&lt;br /&gt;     va “creciente”, o&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Ya no se puede enumerar: en la pequeña “riela” de ceniza&lt;br /&gt;     que deja mi caballo al fumar por los campos (campos, hum…),o por      &lt;br /&gt;     los haras, eh, harás de cuenta de que no&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Cuando el caballo pisa&lt;br /&gt;     los embonchados pólderes,&lt;br /&gt;     empenachado se hunde&lt;br /&gt;     en los forrajes;&lt;br /&gt;     cuando la golondrina, tera tera,&lt;br /&gt;     vola en circuitos, como un gallo, o cuando la bondiola&lt;br /&gt;     como una sierpe “leche de cobra” se&lt;br /&gt;     disipa,&lt;br /&gt;     los miradores llegan todos a la siguiente&lt;br /&gt;     conclusión:&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Cuando los extranjeros, como crápulas, ("se les ha volado la&lt;br /&gt;     papisa, y la manotean a dos cuerpos"), cómplices,&lt;br /&gt;     arrodíllanse (de) bajo la estatua de una muerta,&lt;br /&gt;     y ella es devaluada!&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Cuando el cansancio de una pistola, la flaccidez de un ano,&lt;br /&gt;     ya no pueden, el peso de un carajo, el pis de un&lt;br /&gt;     ''palo borracho", la estirpe real de una azalea que ha florecido      &lt;br /&gt;     roja, como un seibo, o un servio, cuando un paje&lt;br /&gt;     la troncha, calmamente, a dentelladas, cuando la va embutiendo      &lt;br /&gt;     contra una parecita, y a horcajadas, chorrea, y&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Cuando la entierra levemente, y entusiasmado por el su-&lt;br /&gt;     ceso de su pica, más&lt;br /&gt;     atornilla esa clava, cuando "mecha"&lt;br /&gt;     en el pistilo de esa carroña el peristilo de una carroza&lt;br /&gt;     chueca, cuando la va dándola vuelta&lt;br /&gt;     para que rase todos.. . los lunares, o&lt;br /&gt;     Sitios,&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Verrufas, alforranas (de teflón), macarios muermos: cuando sin...&lt;br /&gt;     acribilla, acrisola, ángeles miriados' de peces espadas, mirtas      &lt;br /&gt;     acneicas, o sólo adolescentes, doloridas del&lt;br /&gt;     dedo de un puntapié en las várices, torreja&lt;br /&gt;     de ubre, percal crispado, romo clít ...&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En el país donde se yuga el molinero&lt;br /&gt;     En el estado donde el carnicero vende sus lomos, al contado,&lt;br /&gt;     y donde todas las Ocupaciones tienen nombre….&lt;br /&gt;     En las regiones donde una piruja voltèa su zorrito de banlon,&lt;br /&gt;     la huelen desde lejos, desde antaño&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En la provincia donde no se dice la verdad&lt;br /&gt;     En los locales donde no se cuenta una mentira&lt;br /&gt;     –Esto no sale de acá–&lt;br /&gt;     En los meaderos de borrachos donde aparece una pústula roja en&lt;br /&gt;           la bragueta del que orina-esto no va a parar aquí -, contra      los&lt;br /&gt;     azulejos, en el vano, de la 14 o de la 15, Corrientes y&lt;br /&gt;     Esmeraldas,&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Y se convierte inmediatamente en La Cautiva,&lt;br /&gt;     los caciques le hacen un enema,&lt;br /&gt;     le abren el c... para sacarle el chico,&lt;br /&gt;     el marido se queda con la nena,&lt;br /&gt;     pero ella consigue conservar un escapulario con una foto borroneada&lt;br /&gt;              de un camarín donde...&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Donde él la traicionó, donde la quiso convencer que ella&lt;br /&gt;     era una oveja hecha rabona, donde la perra&lt;br /&gt;     lo cagó, donde la puerca&lt;br /&gt;     dejó caer por la puntilla de boquilla almibarada unos pelillos      &lt;br /&gt;     almizclados, lo sedujo,&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Donde ella eyaculó, la bombachita toda blanda, como sobre&lt;br /&gt;     un bombachón de muñequera como en&lt;br /&gt;     un cáliz borboteante - los retazos&lt;br /&gt;     de argolla flotaban en la "Solución Humectante" (método agua por      &lt;br /&gt;              agua),&lt;br /&gt;     ella se lo tenía que contar&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;El feto, criándose en un arroyuelo ratonil,&lt;br /&gt;     La abuela, afeitándose en un bols de lavandina,&lt;br /&gt;     La suegra, jalándose unas pepitas de sarmiento,&lt;br /&gt;     La tía, volviéndose loca por unos peines encurvados&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;La familia, hurgándolo en los repliegues de las sábanas&lt;br /&gt;     La amiga, cosiendo sin parar el desgarrón de una "calada"&lt;br /&gt;     El gil, chupándose una yuta por unos papelitos desleídos&lt;br /&gt;     Un chongo, cuando intentaba introducirla por el caño de escape      de&lt;br /&gt;              una Kombi,&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;La despeinada, cuyo rodete se ha raído&lt;br /&gt;     por culpa de tanto "rayito de sol", tanto "clarito";&lt;br /&gt;     La martinera, cuyo corazón prefirió no saberlo;&lt;br /&gt;     La desposeída, que se enganchó los dientes al intentar huir de      un taxi;&lt;br /&gt;     La que deseó, detrás de una mantilla untuosa, desdentarse&lt;br /&gt;     para no ver lo que veía:&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;La matrona casada, que le hizo el favor a la muchacho pasándole      un&lt;br /&gt;              buen punto;&lt;br /&gt;     la tejedora que no cánsase, que se cansó buscando el punto bien      &lt;br /&gt;     discreto que no mostrara nada&lt;br /&gt;     – y al mismo tiempo diera a entender lo que pasase –;&lt;br /&gt;     la dueña de la fábrica, que vio las venas de sus obreras urdirse&lt;br /&gt;              táctilmente en los telares-y daba esa textura acompasada...&lt;br /&gt;                                         lila...&lt;br /&gt;     La lianera, que procuró enroscarse en los hilambres, las púas      &lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;La que hace años que no ve una pija&lt;br /&gt;     La que se la imagina, como aterciopelada, en una cuna (o cuña)      &lt;br /&gt;     Beba, que se escapó con su marido, ya impotente, a una quinta      &lt;br /&gt;              donde los&lt;br /&gt;     vigilaban, con un naso, o con un martillito, en las rodillas,      le&lt;br /&gt;     tomaron los pezones, con una tenacilla (Beba era tan bonita como      una&lt;br /&gt;              profesora…)&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Era ver contra toda evidencia&lt;br /&gt;     Era callar contra todo silencio&lt;br /&gt;     Era manifestarse contra todo acto&lt;br /&gt;     Contra toda lambida era chupar&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Era: "No le digas que lo viste conmigo porque capaz que se dan      &lt;br /&gt;              cuenta"&lt;br /&gt;     O: "No le vayas a contar que lo vimos porque a ver si se lo toma      a&lt;br /&gt;              pecho"&lt;br /&gt;     Acaso: "No te conviene que lo sepa porque te amputan una teta"      &lt;br /&gt;     Aún: "Hoy asaltaron a una vaca"&lt;br /&gt;     "Cuando lo veas hacé de cuenta que no te diste cuenta de nada      &lt;br /&gt;     ...y listo"&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Como una muletilla se le enchufaba en el pezcuello&lt;br /&gt;     Como una frase hecha le atornillaba los corsets, las fajas&lt;br /&gt;     Como un titilar olvidadizo, eran como resplandores de mangrullo,      como&lt;br /&gt;     una corbata se avizora, pinche de plata, así&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En        el campo&lt;br /&gt;     En el campo&lt;br /&gt;     En la casa&lt;br /&gt;     En la caza&lt;br /&gt;     Ahí&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;En el decaer de esta escritura&lt;br /&gt;     En el borroneo de esas inscripciones&lt;br /&gt;     En el difuminar de estas leyendas&lt;br /&gt;     En las conversaciones de lesbianas que se muestran la marca de      la liga,&lt;br /&gt;     En ese puño elástico,&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Decir "en" no es una maravilla?&lt;br /&gt;     Una pretensión de centramiento?&lt;br /&gt;     Un centramiento de lo céntrico, cuyo forward&lt;br /&gt;     muere al amanecer, y descompuesto de&lt;br /&gt;     El Túnel&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Un área donde principales fosas?&lt;br /&gt;     Un loro donde aristas enjauladas?&lt;br /&gt;     Un pabellón de lolas pajareras?&lt;br /&gt;     Una pepa, trincada, en el cubismo&lt;br /&gt;     de superficie frívola...?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Yo no te lo quería comentar, Fernando, pero esa vez que me mandaste      &lt;br /&gt;              a la oficina, a hacer los trámites, cuando yo&lt;br /&gt;     curzaba la calle, una viejita se cayó, por una biela, y los&lt;br /&gt;     carruajes que pasaban, con esos crepés tan anticuados (ya preciso,&lt;br /&gt;     te dije, de otro pantalón blanco), vos creés que se iban a&lt;br /&gt;     dedetener, Fernando? Imaginá…&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Estamos hartas de esta reiteración, y llenas&lt;br /&gt;     de esta reiteración estamos.&lt;br /&gt;     Las damiselas italianas&lt;br /&gt;     pierden la tapita del Luis XV en La Boca!&lt;br /&gt;     Las ''modelos" –del partido polaco–&lt;br /&gt;     no encuentran los botones (el escote cerraba por atrás) en La      Matanza!&lt;br /&gt;     Cholas baratas y envidiosas – cuya catinga no compite – en Quilmes!      &lt;br /&gt;     Monas muy guapas en los corsos de Avellaneda!&lt;br /&gt;     Barracas!&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Ay, no le digas nada a doña Marta, ella le cuenta al nieto que      es&lt;br /&gt;              colimba!&lt;br /&gt;     Y si se entera Misia Amalia, que tiene un novio federal!&lt;br /&gt;     Y la que paya, si callase!&lt;br /&gt;     La que bordona, arpona!&lt;br /&gt;     Ni a la vitrolera, que es botona!&lt;br /&gt;     Ni al lustrabotas, cachafaz!&lt;br /&gt;     Ni a la que hace el género "volante"!&lt;br /&gt;     NI&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Féretros alegóricos!&lt;br /&gt;     Sótanos metafóricos!&lt;br /&gt;     Pocillos metonímicos!&lt;br /&gt;     Ex-plícito !&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Ejercicios&lt;br /&gt;     Campañas&lt;br /&gt;     Consorcios&lt;br /&gt;     Condominios&lt;br /&gt;     Contractus&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Yermos o Luengos&lt;br /&gt;     Pozzis o Westerleys&lt;br /&gt;     Rouges o Sombras&lt;br /&gt;     Tablas o Pliegues&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;– Todo esto no viene así nomás&lt;br /&gt;     – Por qué no?&lt;br /&gt;     – No me digas que los vas a contar&lt;br /&gt;     – No te parece?&lt;br /&gt;     – Cuándo te recibiste?&lt;br /&gt;     – Militaba?&lt;br /&gt;     – Hay Cadáveres?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Saliste Sola&lt;br /&gt;     Con el Fresquito de la Noche&lt;br /&gt;     Cuando te Sorprendieron los Relámpagos&lt;br /&gt;     No Llevaste un Saquito&lt;br /&gt;     Y&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Se entiende?&lt;br /&gt;     Estaba claro?&lt;br /&gt;     No era un poco demás para la época?&lt;br /&gt;     Las uñas azuladas?&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;Yo soy aquél que ayer nomás...&lt;br /&gt;     Ella es la que…&lt;br /&gt;     Veíase el arpa...&lt;br /&gt;     En alfombrada sala...&lt;br /&gt;     Villegas o&lt;br /&gt;     Hay Cadáveres&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;..............................................&lt;br /&gt;     ..............................................&lt;br /&gt;     ..............................................&lt;br /&gt;     ..............................................&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana,Helvetica,Arial;font-size:85%;"&gt;No hay nadie?, pregunta la mujer del Paraguay.&lt;br /&gt;     Respuesta: No hay cadáveres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p&gt; &lt;/p&gt;      &lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;/td&gt;     &lt;/tr&gt;      &lt;tr&gt;      &lt;td bg style="color:Black;"&gt;      &lt;center&gt;&lt;span style="font-family:Helvetica,Arial;font-size:78%;color:#cccccc;"&gt;de "Alambres", publicado por  Último Reino, 1987. ©  Herederos       de Néstor Perlongher&lt;/span&gt;&lt;/center&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2838592792095609584-8425867862489219711?l=laboratoriopoetico.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/8425867862489219711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2838592792095609584/posts/default/8425867862489219711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laboratoriopoetico.blogspot.com/2008/05/cadveres-nstor-perlongher.html' title='Cadáveres.  Néstor Perlongher'/><author><name>alejandro mendez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2838592792095609584.post-5962255381777752975</id><published>2008-02-23T08:50:00.003-08:00</published><updated>2008-02-23T08:58:33.552-08:00</updated><title type='text'>EL GUADAL . D. G. Helder</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;D. G. Helder&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 18pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 18pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 18pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 18pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 18pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 26pt;"&gt;El guadal&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;1989-1993&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;Libros de Tierra Firme &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="border-style: none none solid; border-color: -moz-use-text-color -moz-use-text-color windowtext; border-width: medium medium 1pt; padding: 0cm 0cm 11pt;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 16pt;"&gt;Buenos Aires – 1994&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;a Emilio Torti&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -75.05pt 0.0001pt 205.55pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;poneme en una tierra estéril&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -75.05pt 0.0001pt 205.55pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;donde ningún árbol reviva con la brisa estival&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -75.05pt 0.0001pt 205.55pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;porque las nieblas hostiles de Júpiter&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -75.05pt 0.0001pt 205.55pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;ahí se estacionan&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -75.05pt 0.0001pt 205.55pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -75.05pt 0.0001pt 205.55pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;poneme donde el carro del sol pase más cerca&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -75.05pt 0.0001pt 205.55pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;y no haya nadie que se anime a vivir:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -75.05pt 0.0001pt 205.55pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;seguiré amando a mi Lálage&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;&lt;span style=""&gt;                                                                         &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;la de dulce risa dulce voz&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Supermercado Makro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;No es cierto que la emoción perdure.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Más chance de perdurar tiene la decepción,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;pero tampoco. Esto es un puente,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;cuando todavía no es de noche&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;de aquel lado parpadea un letrero de neón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Hay una playa de estacionamiento,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;unos pocos autos, una cúpula de hierro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Se corta el chorro de mucosa que lanzaba&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;un canalón desde lo alto a un pozo;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;suena ahora un silbato, ya no suena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Las fases de la luna era el tema cuando entramos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;hace un rato a una iglesia que se impone&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;por altura y estilo a las barracas del sur;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;bajamos a la cripta donde ardía un mechero&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y en los vitrales tocados por la última luz&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;nos pareció ver que un rostro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;a punto de asomar se disipaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Así también, sobre estas negras aguas drogadas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;ningún espíritu puede agitarse&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;ni descollar entre nubes el reflejo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;de las siluetas que cruzan el puente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;No hay, por genuina que sea, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;entre las torres de hormigón que allá en el fondo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;suben al cielo, impávidas, una sola&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que el roce de un ala no pueda derribar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Yace&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;"&gt;&lt;span style=""&gt;                       &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;Un bel morir tutta la vita onora,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;"&gt;&lt;span style=""&gt;                       &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;" lang="EN-US"&gt;Lo the fair dead!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;       &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;                              &lt;/span&gt;Petrarca super Pound, 1989.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;" lang="EN-US"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;No hay, acá no veo, un pedazo de madera&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;nunca va a enceguecer; ojos de carne&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y cáscaras de huevo –acá no veo–;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;el viento se basta con el dolor de las hojas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y la puerta del altillo que golpea&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;mal cerrada; acá no hay&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;sino ver y desear, no veo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;sino morir con deseo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Pero borrar de la mente las opiniones vacías, tus esperanzas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;sin apoyo, los prejuicios, titubeos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;los cálculos tentativos y otras materias&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;igualmente vagas o falaces supondría &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;dejar la mente en blanco, blanca, una cáscara de huevo, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;pobre cosa hundida en un viento de campanario,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;la liebre entre los helechos de la luna&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;acurrucada en una cuenca seca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Si hay imágenes, ¿por qué hay memoria?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;¿Quién levantó para el sol&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;una carpa en el mar?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;La boca de la chica&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que yace en el matorral, que yace&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;en el lecho de la zanja&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;dormida, y es picada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;por las moscas, mordida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;en los pies por ratas del agua&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;yo la vi, vi la boca, los pies&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y no pensé, di vuelta la hoja, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;no pensé y volví atrás, cerré los ojos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;ante el viento sin vida que pasaba&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;por encima de la zanja&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;barriendo el matorral.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;La canción de amor&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que fluyera detenida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;en cada palabra&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y que nadie conociera&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;ni llegase a oír,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;esa que el día desnudo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;a la noche cantaría&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y la noche al otro día,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;no, es imposible ahora:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;las cuerdas flojas apenas vibran&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y hay flores pisadas, pasto pisoteado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;formando un camino, los murciélagos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;revuelan en la pantalla sin chistar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y atrás de la ruta un poblado y arriba&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;la luna cuelga en un lazo de niebla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Ya sin hambre ni sed, a medias oculta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;por la maleza, el cuello reclinado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;en el zócalo de la zanja&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;para que así la descubra el día&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y con el rocío sea reparada,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;los ojos en blanco,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;yace.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;La retirada&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Sed, lembranza y vaciedad; el espectro del invierno &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;con barro de zanja cristalizado en las rodillas, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;aguas oscuras por el desagüe a borbotones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;En sueños con nubes alguien te dice: discordia,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;piedras menudas, casi añicos, arenas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que atascan las ruedas de un auto abandonado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;contra una de las cuales mea el perro del guardián,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;hueso viejo y sin sabor en las cenizas de un brasero. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Las torres de la usina, grúas de los diques que apuntalan &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;en ruinas un ángulo del cielo, entre barracas de ladrillo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y calles que convergen sin bulla hacia el riacho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Es raro ver los sauces quietos, ramas buidas y quietas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;a las que llega el aria viuda de un zorzal desde un instante&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;ya vivido; espumas grasa mesa los pastos orilleros&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y hay huellas de un bulto llevado a la rastra que&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;grave, junto a otros desperdicios, entre pilotes&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;de lo que fuera un muelle, ahora flota hinchado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Nada de viento y nadie que se mueva, toses de quién&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;en un manchón de niebla pardoazulada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;cuando un poco de agitación a lo largo de esta calle&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;a la que asoman areneras y desarmaderos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;haría la ocasión de emprender la retirada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Cuando el balde sube chirría la roldana&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;................................................................&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que los vivos desentierren a los muertos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;para ocupar su lugar. Yo qué sé,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;en todas las ciudades hay, todavía,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;junto a las vías del tren y desde muy&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;temprano, llamas de fuego real temblando&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;abajo de ollas quemadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Si uno se fija bien&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;al cabo de un rato no encuentra mucho&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que justifique su atención.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Los huesos casi rompiendo la piel del pardo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que empuja la pala en un mogote &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;de tierra fresca. Una venus en cuclillas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;el pelo atado así nomás,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;echando de su lado a un perro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Nada. El tren de las siete, sacudidas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;de viento entre la hierba novata&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y una chapa que suena como un gong.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Una vida antigua y dispersa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin: 0cm -70pt 0.0001pt 85pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Ramas de cualquier árbol seco, secas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;para sostén de zarzas que incubaron&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;todo el verano unas bayas rojas;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;tan incapaces de sacarse&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;el parásito de encima como yo de la mente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;una ronda de caranchos bajo el cielo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;amarillo café. Te quiero decir,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;por Santa Magdalena llegué a este puente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que pide &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;"&gt;PRECAUCION&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;"&gt;VELOC. MAX. &lt;st1:metricconverter productid="5 KM" st="on"&gt;5 KM&lt;/st1:metricconverter&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;para ver, bajo su arco &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;delicadamente ensamblado, en el atardecer,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;dónde la mugre alcanza su apoteosis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Atrás de un hato de casuchas y árboles &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;achaparrados, en el engrudo de esa orilla&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;amasado con limo y jabón, brea, cromo, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;cenizas de plástico y piedra carbonizada&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que junto al agua bofe convergen&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;hacia el negro más puro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Prueba de la unión en la &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;separación, no tanto porque otras veces esta misma&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;gleba estéril nos sirvió para remontarnos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;más allá de la dureza y la sed&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;como por sentir que una vida antigua y dispersa&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;se recoge en un haz y vuelve a tocarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Llega el ruido a fricción de la marmolería,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;su torre octogonal con una suerte de&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;belvedere al que no se asoma nadie para ver&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;las ruinas del aserradero, esos fierros, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;vidrios rotos y ladrillos que se ciernen&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;como los hongos en la raíz podrida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;en torno a un punto de mala conciencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Atrás de una lavandería&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Qué tengo yo que ver con eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Qué tiene que ver eso conmigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Es el patio de atrás de una lavandería&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;un jueves o viernes de esta semana&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;o de la semana que pasó, los bultos &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;de ropa sucia amontonados bajo el alero&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y si anda cerca de ahí un zorzal&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;por melodioso que sea en una rama mocha&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;cuando el otoño acoge a las enamoradas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;del sudor, qué importa, un perro&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que alza la pata para mear las rejas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y luego se rasca con otra pata el cuello&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;como el más crápula de los vertebrados&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;me pone ante evidencias de tipo superior.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Es más, mientras la fiebre de las yemas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;cede o sube y el eco de estaciones lecheras&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;gira con sus aspas en el agua de lluvia,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;un cielo que hasta recién no había notado&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;se funde con ojos que dicen no puedo quedarme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -75.05pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;Un paredón que tape esta basura&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;retenida por la fuerza de una mente que se extingue&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;y es cada vez más densa y se fagocita&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;–tabiques de cartón y tablas, palos de escoba,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;corrales con pavos plebeyos y perros&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;que caminan torcido, sillas desfondadas, toldos,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -70pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Times;"&gt;techos de chapa y encima, para que 
